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¿Qué es la lectura profesional?

lectura profesional

“¿Y dices que te pagan por leer? ¿Y puedes hacerlo tumbada en el sofá y en pijama?”… Cuando le comento a la gente que no trabaja en el mundo editorial que soy lectora profesional, siempre me miran con cara de incredulidad y me preguntan cosas por el estilo. “Pero si leer y escribir lo hace todo el mundo, ¿cómo que esa actividad vale dinero?” Cierto, leer y escribir son las dos primeras cosas “serias” que nos enseñan en el colegio después de pintar con los dedos y colorear sin salirse de las líneas, tareas que ahora vistas con la perspectiva de los años me parecen mucho más interesantes… A lo que voy, todos sabemos leer y escribir y lo hemos tenido que hacer en más de una ocasión a lo largo de nuestras vidas, sobre todo en el periodo escolar.

Entonces, ¿cuál es el plus que aporta un lector profesional? Imagínate que quieres reformar tu cocina o necesitas hacer tu declaración de la Renta o te duele un horror la muela del juicio. ¿A quién acudirías? En cada caso a su profesional correspondiente. Asegúrate de que llamas a un obrero, un asesor financiero y un dentista, y además en ese orden. Esto que parece tan obvio, en el mundo de la escritura parece que hay que justificarlo continuamente. “No, como mi madre sabe leer, le he impreso la novela que estoy escribiendo y aprovechando la comida de Navidad se la he dado para que le eche un vistazo”…

No, no pongo en duda que tu madre lea. La mía también es una gran lectora pero antes que lectora es mi madre y me quiere a morir. No podría ser jamás objetiva. Hazte un favor, si tienes una novela, libro de relatos, ensayo, guion o cualquier cosa escrita que creas que tiene potencial para ser publicado, no se la des a nadie de tu familia. Necesita la mirada de un “lector cero” para que la valore y te haga un informe.

Qué incluye un informe de valoración

lectura profesional para editorialesTengo que reconocer que me encanta la visión romántica y frívola del lector que tiene la gente: ese ser relajado que se tumba en el sofá con una batamanta y el portátil sobre el regazo, y lee mientras escucha su lista favorita de Spotify… Pero la realidad es mucho menos sexy. Es un trabajo que requiere de gran concentración, de ir tomando notas, de ejercitar la memoria para saber qué posibles errores de fechas, de nombres o de continuidad de escenas se pueden producir…Vamos, que no recomiendo hacerlo tumbado. Cuando la lectura se realiza para una editorial o para una agencia literaria, estos son los apartados que no pueden faltar en el informe:

  • Sinopsis de la obra: es un breve resumen del argumento para que el editor/agente se haga una idea del tema principal de la historia.
  • Impresiones y valoración personal: es uno de los aspectos que más valoran las editoriales. ¿Qué te hace sentir un libro, qué emociones te provoca? ¿Lo comprarías, lo recomendarías…?
  • Puntos fuertes y mejorables: este apartado ayuda sobre todo a los autores porque pueden hacerse una idea del valor de su historia y de aquellas cosas en las que flojea y podría mejorar. Si te interesa saber cuáles son los principales puntos débiles que encuentro en los manuscritos, lee este post.
  • Lugar, época y ambiente de la acción: las coordenadas espacio-temporales en las que se ubica la historia.
  • Género y público objetivo: ¿quién sería el lector ideal de ese libro? ¿Sería sencillo catalogarlo en algún género? Este punto aporta tanto a la editorial para saber si el manuscrito encajaría en su mercado, como para un autor que quiere autopublicarse y necesita buscar su nicho de potenciales lectores.
  • Personajes: cómo están construidos, sus motivaciones y actantes, su psicología, las relaciones entre ellos, los protagónicos y los secundarios…
  • Tono y estilo: la voz del narrador, el lenguaje utilizado, la estructura, el tempo interno de la trama…
  • Valoración comercial/valoración literaria: normalmente es una puntuación del 0 al 10.

Estas cuestiones varían en función de si es una lectura para una editorial o agencia que solicita un trabajo específico (a veces requiere más profundidad en uno u otro punto) o si es un informe directo para un autor que en ese caso se trabaja más sobre los aspectos a mejorar.

Si tienes un borrador de novela o cualquier otra tipología de libro guardado en una carpeta de tu ordenador (o mejor aún, en un cajón de tu escritorio) y no sabes qué hacer con ello, lo más práctico para salir de dudas es dárselo a un profesional y testarlo. Quién sabe, igual se convierte en el próximo bestseller.

Ahora dale al play si quieres escuchar el podcast sobre qué es la lectura profesional. Y déjame un comentario aquí o en mi canal de YouTube si tienes alguna duda o consulta.

También puedes escuchar este episodio en IvooxSpotify y Google Podcasts.

¿Con qué criterios leen los escritores?

