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Claves para viajar al planeta Gueden. Reseña de «La mano izquierda de la oscuridad», Úrsula K. Le Guin

Todos tenemos un pasado

Hace algo más de cuatro años, en lo que me parece que fue otra vida, publicaba reseñas, relatos y entrevistas en una revista literaria online que se llamaba A sangre y letras. Escribo «se llamaba» porque desapareció después de siete números. ¿Y por qué te cuento esto en un post de reseña? Porque esta semana he empezado a trabajar con una nueva escritora. Se llama Laura y me ha pedido ayuda para continuar su novela, de la que lleva escritas unas veinticinco páginas. Es una historia genial, con un trabajazo enorme de estructura y desarrollo de personajes. Estoy entusiasmada con la posibilidad de asistir al proceso de escritura.

El caso es que su novela tiene ciertas similitudes con La mano izquierda de la oscuridad de Úrsula K. Le Guin. Y así recordé que hace unos tres años publiqué una reseña de esta novela, que va más allá de la ciencia ficción, en la extinta A sangre y letras. Como todo el material de esa revista ha desaparecido en el ciberespacio, la rescato para el blog y os la comparto en la sección de reseñas. Y aquí va…

La ciencia ficción me apasiona

Agujeros de gusano, horizonte de sucesos, teletransporte, velocidad relativa… Me fascina todo lo que tiene que ver con la posibilidad de los viajes interestelares. Supongo que desde que vi la película 2001, una odisea en el espacio cuando tenía cinco años (por supuesto, sin entender nada pero alucinada con las imágenes), la ciencia ficción es un género que me interesa. Pero he de reconocer que nunca me había atrevido con Úrsula K. Le Guin. Así que pregunté a los expertos en la autora y me recomendaron este título, La mano izquierda de la oscuridad, publicado en 1969, que la lanzó a la fama gracias a los premios Nébula y Hugo que recibió.

Con sinceridad, las primeras veinte páginas me costó leerlas

No os voy a mentir, las primeras veinte páginas me costaron un horror. ¿Por qué? El universo Le Guin es complejo, sobre todo cuando te enfrentas virgen a ella. Demasiados términos y referencias que se me escapaban. Me daba la sensación de que era una segunda parte o de que me había perdido el principio.

Antes de rendirme y devolverlo a la biblioteca, decidí dejarlo reposar y llevármelo de vacaciones a la playa. Parece que con la brisa marina y el mar de fondo, las piezas empezaron a encajar y a entender lo que estaba contando esta maestra de la ciencia ficción. Al final, me ha resultado una novela muy entretenida y por encima de todo una gran historia épica de amor, que va más allá del racismo y del sexismo. Una historia cuya diversidad psicológica y sociológica nos permite explorar los valores de nuestra propia cultura.

Pero me hubiese gustado tener antes unas claves de lectura para enfrentarme a las singularidades del planeta Gueden a modo de Lonely Planet. Por tanto, esto no va a ser una reseña típica sino un listado de cosas que deberías saber si decides viajar a este mundo increíble.

Gueden, un planeta del Ekumen

Gueden (Gethen en el original en inglés) es un planeta ubicado dentro del universo Hainish o Ekumen en el que conviven variadas razas humanoides que descienden de una única civilización ancestral, proveniente del planeta Hain. Este Ekumen está organizado como una federación galáctica de mundos habitados por seres humanos.

El nombre deriva del griego ecúmene que hace referencia al mundo habitado. Parece ser que lo que ocurrió hace miles de años fue que la civilización hainita se derrumbó y los planetas coloniales (entre los que estaba la Tierra), olvidaron que existían otros mundos humanos.

Las historias del Ekumen narran el esfuerzo para restablecer una civilización a escala galáctica y el resurgimiento de los viajes interestelares, basándose en la velocidad relativa: se tardan años en ir de una estrella a otra pero equivale a un corto espacio de tiempo para el viajero. Este posee un aparato, el ansible, que le permite la comunicación instantánea con su nave. En este punto, me recordó quizá a los viajes del Enterprise en la saga Star Trek.

Cómo miden el tiempo los guedianos

La mano izquierda de la oscuridad nos traslada a 2.500 años en el futuro, al igual que otras novelas de la misma temática y contexto como Planeta de exilio (1966) y La ciudad de las ilusiones (1967).

