Entradas

¿Qué hago cuando termine mi libro?

Cuando un autor está llegando al punto final de su novela, libro de relatos, poemario, ensayo, etc… hay una pregunta que le obsesiona: ¿qué hago cuando termine mi libro?

Bien, siempre puedes dejarlo metido en un cajón o en una carpeta de tu ordenador pero estoy segura de que quieres que tu historia llegue a los lectores. ¿Qué pasos tienes que dar una vez que pones la palabra FIN? En este episodio de mi canal de podcast «Pasión por la escritura creativa», te comparto qué tienes que hacer para avanzar en el camino de la publicación de tu manuscrito. Paso a paso, para que no te pierdas en el viaje editorial que tiene cierta complejidad.

  1. Contacta con un lector profesional para que elabore un informe de lectura. Te dará una visión externa de tu obra, la valorará, pondrá de relevancia los puntos fuertes y débiles y te dará pistas sobre cuáles son las editoriales más afines en las que podría encajar. Es importante que busques a un profesional de la lectura para que te comparta su opinión objetiva, igual que si tienes un problema legal vas a un abogado o si te duele una muela, vas a un dentista. Aunque todos sepamos leer, eso no significa que cualquiera pueda hacer un informe de valoración. Hay que tener conocimientos muy detallados del mercado editorial.
  2. Revisa tu manuscrito. Sigue los consejos del lector profesional y corrige todos aquellos puntos débiles que pueda tener tu obra.
  3. Busca un corrector ortotipográfico y de estilo. No hay nada peor que un manuscrito lleno de faltas de ortografía. Cuando tengas la versión final de tu libro, envíaselo a un corrector para que pula los últimos detalles como erratas, signos de puntuación, estilo… Sobre todo si vas a autopublicar tu historia, dado que no habrá un filtro del editor. Así que asegúrate de que esté revisado para dar la mejor impresión a tus lectores.
  4. Registra tu obra en el Registro de la Propiedad Intelectual de tu ciudad. Este no es un punto imprescindible pero valóralo, sobre todo si vas a enviar tu manuscrito a concursos o a varias editoriales para tener las espaldas cubiertas en caso de plagio. Una vez lleves una copia de la obra y pagues las tasas, el proceso se demora unos meses hasta que finalmente se aprueba y te dan un número de registro.
  5. Decide si vas a ir por el camino de la autopublicación o de la editorial tradicional. El informe de lectura del lector profesional ya te habrá dado pistas sobre por dónde puedes moverte. Si merece más la pena que inviertas tu mismo en la publicación de tu libro o podría encajar en el mercado editorial. Si es este este segundo caso, no te vuelvas loco y mandes tu novela sin criterio como si no hubiera un mañana. Busca aquellas editoriales que se acercan más al estilo de tu obra, que han publicado libros similares. Y por supuesto, no envíes una novela a una editorial que solo publica relato, o envíes un poemario a una editorial de ensayo. Por eso es tan importante conocer el mercado en el que te mueves.
  6. Valora la posibilidad de un agente literario. Si tu libro tiene posibilidades en el mercado y hay editoriales que apostarían por publicarlo, también puedes buscar un agente en lugar de dedicarte tú a enviar tu libro. Ten en cuenta que el agente es un representante que cobra un porcentaje por los servicios que presta al autor.

Ahora dale al play si quieres escuchar el podcast sobre qué hago cuando termine mi libro. Y déjame un comentario aquí o en mi canal de YouTube si tienes alguna duda o consulta.

También puedes escuchar este podcast en mi canal de IvoxxSpotify y Google Podcasts.

 

Espero que este podcast te sirva de utilidad y muchísimas gracias por escucharlo.

Contenido relacionado:

}

Si te ha gustado este podcast sobre qué hago cuando termine mi libro, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

¿Qué es un agente literario?

Tener o no tener un agente literario… Esa es la cuestión. ¿Es importante tenerlo cuando eres un/a escritor/a que está empezando? ¿O solo cuando ya eres un/a autor/a que vive solo de su escritura? Pero lo primero, ¿qué es un agente literario? ¿Qué funciones realiza?

Un agente literario es un representante del escritor/a que vela por sus intereses, que busca la mejor oferta de las editoriales para vender su libro, que asesora y aconseja a su autor/a, que actúa de intermediario entre su representado/a y la editorial. Todo esto y mucho más te lo cuento en este vídeo-post desde mi experiencia de años trabajando como lectora profesional para agencias literarias.

Pero antes de entrar en materia, te comparto este post de Anabel Rodríguez. Ella te cuenta desde su punto de vista de escritora, lo que supone tener un agente literario y resume a la perfección sus funciones. Te animo a que lo leas.

¿Es conveniente tener un agente literario?

Como todo en la vida, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Aunque creo que tenerlo o no tenerlo, depende más bien de en qué punto te encuentres de tu proceso de escritura y de tu carrera como escritor/a. Si vives de la escritura, este post no es para ti. Porque creo que ya habrás llegado a la conclusión de que es imprescindible tenerlo, para poder dedicarte solo a escribir y dejar en manos del agente toda la gestión de editoriales, prensa, eventos, ventas… Si eres un escritor que está empezando o ya tienes algún libro publicado, aquí van una serie de consideraciones:

Ventajas

  • El agente puede llegar a un amplio abanico de editoriales, porque conoce bien el mercado y sus contactos es lo más valioso que tiene. Por tu cuenta, sería una tarea difícil que contactaras con las editoriales que te interesan, a no ser que conocieras al editor.
  • Siempre está a la búsqueda del talento, de encontrar nuevas voces. Realiza informes de lectura que pueden ayudar a los autores a mejorar sus obras (aquí es donde entra también la figura de los lectores profesionales).
  • Suele gestionar también los derechos audiovisuales de una obra, los medios de comunicación, eventos, presentaciones, conferencias, etc… que estén relacionados con el autor y su libro.
  • Un agente es un consejero, un asesor, un acompañante… Recomienda a los autores ir por un camino u otro, basándose en su experiencia y el «olfato» del sector. La mayoría de los agentes son mujeres. Será que escuchamos mejor 🙂 Con frecuencia, se establece una relación de amistad estrecha entre el escritor y su representante. O al menos, en todos los casos que conozco es así.

