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Trucos para desbloquear la escritura de tu novela

Como estar rodeada de paredes de ladrillos y no tener ningún superpoder para atravesarlas. A veces me siento así cuando me enfrento a un capítulo de una novela o cuando estoy frente a un relato complicado. Atascada, bloqueada, sin salida. Se ha hablado hasta la náusea de este tema, lo sé, como del miedo a la hoja en blanco o del pánico al qué dirán los lectores. Y sin embargo, sigue y sigue sucediendo. Vale, los que escribimos somos humanos… ya está desvelado el secreto. Por eso, en este vídeo-post te comparto trucos para desbloquear la escritura de tu novela.

¿Cuál es la fórmula mágica? No existe, no me canso de repetirlo. Cada autor es un mundo, y aquellos consejos que funcionan para algunos, para otros no sirven de nada. Pero sí hay una serie de pautas que pueden ayudarte a romper el muro y empezar a ver la luz:

1. Planifica. Antes de pegarte cabezazos contra el muro, hay una fase previa que yo me suelo saltar, lo reconozco. Es la fase de planificación, que para mí es un aburrimiento. Adoro la documentación, me lo paso en grande leyendo sobre un tema o buscando fotos para ambientar los vestidos de una época. Pero odio tener que sentarme a planificar. Si eres un escritor de mapa (no creo mucho en esta clasificación, pero en fin…), te encantará trazar un plan y tenerlo todo atado antes de ponerte a escribir. Yo soy más de brújula y sobre todo más del método de Muriel Spark, que no empezaba a escribir hasta tener mentalmente un comienzo satisfactorio. En definitiva, si vas a escribir algo que tenga más de 20 páginas, haz un esquema previo y fichas de personajes.

2. Mata a un personaje. Cuando ya estés bloqueado y no sepas cómo continuar con una trama que se te ha venido abajo, asesina a un personaje protagónico y párate a pensar cómo va a afectar a la vida de los otros personajes. Si le da “vidilla” a la historia, además de un giro inesperado, sigue por ese camino.

3. Invéntate un personaje. Es similar al ejemplo anterior, sácate de la manga un personaje nuevo que te permita comenzar con una subtrama novedosa. A lo mejor no te lleva a ninguna parte, pero te puede dar ideas para desatascarte.

4. Escribe el final. Es una de las pautas que más me sirven para avanzar y que recomiendo a los autores. Normalmente empezamos a escribir porque hemos tenido una idea “genialísima”, o hemos parido una primera frase “perfecta”. Pero esto es como los matrimonios, al principio hay un enamoramiento loco pero en cuanto empiezan los problemas, ya puedes tener un fin en mente, un propósito y una intención que quieres transmitir con esa historia. Escribe a dónde quieres llegar. Puede que luego lo cambies, pero si en tu viaje tienes un punto de llegada, es más fácil que puedas trazar la ruta, aunque sea un camino tortuoso.

5. Pórtate mal con tus personajes. Hazles putaditas, ponlos a prueba, permítete ser malvado y búscate la vida para que salgan del agujero (o no). No hay nada mejor que la estructura del viaje del héroe que se lleva utilizando en literatura desde La Odisea para darle frescura a una historia que no sabes continuar. Inventa conflicto tras conflicto y cuando tu protagonista ya esté en el sótano de sus miserias, recuerda que siempre hay un sótano del sótano. Y vamos con los últimos cinco trucos para desbloquear la escritura de tu novela.

6. Revisa las motivaciones del protagonista. ¿Por qué está haciendo lo que hace, por qué quiere ir a ese lugar, por qué tiene esa relación con el antagonista? Conocer los motivos, los actantes (razones que mueven a la acción) permite recomponer una trama caída. Si sabes qué es lo que mueve de verdad a tus personajes, podrás adelantarte al futuro y dar el siguiente paso para desbloquearte.