Los guedenianos tienen una curiosa forma de dividir sus días, meses y años. Los días tienen diez partes u «horas», la primera de las cuales comienza al mediodía. Cada día del mes tiene su propio nombre. Los días no se agrupan en semanas, sino que el mes se divide en dos mitades de trece días. Los nombres de los días de la segunda mitad derivan de los de la primera mitad pero con un prefijo añadido.

Los años no se numeran secuencialmente. El año en curso es siempre el «año uno» y los demás se cuentan como años antes o después del actual, año más uno o año menos uno. Para trazar sus registros históricos, los habitantes de Gueden emplean hechos conocidos que señalan fechas fijas del pasado.

Clima glacial y curiosa geografía

El eje de Gueden, a diferencia del de la Tierra, no está inclinado, lo cual provoca que tenga estaciones globales. En el tiempo en que la historia de la novela está ambientada, Gueden se encuentra en una era glacial. Los polos y una gran porción de la tierra que los rodea están cubiertos permanentemente por glaciares.

El clima es muy frío incluso en las zonas habitadas. En algunos sitios es imposible viajar en invierno, puesto que la nieve cubre las rutas. Uno de los personajes, nativo de Gueden, compara un día con una temperatura de treinta grados con estar dentro de un horno de fundición. Uno de los grandes momentos de la trama sucede cuando los personajes principales tienen que atravesar la región glacial inhóspita para cruzar de un país a otro. Es una epopeya al estilo clásico.

Gueden tiene cuatro continentes y un archipiélago. Dos de los continentes, Orgoreyn y Karhide, están conectados. En ellos se desarrolla la acción de la novela. Los otros continentes son Sith y Perunter, el continente antártico. Gueden también es conocido como Invierno en el Ekumen por el clima extremo que predomina en el planeta.

Habitantes hermafroditas y andróginos

Los habitantes de Gueden son seres humanos andróginos y hermafroditas. Durante aproximadamente tres semanas de cada mes son sexualmente neutros y durante la semana restante son de uno u otro sexo, según queda determinado por interacción de sus feromonas con la pareja sexual. Esta es la etapa conocida como kémmer, algo parecido al celo animal. Así que cada individuo es capaz de ser padre y madre. Pero ¡sorpresa! nunca sabe a priori si le va a tocar ser hombre o mujer. Es como una ruleta rusa sexual, aunque en ocasiones el individuo puede elegir el sexo, según su preferencia, por medio de drogas.

Los guedenianos están adaptados física y culturalmente al frío. Son robustos y de baja estatura. Yo me los imagino un poco neandertales. Conocen a la perfección el  contenido calórico de las distintas clases de alimento. Las adaptaciones físicas pueden ser producto de la manipulación genética que hicieron los hainitas al sembrar las formas de vida humanoides en los mundos del Ekumen.

El sexo biológico no es una constante

Posiblemente trataban de maximizar el éxito reproductivo en el mundo glacial de Gueden, bien como un experimento destinado a determinar si una sociedad sin relaciones de dominación sexual podía dedicarse a la guerra, o simplemente porque los antiguos ingenieros biológicos sentían curiosidad por la manera en que se comportarían tales gentes. Lo cual me recuerda bastante al concepto de 2001, una odisea en el espacio.

Le Guin desarrolló esta idea para investigar cuál era la esencia que quedaba de la naturaleza humana cuando el sexo biológico dejaba de ser una constante; es decir, cuando se eliminaba la lucha de sexos que rige en la civilización desde que el mundo es mundo. A la autora le sirve también para explorar nuestra identidad sexual y nuestros tabúes, poniendo de relieve la reacción de los hermafroditas ante la existencia de personas con un solo sexo como el protagonista.

Cosas que le pasan al Enviado en Gueden (sin spoiler)

Genry Ai es “El Enviado” a Gueden por el Ekumen. Su misión es conseguir que el planeta se una a la liga de los mundos habitados. Cuando comienza la novela, lleva dos años en la capital del país de Karhide, intentando que el primer ministro Derem Estraven le consiga una cita con el rey Argaven. Pero la entrevista demuestra que el rey está loco. Estraven es acusado de traición y exiliado. Entonces el señor Ai se marcha a Orgoreyn, el otro gran país al cual ha huido Estraven. El tiempo pasa y en lugar de convencer a los orgotas para que acepten su propuesta diplomática, consideran que Ai es un espía y lo envían a una granja de confinamiento «voluntario» en el norte del planeta. Y hasta ahí puedo contar para no destrozarte la mejor parte de la novela, cuando empieza de verdad la acción y se pone interesante.