Inconvenientes

  • Las agencias tienen una cartera amplia de autores y tienen que representarlos a todos.  Luego tú no tienes la exclusividad. A día de hoy (marzo 2020), las agencias literarias están saturadas. Hay una gran demanda de agentes y no reciben manuscritos. Trabajan solo con autores que ya representan, salvo que llegue alguno nuevo recomendado y/o sea un bombazo literario sin precedentes.
  • Cuando eres un autor novel es difícil llegar a los agentes sin tener una obra publicada, sin haber ganado algún premio o tener un curriculum relacionado con la escritura. Ahora bien, hay agencias de todos los tamaños (el 95% concentradas en Madrid y Barcelona) y las pequeñas y medianas pueden ser un filón para los autores sin experiencia. Investígalas y no te cortes a la hora de enviarles tu propuesta. Esto también vale para las editoriales.
  • El agente cobra por su trabajo. Bueno, esto no es un inconveniente, es una realidad, como cualquier profesional que desempeña su labor. Tendrás que negociar en el contrato si va a representar toda tu obra o solo una novela concreta, cuánto va a durar la representación, y la remuneración económica, es decir, el porcentaje que va a cobrar por las ventas de tu trabajo (normalmente un 10% del 10% del escritor).

Ahora dale al play si quieres conocer más a fondo qué es un agente literario. Si el tema te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenido relacionado:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

Diferencias entre publicación y autopublicación

Por mi trabajo como lectora profesional, llegan a mi web escritores noveles un poco perdidos en el mundo editorial. Cuando les pregunto cuál es el objetivo que persiguen con su libro, no tienen muy claro el panorama literario. ¿Quieres enviarlo a editoriales o quieres autopublicarlo? ¿Ein? Así que en este vídeo-post quiero compartirte las diferencias entre publicación y autopublicación.

Es decir, entre publicar un libro en editoriales, vamos a llamarlas tradicionales (las de toda la vida), o autopublicarlo. Esta segunda opción se ha puesto muy de moda en los últimos años gracias a internet, dado que han surgido plataformas que te permiten subir tu manuscrito y compartirlo con el mundo sin el filtro de un editor.

La editorial de «toda vida»

La editorial «tradicional» es una empresa cuyo objetivo es editar y publicar libros. Tiene una línea editorial con sus estándar de calidad, y coloca en el mercado los «productos» (libros) que considera más rentables. Se encarga de llevar a cabo todo el proceso de selección, edición, corrección, distribución, venta y promoción. Esto significa que el/la escritor/a envía su manuscrito, es aceptado por el editor y entra en esta rueda: la editorial hace el editing, la corrección de estilo y ortotipográfica, la maquetación, el diseño, la portada, la sinopsis, la producción en la imprenta, la puesta en distribución, la colocación en los puntos de venta, la promoción, los medios, las presentaciones… Es decir, la editorial apuesta por el/la autor/a para colocar su obra en el mercado y que llegue a los lectores.

La editorial de autopublicación

Se trata de una empresa cuyo objetivo principal es imprimir libros. Nótese la diferencia. Es decir, la figura del editor desaparece como tal y no hay unos estándares de calidad ni una línea editorial definida. Vale todo. El/la escritor/a se tiene que hacer cargo de todo el proceso, sobre todo económicamente. Tendrá que pagar la corrección de estilo y ortotipográfica del manuscrito y la impresión de los ejemplares que decida. Además, pocas empresas de autopublicación tienen acuerdos con las grandes distribuidoras. Eso significa que el/la autor/a tendrá que hacerse cargo de distribuir los libros que llegan a su casa en cajas y colocarlos en los puntos de venta. También se tendrá que encargar de organizar su presentación, la promoción del libro en las Redes, la venta a familiares, amigos, etc…

¿Cuál es mejor?

Pues yo creo que es más que obvio que la primera. Que una editorial apueste por ti, que confíe en tu escritura, y arriesgue su capital por sacar adelante tu libro, es como si te contrataran en el puesto de trabajo soñado. Ahora bien, no estoy juzgando las editoriales de autopublicación, ni mucho menos. Creo que hay verdaderas maravillas autopublicadas. Y todas estas obras coinciden en algo: detrás ha habido un filtro, es decir, la figura de un «editor» que se ha encargado de corregir ese manuscrito y darle la mayor calidad posible. El problema de las plataformas digitales es que esta figura desaparece y entonces todo vale, valen las faltas de ortografía, las de estilo, la calidad ínfima… Y no, no todo vale. Cuando vas al mercado, seguro que te gusta que los alimentos estén en buenas condiciones. Pues deberíamos exigir lo mismo con los libros que nos «comemos».

Trabajo con empresas de autopublicación que tienen muy buena calidad y son solventes. Pero hay que andarse con ojo porque hay algunas «piratas» que se hacen pasar por editoriales «de toda la vida» y solo van a aprovecharse de la ilusión de los/as autores/as por publicar. Infórmate bien antes y lee los contratos hasta el último detalle.

Ahora dale al play si quieres conocer más a fondo las diferencias entre publicación y autopublicación. Si el tema te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

Espero que este vídeo sobre diferencias entre publicación y autopublicación te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenido relacionado:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.