7. Párate y piensa sobre qué estás escribiendo. Ocurre con bastante frecuencia que empezamos a escribir con un tema en mente, voy a hablar de la dependencia emocional de las mujeres, o del paso del tiempo, o de la esclavitud en el sur de EEUU, pero en el fondo no tenemos muy claro qué queremos contar. El tema es fundamental en cualquier relato, es el foco de la narración. Intenta que sea lo más concreto posible, que aunque haya temas secundarios, el principal siempre sirva de guía. Si estás dando bandazos a la historia, es muy probable que no tengas claro el tema. No pasa nada, párate e intenta escribir en una frase de qué va tu novela. Como si fuera un titular de prensa o un tuit.

8. Escribe algo que no tenga nada que ver. Si estás escribiendo un novelón de aventuras, altérnalo con un relato corto con mucho humor e ironía. O si estás escribiendo género fantástico, altérnalo con algún texto de corte realista. La idea es “engañar” a la mente, hacer que se centre en otra cosa mientras tu inconsciente está trabajando para encontrar una solución al bloqueo.

9. Lee cosas parecidas a lo que estás escribiendo. Te permite asimilar el estilo de ese autor que ha escrito antes lo que tú quieres escribir. O te puede dar ideas para construir un nuevo personaje o una subtrama.

10. Olvídate de la perfección. Primero porque no existe. Segundo porque es enemiga de la acción. Tercero porque es una excusa más para ponerte a escribir. Sigue escribiendo, aunque te falten piezas y escenas. Ya volverás sobre ellas. O a lo mejor descubres más tarde que no hacían falta.

Seguro que alguno de los anteriores trucos te sirve para vencer el bloqueo. Si aún así no lo logras, déjate ayudar por alguien que te asesore y vea desde fuera dónde puede estar el problema de tu novela. Si crees que yo puedo ser esa persona, escríbeme contándome tu caso.

Ahora dale al play si quieres saber más sobre los trucos para desbloquear la escritura de tu novela. Y déjame un comentario aquí o en mi canal de YouTube si tienes alguna duda o consulta.

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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El síndrome del impostor en la escritura

¿Qué es el síndrome del impostor? ¿Cómo puede afectar a tus objetivos como escritor/a? El síndrome del impostor lo puedes encontrar en psicología y se define como un malestar emocional que viene acompañado de un sentimiento de “no merecimiento”, de no creerte que eres merecedor de un determinado trabajo, casa, coche, posición social, pareja, etc… En este post voy a aplicar el término al arte de escribir: el síndrome del impostor en la escritura.

No nos creemos que somos escritores

Escritor es aquel que escribe, con mayor o menor acierto, pero que dedica su tiempo y su esfuerzo a escribir. A veces, puede darse el caso de que no te creas esta condición, que por mucho que escribas no te sientas escritor, que no mereces escribir. Que llegues a considerarte un fraude.

Esto puede llevar a compararte con otros escritores que tienen muchísimo éxito y que están en la cima de sus carreras. La comparación constante conduce a la frustración y a abandonar tu pasión, porque piensas que nunca llegarás a conseguir reconocimiento. Pero compararse con J.K. Rowling o Stephen King o cualquier otro/a autor/a que lleva décadas trabajando, que ha tenido sus fracasos y sus obstáculos, es un freno que no te permite avanzar a ti en tu proceso de crecimiento como escritor. Te confesaré algo, siempre habrá alguien que escriba mejor que tú. Lo importante es que encuentras tu voz y el valor de tu escritura.

“Cursillistas” perpetuos 

El síndrome del impostor también provoca que, al no creerte que eres escritor, sientas la necesidad de hacer más cursos y acumular más teoría. Si bien, la formación continua es clave para avanzar en la escritura, llega un momento en el que hay que lanzarse a escribir en serio y romper tus miedos. Tener las herramientas y saber las técnicas es fundamental. Pero hay que practicar, atreverse a enviar relatos a concursos, mandar tu novela a una editorial,… Salir de tu zona de pánico y empezar a creértelo. Atrévete.