Un planeta sin guerras

Esta novela, al igual que la mayor parte de la obra de ciencia ficción de Le Guin, se distingue por su interés en las ciencias sociales, sobre todo la sociología y la antropología. Investiga aspectos inusuales de las culturas alienígenas que presentan mensajes y reflexiones sobre nuestra propia cultura. Por eso algunos críticos califican su obra como ciencia ficción blanda frente a las corrientes materialistas y fisicistas que califican como ciencia ficción dura.

Nos encontramos ante una sociedad neutral, una sociedad en la cual el conflicto sexual no desempeña ningún papel. Le Guin afirma provocativamente que si existiera tal mundo, este no tendría una historia de guerra porque al faltar el sentido de la dualidad implícito en las divisiones de sexo, a los guedenianos les faltaría el componente necesario del nacionalismo. Su sentido del nosotros contra ellos se vería mitigado por su intuitiva comprensión de que no hay diferencias. Tiene sentido la idea, ¿cuántas guerras se han iniciado por una rivalidad sexual? Si no hubiesen existido Helena y Paris, adiós a la Guerra de Troya, a la Odisea y la Ilíada.

Alianzas determinadas por la geografía

A pesar de todo lo anterior, los guedenianos cuentan con un elaborado sistema de prestigio social en el cual los individuos realizan sutiles maniobras para asegurar su posición. El rechazo hacia los otros es artificial y temporal. Las alianzas van y vienen y las costumbres culturales que prevalecen están determinadas y protegidas por la división más clara entre grupos: la geografía. Existen naciones y diferentes tipos de sociedad, pero es en los límites donde se mezclan. Hay un sentido latente de hostilidad que es útil para propósitos políticos internos, pero no tienen un verdadero deseo de conquistar otra nación. Con lo cual, el concepto de guerra total es desconocido para las sociedades guedenianas.

Te animo a leerla

Espero que estas seis claves te sirvan para adentrarte en el complejo universo de Le Guin, cargado de mitos, de simbología y de un potente lirismo que me sobrecogió. Como demuestra el poema que Estraven le recita a Genry en el clímax de su aventura glacial:

La luz es la mano izquierda de la oscuridad,

Y la oscuridad es la mano derecha de la luz.

Las dos son una, vida y muerte, juntas

Como amantes en kémmer,

Como manos unidas,

Como el término y el camino.

Luz, oscuridad. Miedo, coraje. Frío, calor. Hembra, macho. Somos dos y uno. Solo sombras en la nieve.

Fuente: “La mano izquierda de la oscuridad”, Ed. Minotauro; Wikipedia


Te gustará si…

  • Adoras los relatos de ciencia ficción en los que no solo aparezcan naves espaciales y alienígenas experimentando con los humanos.
  • Eres fan de las historias de amor con un toque diferente.
  • Las historias épicas con la estructura del «viaje del héroe» son lo tuyo.
  • Buscas una novela que te haga pensar y cuestionarte los valores de nuestra sociedad.
  • Estás pasando mucho calor y quieres que en la ficción esté todo congelado.

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Espero que esta reseña te anime a leer la novela y si la lees, por favor déjame un comentario. Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiendo este post con quien creas que le puede interesar.

¿Escribes? Eres un bicho raro

Seguro que si te encanta escribir, has escuchado esta expresión en más de una ocasión: eres un bicho raro. O también estas otras: ¿Por qué te dedicas a escribir si no sirve para nada? ¿Por qué no haces algo más práctico y útil?  Los que somos de Letras hemos vivido alguna vez ese desprestigio, y sobre todo, nos hemos sentido incomprendidos por nuestro entorno social.

Cuando era niña, tod@s mis amig@s sabían lo que querían ser de mayores, profesiones concretas como abogado, enfermero, médico, ingeniero, veterinario… Pero yo no sabía qué quería hacer en la vida. Era algo abstracto e inespecífico como escribir, contar historias, hacer redacciones sobre un tema, estudiar la vida de los escritores… O sea, te vas a morir de hambre, me decían y me miraban con pena.