Una de las claves fundamentales para aprender a escribir es leer, leer y leer. Pero, ¿te has parado alguna vez a pensar cómo leen los escritores? ¿Si tienen algunos criterios o pautas para adentrarse en la lectura? En este vídeo-post te comparto una serie de recomendaciones para que puedas leer con un cierto orden y no te pierdas en la ingente cantidad de libros que podrías escoger. Basado en la forma en la que leen los que se dedican profesionalmente a la escritura, porque ¿con qué criterios leen los escritores?

Cada uno tiene su método y su lógica, pero las pautas siguientes te pueden servir como recomendaciones para organizar tus lecturas (porque, seamos sinceros, nunca jamás podremos leer todo lo que se ha publicado y lo que se publica cada año).  Y sobre todo, para aprender de los autores y las autoras que han recorrido antes el camino que tú estás iniciando en la escritura. Para «apropiarte» de aquello que te gusta y que podrías adaptar a tu forma de escribir.

1. Elegir una época histórica

Así puedes aprender el contexto socio-cultural de esa época, de los autores que vivieron en ese momento histórico, por ejemplo, Antigua Grecia, Roma, Siglo de Oro, siglo XIX… Este método te permite también conectar diferentes regiones o países. Mientras en España se escribía El Quijote, ¿qué escribían en Francia o en Inglaterra?

2. Especializarte en un solo autor o autora

El inconveniente que tiene este criterio es que te tiene que gustar muchísimo ese escritor/a porque si no acabarás saturado. Recuerdo que un verano me leí todos los cuentos de Carver y acabé algo cansada, a pesar de mi enamoramiento por este autor. Pero la ventaja es que de esta forma puedes conocer en profundidad su obra, sus temas, sus estructuras, personajes… y convertirte en un verdadero experto.

3. Leer todos los autores de una corriente literaria

Leer todos los autores/as de una determinada etiqueta literaria, adentrarte en el realismo mágico, el gótico sureño, el realismo sucio, la Generación del 27,… te permite también aprender sobre las vidas de esos escritores y los diferentes lugares en los que han vivido, sus conexiones entre ellos y el impacto sobre corrientes posteriores.

4. Hacerte experto en un género literario

Este criterio te permite convertirte también en un experto de ese género, si lo haces de forma sistemática, así como de los autores que se enmarcan en él, de diferentes lugares y épocas. Especializarte en ciencia ficción, terror, relato, novela negra, de detectives…

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle con qué criterios leen los escritores. Si esto te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Qué habilidades hay que desarrollar para escribir?

Como cualquier actividad que emprendas, escribir requiere de una serie de habilidades que tendrás que desarrollar si quieres seguir en el camino sin desistir. En este post te comparto cuatro que me parecen fundamentales. Probablemente hay muchas más, pero sin estas, estarás algo perdido.

1. Perseverancia

La constancia y la fortaleza te van a hacer falta para mantenerte en el proceso de escritura sin tirar la toalla. Todos los días escribiendo un poco, quizá solo media hora, un párrafo… ser perseverante es la clave. Como decía Doris Lessing:

«El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia».

2. Resiliencia

Relacionada con la habilidad anterior, está la resiliencia. Esta palabra viene del mundo de la física y la química. Es la capacidad de resistencia que tienen los materiales, por ejemplo, sería la capacidad del acero para volver a su forma original a pesar de los golpes que recibe y los intentos por deformarlo. En psicología se utiliza para designar la capacidad de los seres humanos para adaptarnos a las situaciones adversas, para sobreponernos ante un trauma, crisis, muerte… La escritura no es en sí misma una situación adversa, es una pasión y una necesidad. Pero la resiliencia te servirá para sobreponerte a los «noes» de las editoriales o a la frustración por no conseguir, por ejemplo, llegar a un número mayor de lectores con tus libros.

3. Hábito de lectura

Para ser escritor, es necesario e imprescindible desarrollar el hábito de la lectura. Somos lo que leemos, el cúmulo de lecturas que hemos hecho a lo largo de la vida. No te cierres a la posibilidad de conocer lo que han escrito los autores y las autoras que te preceden para «robarles» (en el buen sentido de la palabra) aquellas fórmulas que te gustan de ellos/as.

4. Curiosidad

Estar siempre atento a todo lo que veas, escuches, sientas… Todo puede ser material narrativo. Apunta lo que te suceda en un «cuaderno de ideas» que puedes ir recopilando para luego darles forma y convertir en ficción. La escritura es un punto de vista sobre lo que nos ocurre, por eso es importante estar despierto en la vida.

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle qué habilidades hay que desarrollar para escribir. Si esto te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

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¿Qué barreras mentales te impiden escribir?

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que te impide escribir? ¿Por qué no acabas de dar el paso? Sí, tienes esa idea para una novela o un cuento, pero hay algo que te impide avanzar. Las barreras mentales son limitaciones que nos ponemos a nosotros mismos para no hacernos cargo de alguna tarea, en este caso de la escritura. Estos frenos autoimpuestos esconden miedos y constituyen la excusa perfecta para no tomar acción, para aplazar nuestra pasión. ¿Qué barreras mentales te impiden escribir? En este vídeo-post te comparto las cuatro barreras que, por mi experiencia de estos años (y por haberlas vivido), son las más comunes entre los que comienzan a escribir.