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle el síndrome del impostor en la escritura. Si este tema te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

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Comenzar una historia in media res, ¿qué significa?

Podemos comenzar nuestro relato o novela de varias maneras. Partiendo de la estructura del viaje del héroe, podemos, por ejemplo, arrancar en orden cronológico desde el inicio, presentando al protagonista y su vida antes de la aventura (comienzo ab ovo) o podemos empezar desde el final, casi cuando está a punto de terminar la historia (comienzo in extremis). Pero una de las fórmulas más poderosas y atractivas para el lector es comenzar una historia in media res.

Empezar con el protagonista “metido en faena”

¿Qué significa entonces in media res? Que la historia comienza con el protagonista ya metido en la acción, cuando ya han sucedido hechos importantes y el personaje está en mitad del conflicto.

A partir de ese punto, podemos contar hacia atrás para ver cómo ha llegado nuestro héroe a esa situación. Y posteriormente, seguir contando hacia delante hasta alcanzar el final de la historia.

El comienzo más utilizado de las series actuales

Es un tipo de comienzo que están utilizando gran cantidad de series actuales. Se trata de captar la atención del espectador desde la primera escena. Este inicio genera tensión e induce a seguir leyendo o viendo el episodio, dado que juega con nuestra curiosidad, queremos saber más, ¿cómo ha llegado el/la protagonista a esa situación?

Pero este comienzo no es nada novedoso. Las grandes epopeyas griegas y romanas ya comenzaban así, como la Iliada y la Odisea de Homero o la Eneida de Virgilio.

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle cómo comenzar una historia in media res. Si este tema te resuena, por favor déjame un comentario más abajo:

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¿Cuál es el peor enemigo de tu escritura?

“Todavía no he terminado la novela pero ya estoy corrigiendo desde el principio”, este comentario se lo escucho a algunos alumnos en clase de novela. Y les digo, “no puedes corregir mientras estás escribiendo”. ¿Por qué? Porque cada actividad reside en un hemisferio cerebral y si las juntamos las dos, es como si estuviéramos escuchando dos voces al mismo tiempo. ¿A cuál de las dos vas a hacer caso? ¿Quieres saber cuál es el peor enemigo de tu escritura?

Primero escribe, luego corrige

Actividades como imaginar o crear, están en el lado creativo del cerebro, el derecho. Cuando estamos ejercitando la escritura creativa se activa el hemisferio de los sentimientos y las artes. No puede haber cortapisas, hay que dejar que esa parte escritora juegue y se divierta. En cambio, la corrección es el territorio de la parte izquierda, la analítica, lógica y racional. El escritor que imagina no se puede ver juzgado por el crítico interno que nos pone frenos, que nos mete miedos y que nos corrige.

Ambas facetas son imprescindibles pero hay que hacerlas cada una en su momento. Si estás corrigiendo al mismo tiempo que escribes, no acabarás nunca el relato o la novela, te cansarás de escuchar esa vocecita que te dice “esto no está perfecto, dale una vuelta más, quita una coma, pon un punto…” Agotador. Por eso muchos autores dicen que publican para dejar de corregir. Y es verdad, hay que buscar la excelencia y olvidarse de la perfección, que además no existe. Primero escribe sin ponerte límites y, cuando tengas toda la novela terminada, empieza a corregir. Corregir un texto es una parte fundamental del proceso. Como decía A. Chéjov:

“El arte de escribir es el arte de borrar”

No escuches demasiado la voz de tu crítico interno

Creo que ya has llegado a la conclusión de que el peor enemigo a la hora de escribir somos nosotros mismos, nuestro juez interior. Ese que nos mete los miedos, las dudas, que nos dice que no lo vamos a conseguir, que no valemos, que nadie nos va a leer, que nunca llegaremos a publicar nada digno… Hazte un favor, no le hagas demasiado caso a la voz de tu crítico. Solo te está protegiendo porque le da pánico lo desconocido, el qué dirán, qué habrá más allá cuando pongas el punto final a tu historia. Revisa, corrige y busca la mejor versión posible de tu texto. Pero no dejes que la voz de tu crítico interno te ponga palos en las ruedas a la hora de escribir, mantenlo encerrado y amordázalo hasta que termines tu relato o novela.