Si te has sentido así alguna vez, en este vídeo te comparto dos argumentos, fruto de la reflexión y de mi trabajo de años, para sacudirte ese «sambenito» del bicho raro. Si le das al play, te vas a encontrar con:

  1. No te hace falta ninguna validación social. Durante 17 años trabajé en un banco en el departamento de Marketing, luego en Gestión de Contenidos y Redes Sociales. Y los que trabajábamos allí teníamos la sensación de que no hacíamos nada útil, de que el dinero lo hacían los trabajadores de las sucursales que estaban de cara al público y cobraban las comisiones. Así que siempre teníamos que justificar cada campaña o movimiento que hacíamos, hasta el último euro que invertíamos. Después de todo ese tiempo, cuando ya me fui de aquel trabajo pensé, pero ¿por qué necesito la aprobación de nadie? Hago mi trabajo, aporto valor y punto. Si no puedes dejar de escribir, sigue, da igual lo que diga el resto del planeta. ¿Acaso tiene que importarte?
  2. Inventar historias es un don. Eres un privilegiad@, heredero de una larga estirpe de creadores de palabra que se remontan a los tiempos de las cavernas. Así de rimbombante como suena. Porque contamos historias desde las pinturas de Altamira. Las historias nos han servido para crecer como especie, para mantener unida a la tribu, para transmitir valores y cultura. Todo es relato y la ficción seguirá siendo importante en el futuro. Que se lo digan a Benioff y a Weiss, los guionistas de Juego de Tronos… Después de 8 temporadas, hay una petición en Change.org con más de 1.400.000 firmas que piden cambiar el final.

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Por qué no se vende tu libro? Obstáculos y oportunidades

«Mi libro no se vende, ¿por qué será?» es una pregunta que se hacen muchos escritores noveles y autores que están empezando a promocionarse en Internet. Como lectora profesional, leo unos 50 manuscritos al año. Me da la sensación de que todo el planeta está sentado frente al ordenador pariendo y pariendo novelas, libros de relatos, biografías, ensayos…

Hace unos meses me escribió un autor de literatura infantil que tiene un libro autopublicado, para contarme que hacía muchísimos esfuerzos pero que no se vendía. La editorial no le estaba apoyando, y aunque su libro era muy interesante, no alcanzaba la difusión suficiente para llegar a las editoriales ni a los lectores. Y hace poco, un poeta ecuatoriano, me escribió para contarme prácticamente lo mismo. A todos les hablo de los obstáculos y oportunidades que he identificado en el panorama editorial actual.

En el vídeo te comparto esas 5 razones por las que creo que es tan complicado vender libros y las oportunidades que las nuevas tecnologías nos brindan para usarlas en nuestro favor. Si le das al play, te vas a encontrar con:

La forma de hacer las cosas ha cambiado…

…y tú no te has dado ni cuenta. Soy así de sincera, lo digo sin tapujos. Tú te desplazas en un tren a vapor y ahora un dron te trae el pan a casa. Debido a la transformación digital y al desarrollo de las Redes Sociales, el mundo editorial ha cambiado radicalmente en los últimos años. La entrada en el mercado de editoriales de autopublicación y de plataformas tipo Amazon y similares, ha provocado que la audiencia esté muy atomizada. Y que las grandes editoriales «de toda la vida» hayan modificado sus criterios de publicación.

«Busco un agente o una editorial tradicional, como las de antes»…

…me comentan algunos autores. Y les digo, vale, sube a mi máquina del tiempo y viajemos al pasado. Quedémonos sentados en el sofá de tu casa a ver si entra por la puerta un editor que quiera publicar tus cuentos. Como le pasó a Grace Paley en los años ’50.

Al mercado saturado y al aumento del número de impactos informativos que recibe la audiencia cada día, se une la falta de apoyo al escritor por parte de las editoriales que no pueden asumir una oferta cada vez más amplia. Los agentes editoriales también están en la misma situación, buscando voces nuevas que se diferencien, que no sea «más de lo mismo». Pero tienen tal acumulación de representados que es difícil de gestionar tanta oferta cuando se publican 1.565 libros a la semana (cifras de la Federación de Gremios de Editores de España ¡¡en 2016!!).

Diferénciate con tu marca personal

Por eso, se hace cada vez más necesaria la participación activa de los autores en la promoción de sus libros. La utilización de estrategias de marketing, publicidad y visibilidad en Redes Sociales con el fin de dar a conocer la obra propia e incrementar las ventas. Incluso los autores que publican con grandes editoriales comerciales y que manejan muy buenas cifras de venta, tienen internamente tanta competencia entre sus propios compañeros de editorial, que no da tiempo a hacer campañas extensas. Ellas y ellos mism@s tienen que mover y gestionar sus Redes Sociales (o contratar a un Community Manager) y hacer las promociones de sus libros en Facebook y Twitter Ads.