1. No tengo edad

«Ya estoy muy mayor para escribir, esto era un sueño que tenía yo de joven, pero ahora…» ¿Dónde está el límite para hacer algo en la vida? Bueno, si quieres ser astronauta o correr una maratón, sin haber hecho deporte antes, igual sí que son importantes los años. Pero para escribir nunca es tarde. Cualquier momento es perfecto para empezar.

2. No tengo tiempo

El tiempo es igual para todos. Tenemos veinticuatro horas al día, tú decides qué hacer con ellas y cómo invertirlas. ¿Tumbarte en el sofá a ver la tele y atocinarte? ¿O sentarte delante del ordenador o del cuaderno y ponerte manos a la obra? El tiempo se hace. Cada día dedícale un momento, media hora, una hora… para escribir un párrafo o dos. Ser constante es la clave.

3. Nunca he escrito antes

Algo habrás escrito, no sé, de niño en el colegio, en el instituto, una redacción sobre la primavera o el Día de la Madre… La escritura es un talento que tiene que coincidir con tu pasión, pero se acaba aprendiendo si tienes esa necesidad. Hay muchísima formación y cursos online con los que puedes aprender las herramientas y tácticas básicas de la escritura.

4. No me voy a hacer famoso

Esta barrera está muy relacionada con los objetivos que persigas en tu escritura. «No voy a vivir de esto, no voy a hacerme rico…» Bien, si quieres tener éxito o hacerte famoso, quizá no deberías escribir. La escritura es una necesidad y una pasión. Pero a priori, no tienes una bola de cristal para predecir el futuro, luego no sabes si triunfarás y si tu escritura llegará a los lectores. Tienes las mismas probabilidades del «sí» que del «no». Pero hasta que no le pongas acción y comiences a escribir, no sabrás hasta dónde puedes llegar.

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¿Puedes ser escritor aunque no leas?

A veces escucho la frase, «me encanta escribir, quiero ser escritor, pero no leo mucho». Esto me deja bastante sorprendida. Imagínate que quieres ser cocinero, pero no te gusta comer ni probar lo que cocinas. O quieres ser pintor, pero no vas a los museos. O quieres hacer danza clásica, pero no has ido nunca a un ballet. O quieres ser cantante, pero no escuchas música ni vas a conciertos. Esto que parece absurdo y que no tiene ningún sentido, ocurre. En este video-post quiero reflexionar sobre si puedes ser escritor aunque no leas.

Si lees, se nota

Y mucho. Cuando me llega un manuscrito para hacer un informe de lectura y las primeras diez páginas me tienen enganchada y emocionada, estoy convencida de que ese escritor ha sido y es lector. Efectivamente, tener una buena capacidad narrativa es fruto de lecturas variadas. Se nota de lejos si un escritor ha sido y es lector. Porque la voz y el estilo de un autor se va conformando en función de los escritores y las escritoras que ha leído en su vida.

La literatura son vasos comunicantes

Además, me parece un planteamiento empobrecido. Porque la literatura son vasos comunicantes, somos herederos de una larga tradición, nos comunicamos con el pasado, el presente y el futuro a través de las palabras. Es probable que todo lo que se haya escrito y lo que se escribirá esté conectado (¡Ehhhhh! que me pongo intensa y filosófica :-). La realidad es que necesitas saber qué se ha escrito antes para «imitar» y ver cómo han resuelto los escritores anteriores lo que tú quieres hacer. Una de las mejores formas de aprender a escribir es leyendo, ejercitar tu escritura a través de los ojos de otros. Si quieres ser escritor, lee, lee, lee, lo que quieras, cualquier género, pero lee.

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle si puedes ser escritor aunque no leas. Si esta reflexión te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Te has quedado sin ideas para tu novela? [Vídeo-truco para avanzar en tu escritura]

En el vídeo de la semana pasada hablaba del enorme problema que supone tener demasiadas buenas ideas que contar en tu novela. Pero, ¿qué pasa cuando se te agota la creatividad para las descripciones, los diálogos o las metáforas? ¿Cómo puedes recuperar la inspiración?

¿Quieres saber cuál es la fuente inagotable para incentivar tu imaginación y que nunca te falten los recursos en tu escritura?

Aquí tienes el cuarto vídeo de la serie veraniega, fresca y playera, en la que te cuento trucos en menos de un minuto para avanzar en tu escritura. 👇👇

Vídeo-truco

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Lee cosas parecidas a lo que estás escribiendo. Te permite asimilar el estilo de ese autor que ha escrito antes lo que tú quieres escribir. O te puede dar ideas para construir un nuevo personaje, una descripción o una subtrama. Por ejemplo, a una autora a la que estoy ayudando con su novela de género chick lit, le he recomendado que lea Sheila Levine está muerta y vive en Nueva YorkCumbres borrascosas o cualquier novela de Ingrid Noll, una divertidísima escritora alemana de novela policíaca. Porque la autora descubrió escribiendo el final de su novela, que necesitaba darle un punto más negro.