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Recomendaciones para escribir en tiempos de crisis

En estos tiempos raros de confinamiento debido a la pandemia del “dichosovirus”, es normal que hayamos perdido el ritmo de nuestras vidas y que se nos haga cuesta arriba cada día que pasa. Pero creo que ahora, más que nunca, es necesaria la ficción, el poder de imaginar, viajar con las palabras, vivir otras experiencias gracias a las historias que nos contamos. Por eso es tan importante seguir escribiendo, no desanimarnos y contar todo lo que llevamos dentro. En este vídeo-post te comparto recomendaciones para escribir en tiempos de crisis.

Son pequeños consejos, trucos que a mí me sirven para seguir escribiendo en los momentos de bajón. Espero que te resulten útiles. Y por favor, nunca dejes de escribir.

1. Crear una rutina

Esto lo dicen todos los expertos, así que no voy a aportar nada nuevo en este sentido. Y la verdad es que tienen toda la razón, lo mejor para no perder tu ritmo de vida es crear unos hábitos diarios. El 90% de mi trabajo lo realizo en casa, así que estoy acostumbrada a teletrabajar y estos días de confinamiento no han hecho merma en mi rutina. Pero si nunca has trabajado en remoto desde tu casa, te recomiendo que te anotes en la agenda las tareas que vas a hacer cada día. Como si fueras a la oficina. Y en esa programación, es importante que dejes un espacio para escribir, al menos media hora al día. Reserva el hueco y cumple con el horario.

2. Utilizar el “cuaderno de ideas”

Este es un momento perfecto para sacar ese “cuaderno de ideas”, físico o documento word (como es mi caso), donde tienes anotados esos “fogonazos” creativos que te van surgiendo, donde has apuntado conversaciones con amigos, frases de desconocidos, imágenes de un parque, enlaces a publicaciones interesantes… Ese batiburrillo de ideas para construir relatos que llevas meses o años guardando, pero nunca te has parado a revisar. Ya no tienes la excusa del tiempo. También puedes empezar un proyecto nuevo de novela o escribir simplemente las reflexiones que te pasan por la cabeza estos días.

3. Apuntarte a las cadenas de escritura

Están surgiendo muchas cadenas de escritura colectiva en las Redes. Quizá es interesante que te unas para mantener el contacto con personas que tienen tu misma pasión. Esta iniciativa de Facebook consiste en escribir una novela entre todos los que quieran apuntarse. Ya está iniciada desde hace algunos días. Tendrás que leer el comienzo y pedir “la vez” para organizar en qué orden va cada participante. Cuando te toque, solo tienes que escribir la continuación del relato. Quién sabe hasta dónde va a llegar esta historia del confinamiento.

Intentando aportar mi granito de arena para que estos días se hagan más llevaderos, he abierto un grupo de Facebook llamado Escribiendo historias de ficción. Si te apetece, búscalo y pide unirte a él. El objetivo es escribir historias de ficción mientras dure el confinamiento. Cada dos días lanzaré una propuesta de escritura individual para compartir los  relatos con el grupo. También haré directos sobre técnicas narrativas y trucos para escribir. Solo hablaremos de escritura y de libros para leer durante estos días. Porque más que nunca necesitamos la ficción.

También han surgido muchos concursos de microrrelatos, como este organizado por el Club de los paraguas perdidos. La extensión máxima del microcuento es de cien palabras, el  tema es “Hogar, dulce hogar” y finaliza el 5 de abril. Te animo a que participes y no solamente porque yo estoy en el jurado 🙂

Además, este es un momento ideal para revisar todos los relatos que tenías por ahí guardados en carpetas y enviarlos a concursos. En esta página tienes un listado completísimo de certámenes en español ordenados por fecha de finalización.