Si quieres acercarte a las editoriales y que un agente te represente, primero tendrás que mostrar tus diferencias, ser visible. Hacerte querer, comunicarte con tu audiencia, fidelizarla y más tarde, presentar unas cifras de ventas. Es un camino largo y perseverante, lo sé, y no existen atajos, ni fórmulas mágicas. Se impone más que nunca que investigues sobre tu marca personal, la manera en que los demás te están percibiendo, la huella que dejas en tus lectores, lo que los otros dicen de ti en las reseñas, blogs, páginas especializadas…

«Es que les envío mi libro por messenger y me marcan como spam»

Por mi trabajo como lectora, recibo solicitudes de amistad en las Redes que inmediatamente después de aceptar, me envían su libro para que me lo lea. ¿Cómo va a comprar tu libro cualquier persona, si lo primero que haces es enviarle publicidad? Ehhhh, ¿tú quién eres y por qué entras en mi casa sin permiso? ¿No te recuerda a los antiguos vendedores de enciclopedias?

No puedes llegar a casa de otra persona que no te conoce de nada a meterle tu novela por los ojos. Esta práctica bastante fea y, por desgracia, muy común, me recuerda a cuando trabajaba en una sucursal bancaria. De eso hace unos 20 años… Como era la más joven, la pringada y la última en llegar, me mandaban a hacer puerta fría, a recorrer las calles en busca de locales que quisieran cambiar de TPV. Pasé tardes enteras – otoñales e invernales – entrando en tiendas a contar mi rollo. ¿Y sabéis el resultado? Menos cero. ¿Por qué? Porque nadie me conocía, ¿cómo iban a confiarme su dinero?

El punto de despegue en mi carrera de looser vendedora se produjo en una tienda de antigüedades. Me encantaba aquel sitio. Entraba para curiosear, para toquetear las preciosidades restauradas, sin venderle nada a la dueña. Comencé a ir todas las tardes, a interesarme por su trabajo, por su vida…No recuerdo cuántas semanas tardó en cambiar el TPV por el de la entidad en la que yo trabajaba y en abrir un Plan de Pensiones, pero supongo que fue el mismo tiempo que en confiar en mi… Primera regla de oro en el mundo digital: No puedes vender nada antes de que te conozcan, de que confíen en ti.

Traza un plan digital

Y para finalizar, la Gran Verdad: Si no estás dispuesto a invertir tiempo o dinero – o más bien las dos cosas – en conocerte a ti y a tu audiencia, en tener conversaciones con tu público, en mantenerte al día en las Redes Sociales, lo vas a tener tremendamente complicado.

Porque esto va de tener un plan estratégico y de llevar a cabo todas las acciones tácticas que estén en tu mano para alcanzar tus objetivos de visibilidad y venta. Si no tienes tiempo para formarte porque no conoces bien el lenguaje online, o lo tuyo es escribir y punto, te recomiendo que busques a un profesional que lo haga, si de verdad estás comprometido con la difusión de tu obra.

Ser constante es otra de las reglas de oro. No vale publicar hoy 10 entradas y dejar tu mundo virtual abandonado un mes. Hay que estar siempre, sin agobios y sin estar todo el día pegado al móvil o al ordenador. Se trata de organizar tus comunicaciones, por ejemplo una vez a la semana, y utilizar herramientas de programación. Ahorrarás muchísimo tiempo y no tendrás que preocuparte de ¿qué publico hoy?… hoy no he publicado nada… ¿y mañana? De verdad, déjate de sufrimientos inútiles que no sirven para nada. Vale más que dediques 2 horas a la semana a programarlo todo y te olvides.

Dime en los comentarios si se te ocurre algún obstáculo más y cómo se puede solucionar. Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Por qué es importante ser visible en redes sociales?

Hace unos meses mientras comía con una amiga escritora, hablábamos sobre las redes sociales y la continua exposición a los medios. Me comentaba que sentía pereza y rechazo a la visibilidad social. Porque a ella lo que le gustaba era escribir, publicar y poder llegar cada vez a un público más amplio. Pero sin tener que estar siempre exhibiéndose, sin tener que airear su vida… solo pasear a sus perros y escribir. Nada más. “Quiero ser como Salinger”. Me quedé mirando el plato que compartíamos y le pregunté “¿De verdad crees que en 2019 puedes y “debes” ser como Salinger?”

No sé por qué razón el autor de “El guardián entre el centeno” intentó, después de publicar su única novela, escapar a la presión mediática y huir por todos los medios de la atención que el público le requería. «Los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida». Quizá esta frase le sirvió como excusa en los años ‘70 pero a día de hoy, la visibilidad y la transparencia que nos brinda internet hacen que sea imposible esta huida.

Supongo que debajo de ese rechazo a la exposición hay muchas razones ocultas. Aunque desde mi experiencia, creo que las principales son el miedo a mostrarnos, el qué dirán y el desconocimiento de cómo funcionan los medios sociales. Normal, ¿quién no ha sentido pánico al subirse a un escenario por primera vez?

Pero dejemos a un lado las razones para no mostrarnos y resolvamos las preguntas: ¿por qué es importante estar presente en las redes sociales? ¿Para qué le sirve a un escritor la visibilidad? En el vídeo te comparto cinco razones por las que creo que, si te quieres dedicar a la escritura, es mejor que sepas manejar con cierta soltura tus redes sociales.

En el vídeo te vas a encontrar con:

Razón nº 1. Cuenta tu historia

Quieras o no, van a hablar de ti, sobre todo cuando eres un escritor con cierto recorrido y visibilidad pública. Cuenta tu historia como tú quieres antes de que los demás digan lo que les de la gana.

Razón nº 2. Evita crisis de reputación

Ser dueño de tu comunicación te permite controlar las posibles crisis de reputación online que puedan surgir, los “haters” que andan sueltos, y estar preparado frente a posibles críticas tanto sobre tu trabajo como sobre ti mismo. Asúmelo, no puedes gustar a todo el mundo.

Razón nº 3. Fideliza a tus lectores

La gente quiere saber de ti, quiere conocer a la persona que está detrás de esas páginas que les han hecho vibrar, de esa novela que les ha cambiado la vida, de ese personaje que es como si fuera de su familia. Con esto no digo que haya que mostrar toooooda tu vida al detalle (o sí, tú decides hasta dónde quieres llegar) pero es importante tener un plan de contenidos organizado que equilibre la promoción (presentación del libro, encuentros literarios, charlas, reseñas…) con la vida personal y sobre todo con compartir el trabajo y las publicaciones de otros escritores.

Razón nº 4. Crea vínculos

Si solo hablas cuando tienes un libro nuevo y lo estás promocionando, la gente va a sospechar – y con razón – de que solo te interesan para venderles tu producto. Pero que no tienes nada más que decir. El diálogo con los lectores debe ser constante, desde la transparencia y la sinceridad. Al final se trata de crear relaciones, establecer vínculos aunque sean digitales.

Razón nº 5. Marca personal

Este punto da para un millón de entradas en el blog. Pero resumiendo, la marca personal es la huella que dejas en los demás. Tiene que ver con la reputación, la credibilidad, la emoción que despiertas en los otros. Promover tu imagen y tus valores a través de una comunicación constante, te permite expandirte y crear relaciones más estrechas con tus seguidores y lectores.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si se te ocurre alguna razón más para tener presencia digital y visibilidad en redes sociales.

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¿Cuál es el secreto para escribir la gran novela?

Todos los escritores, tanto los noveles como los más experimentados, buscamos el secreto, la fórmula mágica, la píldora maravillosa que nos permita escribir esa gran historia que tenemos en la cabeza. Pero, ¿existe ese secreto? ¿Está al alcance de todos?

En este vídeo te comparto 4 claves que creo que son fundamentales para triunfar con tu escritura y escribir esa novela que te está obsesionando.

Primera clave. Conocer las reglas gramaticales y ortográficas

Aunque te parezca muy básico y elemental, en mi trabajo como lectora profesional todavía me encuentro manuscritos y borradores de novelas que tienen faltan gramaticales y ortográficas. Cuando las veo, me sangran los ojos y no sigo leyendo. De verdad, créeme. No hay excusa para poner faltas, sobre todo porque tenemos a nuestra disposición programas y herramientas que solucionan este problema. Y si dudas en una palabra, nada como acudir al Diccionario de la RAE. Conocer las reglas del idioma en el que escribes es una cuestión de respeto y atención.