4. Leer, leer y leer

Nunca me cansaré de repetir esta recomendación. Cualquier escritor/a que se precie, ha sido antes lector/a y sigue leyendo de forma compulsiva. Es la manera idónea para aprender cómo otros autores han resuelto los problemas de escritura que tú puedes tener. Aprovecha para leer a los clásicos, para adquirir nuevos títulos en formato electrónico o pedírselos a tu librería física más cercana en todostuslibros.com

Ahora dale al play si quieres conocer más en detalle las recomendaciones para escribir en tiempos de crisis. Si tienes algún otro truco que te funcione, por favor compártelo en un comentario más abajo:

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Cinco recomendaciones para escribir tu novela

Cuanto más escribo, más claro tengo que hay determinados trucos que ayudan a avanzar en el proceso de escritura de una novela. Son sugerencias sencillas basadas en mi experiencia, pequeños consejos que he probado y a mi me han funcionado. En este post quiero compartirte cinco recomendaciones para escribir tu novela.

  1. Ten claro el tema. ¿De qué vas a hablar en tu novela? ¿Qué le quieres contar a los lectores? Es importante que tengas enfocado el tema principal porque será el faro que te ilumine cuando estés atascado y no sepas cómo continuar. Cuanto más concreto sea el tema, mucho mejor. Y ten claros también los temas secundarios que pueden estar relacionados con el principal.
  2. Escribe primero el capítulo final. Una vez tengas escrito el comienzo, escribe el capítulo final. Sirve de GPS, para que tengas trazado el recorrido, el punto de origen y el punto de destino al que quieres llegar. No hace falta que lo tengas todo mega claro, pero sí cómo quieres que termine tu protagonista. Luego puedes cambiar y corregir en función del desarrollo de la novela. Pero tener un punto de llegada desde el principio es muy motivador y aspiracional.
  3. Ponte un plazo y comprométete públicamente con él. Si no te pones una fecha límite para terminar al menos el primer borrador de tu novela, lo irás postergando, procrastinando y nunca la terminarás porque tenemos muchísimas cosas más importantes que hacer en la vida. Ponte un plazo realista y cuéntaselo a tu pareja, familiares, amigos… Comprometerse con los demás, es una forma de motivarte a escribir.
  4. Lee, lee y lee. Todas las novelas que tengan relación con la tuya, con tu tema y con lo que estás contando, te pueden servir para ver cómo otros/as autores/as han resuelto dudas que te pueden surgir a la hora de presentar a un personaje, describir un ambiente, narrar la acción… Leer diferentes géneros también te ayuda a conocer otras voces, otros estilos de contar historias.
  5. Fórmate. Mientras escribes, nunca dejes de apuntarte a cursos y talleres. Estar siempre en continua formación y vinculado a grupos de personas que tengan tu misma pasión por la escritura, te ayuda a no sentirte solo y a no tirar la toalla. En internet, tienes un montón de contenidos gratuitos, por ejemplo, en mi blog y cursos de formación de diferentes temáticas.

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Parálisis por análisis en la escritura, ¿qué es?

Hace años trabajaba en una entidad financiera gestionando contenidos y Redes Sociales. En ese trabajo, cuando teníamos que lanzar un proyecto de creación de una nueva página web, sufríamos un síndrome conocido como “parálisis por análisis”. Entraban en juego tantas variables y departamentos diferentes (Marketing, Producto, Desarrollo TI, Sistemas…) que llegaba un momento en el que no sabíamos muy bien por dónde avanzar. Nos quedábamos paralizados. Analizábamos cada punto hasta la extenuación y nos bloqueábamos. Vale, esto en el mundo empresarial parece claro, pero ¿qué es la parálisis por análisis en la escritura?