Segunda clave. Leer, leer y leer

Al igual que no me creo a un escrit@r que ponga faltas de ortografía, tampoco me creo a uno que no lea. Para escribir hay que hartarse de leer todo tipo de géneros. Y cuanto más alejados de tu forma de escribir, más enriquecedor es. Además te puede servir de ayuda para ver cómo otros autores han resuelto una escena parecida a la que tú te enfrentas. Si quieres darle un tono lírico a tu prosa y utilizar el lenguaje de forma insólita, lee poesía.

Tercera clave. Entrenar la capacidad de observación

La literatura es una mirada sobre las cosas, un punto de vista sobre lo que te ocurre cada día. Por eso es importante entrenar la capacidad de observación. Meterse en la cabeza de un personaje que piensa de forma muy distinta a ti supone un ejercicio de empatía y de manejo de la atención a los detalles. Mantente siempre curioso y anota lo que te resulte interesante, desde fragmentos de conversaciones hasta la forma de un charco después de la tormenta.

Cuarta clave. Trabajo, esfuerzo y dedicación constante a lo largo de años

Las tres claves anteriores solo se consiguen con tesón y constancia. La escritura es un proceso, no un resultado en sí misma. Para alcanzar tu propia voz, tu estilo diferenciador, necesitarás escribir y leer durante años. Hasta los autores más famosos confiesan que no existe un secreto para escribir, solo el trabajo continuado. Es cierto que hay una serie de pautas que pueden predecir el éxito de una novela. Pero la realidad es que nadie conoce el secreto. Y esperemos que la escritura siga siendo siempre un enigma.

Ups, siento haberte hecho un pequeño spoiler del vídeo. Espero que sigas dándole al play y dime en los comentarios si crees que hay algún secreto para escribir la grandísima novela. Por favor, no te lo quedes para ti.

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Los atajos en la escritura no sirven para nada

¿Estás buscando atajos en tu escritura? ¿Fórmulas mágicas que te conviertan en tu escrit@r favorit@ de la noche a la mañana? Pues siento decirte que en la escritura, como en muchas facetas de nuestra vida, los atajos no existen. No llevan a ninguna parte. Si alguien te vende que puedes escribir como los grandes de la literatura en dos semanas, desconfía. La escritura exige trabajo, dedicación, esfuerzo y mucho tiempo, tiempo que no le vas a poder dedicar a otras actividades o personas… No puedes pretender escribir como Alice Munro o Cortázar en cuestión de días. Llegará un momento en el que encontrarás tu voz, tu estilo y la forma de contar tu visión de la vida a través de tus relatos, pero es un proceso de años escribiendo, corrigiendo y leyendo.

En este vídeo te doy dos argumentos por los cuales creo que en la escritura los atajos no sirven para nada.

Primer argumento: Necesitas crecer para merecer

Esta es una ley universal, la del equilibrio y la compensación. Imagínate que la escritura es ir subiendo una escalera, pasando de un peldaño al siguiente. Y no te puedes saltar ninguno. No puedes ir del nivel 1 al nivel 5 de la noche a la mañana. Es como el caso de aquella persona que le toca la lotería, de repente se ve con chorrecientos mil millones en su cuenta y al año se los ha gastado. Esa persona ha pasado del nivel 1 de «pobreza» al nivel superior de «riqueza» sin formarse en finanzas, sin gestionar con cabeza ese dinero, sin pasar por todos los peldaños del esfuerzo y el trabajo que cuesta ganar esos euros.

Cuanto más escribes, corriges y lees, más vas subiendo en esa escalera, en esos niveles. Si pretendes publicar la obra maestra sin escribir y sin leer todos los días, olvídate. Todos queremos el resultado pero la realidad es que no estamos preparados para el trabajo y la energía que conlleva ese proceso.

Segundo argumento: La escritura no es un fin en sí misma, es un proceso

La escritura es una inversión de tiempo y dedicación. El resultado no importa, lo que importa es el/la escritor/a en el que te conviertes en ese proceso a lo largo de los años gracias a la formación y al aprendizaje de nuevas habilidades. Porque subir peldaños supone gestionar nuevos problemas: no son los mismos problemas los que se tienen en el nivel 1 de escritura que en el nivel 30. Y aunque te conviertas en un escrit@r reconocido y consagrado, tendrás otros problemas del nivel «maestro del universo», pero problemas. Porque la vida es eso, ir resolviendo problemas de diferentes niveles mientras vas transformándote.