Este concepto me lo ha recordado un alumno de mi curso de novela que me comentó lo siguiente: Ya tengo las fichas de mis protagonistas y secundarios. Y ahora Nuria, ¿qué hago? ¿Sigo con las de los antagonistas o empiezo a escribir el primer capítulo? Mi respuesta fue: Arranca, tira millas.

En ocasiones, creemos que para comenzar a escribir nos hace falta tener más documentación, formarnos más, tener el mapa completo de la novela estudiado, trazar el recorrido de los personajes… Y sí, todo lo anterior está fantástico. Sobre todo si estás empezando a escribir, es importante que te pares a planificar antes de arrancar. Pero tener más herramientas no hará que te sueltes a escribir, porque a escribir solo se aprende escribiendo. La parálisis por análisis es una forma de procrastinación, de posponer el objetivo fundamental de nuestra escritura por miedos como el fracaso o el qué dirán.

Dejarnos de excusas y poner las primeras palabras de nuestra historia es la mejor forma de terminarla. Como en la vida, a veces las cosas no hay que pensarlas tanto, no hay que dar tantas vueltas a la cabeza. Si hay algo que te está obsesionando y necesitas contarlo, lánzate. Luego ya tendrás tiempo de corregirla y revisarla. Lo bueno de la escritura, a diferencia de la vida, es que puedes escribir todos los borradores que te hagan falta.

Ahora dale al play si quieres saber con más detalle qué es la parálisis por análisis en la escritura. Si tienes cualquier consulta, por favor déjame un comentario más abajo:

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¿Eres escritor de mapa o de brújula?

La semana pasada en el curso de novela que imparto en Sevilla, los alumnos estaban trabajando la escaleta de contenido de sus historias. Algunos de ellos me miraron un poco asombrados y desbordados: Nuria, ¿cómo voy a detallar lo que ocurre en todos los capítulos si todavía no sé muy bien qué va a pasar? Tengo el principio y el final pero lo demás… puf, no sé, dejo que el protagonista actúe y voy escribiendo sobre la marcha. Y así es como surgió el debate de: ¿eres escritor de mapa o de brújula?

¿Cómo? ¿Qué es eso?

Vale, vayamos por partes, les dije, una escaleta definida y planificada desde el principio, antes de ponerse a escribir, no vale para todo el mundo. Porque escribimos como somos. Igual que hay personas más estructuradas y organizadas, también hay escritores que prefieren tener todo el recorrido trazado antes de empezar el viaje de la escritura. En cambio, otros prefieren dejarse llevar por la aventura de escribir.

¿Sois escritores de mapa o de brújula?, les pregunté. Me miraron como la vaca al tren. Así que les conté qué diferencias hay entre unos y otros. Y les lancé una recomendación: si estás escribiendo tu primera novela, te conviene sentarte antes a planificar la estructura para no llevarte luego sorpresas desagradables una vez que has escrito unas cuantas páginas. Aunque lo ideal es ser un escritor mixto: planificar el recorrido y dejarte llevar por las acciones de los personajes. George R.R. Martin, en lugar de mapa o brújula, los llama escritores arquitectos y jardineros, que, la verdad, me parece mucho más romántico.

Escritura de mapa

Escribir de esta forma implica saber el punto de partida, el destino y tener clara la ruta que vamos a seguir en nuestro camino. Es como planificar un viaje antes de coger el coche. ¿De dónde saldré, a dónde quiero llegar, por qué puntos tengo que pasar en mi recorrido? Tiene sus ventajas y sus inconvenientes:

Ventajas:
  • Tienes preparada la novela antes de ponerte a escribirla, luego no te llevarás sorpresas por el camino.
  • Sabes a dónde vas y te ahorras tiempo si vas a sentarte a escribir todos los días.
  • Controlas la escritura y la voz del narrador desde el principio hasta el final.
  • Puedes ver dónde falla tu historia porque tienes todos los puntos marcados.
Inconvenientes:
  • Demasiada planificación puede ahogar la creatividad y la frescura de la improvisación.
  • Puedes cansarte de la idea inicial antes de ponerte a escribir.
  • El trabajo de planificación te quitará trabajo de escritura.

Escritura de brújula

Este tipo de escritura permite saber dónde está el norte, es decir, tener más o menos una idea aproximada de lo que se quiere contar, y luego dejarse llevar. Pero sin una planificación previa, escribiendo según se va andando el camino. Tiene también sus ventajas e inconvenientes:

Ventajas

  • Es una escritura más creativa y espontánea.
  • Da lugar a historias menos rígidas y encorsetadas.
  • Sigue el impulso creativo y se deja llevar por la primera idea “feliz” que surja.

Inconvenientes

  • Necesita un mayor trabajo de revisión y corrección, dado que no hay una planificación previa.
  • Es más fácil bloquearse porque una vez que se termina la trama de la primera idea, luego ya no hay un plan para continuar.
  • Si te das cuenta de que has equivocado la ruta cuando ya has llegado a la mitad del camino, es más difícil virar el barco y tendrás que comenzar de nuevo.

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Cuatro dudas sobre la escritura de una novela

A veces me llegan por email algunas consultas sobre técnica narrativa que me dejan un poco asombrada. Quizá porque yo doy por hecho determinada información que ya tengo asumida por mis años de experiencia. Pero me doy cuenta de que hay un montón de preguntas que no debería dar por sabidas. Por ejemplo, ¿qué extensión tienen que tener los capítulos de una novela? Aquí van cuatro dudas sobre la escritura de una novela.

En el vídeo de esta semana he hecho un recopilatorio de consultas que me han llegado en enero de suscriptores del canal de YouTube y de alumnos de mi curso de novela.

Resuelvo las siguientes dudas:
  • ¿Qué extensión tienen que tener los capítulos de una novela? No hay un extensión mínima, ni máxima. Habrá capítulos de una sola página y otros de veinte. Todo depende de la trama y el ritmo. Lo que sí tienen que estar bien definidas son las escenas.
  • ¿La figura del antagonista puede ser “algo no físico”? Por supuesto, el antagonista puede ser un ser físico, puede ser un condicionante mental (miedo, inseguridad, desconocimiento…) o un dios-demonio no visible que maneja los hilos de los personajes. Si tu novela tiene todos estos elementos, perfecto. Lo importante es que sepas que el antagonista siempre se opone a los deseos y los objetivos del protagonista.
  • ¿Se puede transformar un guion de un cortometraje en una novela? Se puede, pero necesitarás añadir muchísimo más contenido. Para eso es importante que hayas perfilado bien a tus personajes. Si lo sabes todo de su “vida” podrás utilizar elementos de su pasado, por ejemplo, para ampliar el argumento y tener más hilos con los que construir nuevas tramas.
  • ¿Cuál es la trama más interesante: un thriller de misterio con fantasmas o un drama social realista? Pues depende. Siempre a gusto del autor/a. ¿Qué te apetece más escribir? Ten en cuenta que pasarás mucho tiempo metido/a en esa historia, luego asegúrate de que te resulta atractiva. No pienses en el qué dirán los lectores, piensa en lo que te gustaría leer a ti y cuál es la historia que te resuena.

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¿Cómo escribir a pesar de tener todo en contra?

A veces tenemos demasiadas cosas en la vida y vamos aplazando la escritura para cuando tengamos tiempo, para cuando nos jubilemos, para cuando ganemos la lotería… ¿No serán excusas que nos vamos poniendo para no afrontar nuestros miedos e inseguridades? ¿O de verdad lo tenemos todo en contra para no escribir? Este post reúne una serie de reflexiones, consejos y trucos para escribir incluso mientras te pasan cosas en la vida. Porque, ¿cómo escribir a pesar de tener todo en contra?

El ejemplo de Irère Némirovsky

Irène Némirovsky fue una novelista ucraniana de origen judío, nacida en 1903, que vivió en Francia desde su juventud. Aunque se había convertido al catolicismo en 1939, fue arrestada por la gendarmería francesa e internada en el campo de Pithiviers en 1942. Más tarde fue deportada a Auschwitz, donde murió de tifus el 17 de agosto de ese año. En sus 39 años de vida (los últimos cuatro perseguida por los nazis), escribió 18 novelas, 5 libros de cuentos y la biografía de Chéjov, que es una auténtica maravilla. Y ahora me dirás, “claro, era Némirovsky”. ¿Y sabes lo único que te diferencia de ella? Que no se ponía excusas, que escribía y escribía y escribía, sin pensar en si tenía tiempo o no, si vivía en la Francia ocupada de 1940, o si acabaría en un campo de exterminio.

Cómo escribir a pesar de todo

Recibo emails en los que los suscriptores del blog me cuentan su día a día y sobre todo sus ganas de escribir pero siempre hay un montón de obstáculos y de trabas en el camino. Me escriben razones como las siguientes, y estas son mis contestaciones:

  • <<Admiro profundamente a la gente que escribe, que vive de la escritura, que disfruta y se deleita de ella y por si fuera poco, todo le sale natural. Lo digo porque para mí es un “gran peso”, una pesadilla que me persigue todo el día y también por las noches>>. No, escribir no siempre es placentero. A veces se sufre y se invierten muchas horas en corregir, revisar, limpiar, quitar y volver a reescribir. No siempre se encuentran las palabras adecuadas y no siempre somos capaces de transmitir a los lectores lo que tenemos en nuestra cabeza. Pero la pasión supera al dolor. Esa es la ecuación.
  • <<Quiero escribir, lo anhelo con toda mi alma, necesito vaciar…no sé qué…no sé si decir mi alma, mi corazón o mi cabeza, pero algo en mí necesito vaciar>>. Bienvenida al club. Escribir en muchos casos es vaciarse, es compartir con los lectores tus historias con el fin de sentirte acompañado/a. Es también montar un puzzle, un rompecabezas con miles de piezas que hay que colocar para que el lector vea la imagen final de lo que le quieres contar. De tu corazón, de tu alma, de tu cabeza, de todo al mismo tiempo.
  • <<Mi problema es el tiempo, mi poca inspiración y poca preparación, ja,ja, ja (no es nada verdad??). Trabajo todo el día en una oficina, atiendo público, no tengo nana, llego a casa a hacer todo lo que no se hizo en el día, “intento” hacer alguna actividad física (eso también es importante) y luego…en las últimas horas de la noche “estoy rendida”>>. Estas son las excusas que nos ponemos para no escribir. No son más que parapetos contra el miedo, contra las inseguridades: miedo a fracasar, miedo al que dirán, miedo a las críticas, miedo a brillar, miedo al ridículo… La excusa del tiempo se combate con buenos hábitos de organización, la de la preparación con un montón de cursos y recursos gratuitos que hay en internet, la de la inspiración con trabajo, esfuerzo, constancia y dedicación.
  • <<Me pasa que de pronto despierto… dos, tres de la mañana y es una tormenta  de ideas, frases y diálogos que están allí queriendo escapar…y luego se esfuma por completo>>. Ten a mano un cuaderno y un bolígrafo en la mesilla de noche y cuando te asalten las ideas, tramas, personajes o frases geniales, apúntalas. A la mañana siguiente tendrás ese material y podrás revisar si realmente es interesante y merece la pena utilizarlo. Si no lo anotas, lo olvidarás fácilmente.

Ahora dale al play si quieres saber con más detalle cómo escribir a pesar de tener todo en contra. Si quieres compartir algún truco que tú hayas probado y te funcione, por favor déjame un comentario más abajo:

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