Si escribes una novela y la rechazan todas las editoriales a las que la envías, escribes otra, o un libro de relatos, o un ensayo, o una saga completa… De lo que se trata es de escribir independientemente del resultado. Es la única forma de que ese resultado que deseas llegue. Porque ya sabes que es una ley universal.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si crees que hay algún atajo infalible para escribir como Alice Munro de la noche a la mañana. Por favor, cuéntamelo.

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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El punto de vista narrativo es el quid de la cuestión

El punto de vista narrativo es la madre del cordero, la base central y crucial de un relato o novela. En serio, no estoy de broma. Elegir en la primera página cuál va a ser la perspectiva desde la que se van a contar los hechos es fundamental para el desarrollo de la historia. Si te equivocas y cuando llevas 100 páginas escritas te das cuenta de que no funciona, es bastante probable que tengas que reescribirla desde el primer párrafo.

¿Qué es el punto de vista?

Es la perspectiva o posición desde la que se van a narrar los acontecimientos de tu historia y también el nivel de conocimiento de los hechos que tiene esa voz que cuenta.

Por eso, el punto de vista tiene mucha relación con el narrador:

  1. Si el narrador es un personaje, forzosamente veremos todo lo que ocurre a través de sus ojos y será un punto de vista interno.
  2. Si eliges un narrador que no es un personaje de la historia y está por encima de todos (o focalizado en varios según la acción), tendrás más margen de maniobra y será un punto de vista externo.

Cualquiera de los dos es válido. Todo dependerá de ti, de lo que quieras contar y sobre todo de quién quieres que transmita lo que vas a narrar. Elígelo bien desde el principio porque es uno de los pilares de la narración que más difícil es de modificar. Y no te digo nada si llevas más de la mitad de la novela escrita…

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿Qué es el punto de vista?
  • Diferencias entre punto de vista interno y externo.
  • Ejemplos de ambas perspectivas.

Es fundamental saber desde el principio de tu historia quién va a contarla porque podría convertirse (y de hecho se convierte) en un relato radicalmente distinto. Ahora dale al play y dime en los comentarios qué punto de vista utilizas con más frecuencia.

[Aviso: Te pido mil disculpas si en algún momento del vídeo el sonido no es el óptimo. Subí a la azotea para explicar el tema de la perspectiva en real y no veas qué viento de levante y qué ensayos de las bandas de música de Semana Santa… Me he jugado la vida para grabarlo 😀]

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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Epígrafes, ¿qué son y para qué sirven?

¿Te has parado a pensar alguna vez qué son los epígrafes? Y sobre todo, ¿para qué sirven? ¿Son útiles esas frases que ponemos al comenzar un relato o una novela? ¿Los utilizas antes de ponerte a escribir?

Puede resultar un asunto obvio, pero los epígrafes tienen más importancia de lo que parece a simple vista por dos razones:

  1. Sugieren el contenido de lo que nos vamos a encontrar dentro de la obra.
  2. Expresan el pensamiento o la idea que ha motivado a escribirla.

Teniendo en cuenta las dos razones anteriores, las funciones primordiales de los epígrafes son:

  1. Enfocar el tema. A veces es demasiado abstracto lo que estamos contando y no encontramos las palabras exactas para expresarlo. Por eso, recurrir a frases de otros autores/as nos puede abrir los ojos, dar una nueva perspectiva o aterrizar nuestros pensamientos antes de ponernos a escribir.
  2. Inspirar y motivar. Hay otros autores que han llegado a la misma (o parecida) conclusión que nosotros. Recurrir a sus palabras hace que el proceso de escritura se convierta en un diálogo con otros escritores/as. Porque al fin y al cabo, la literatura son vasos comunicantes, es la retroalimentación entre las historias de unos y de otros.

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿De dónde ha surgido la reflexión sobre los epígrafes?
  • Truco muy práctico para tener organizados tus epígrafes.
  • Funciones de los epígrafes.
  • Número máximo de epígrafes.
  • Ejemplos de epígrafes.

Utilizar las frases de autores/as que nos resuenan puede ser muy útil y motivador a la hora de ponernos a escribir sobre una temática complicada. También sirven para contextualizar nuestra historia o dar pistas al lector de lo que se va a encontrar dentro del libro. Ahora dale al play y dime en los comentarios si utilizas los epígrafes. O escríbeme alguna frase que te apasione y que hayas utilizado para enmarcar alguna de tus historias.

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Técnica para convertir tus historias personales en ficción

La semana pasada en unas jornadas sobre Storytelling aprendí una técnica muy sencilla, más bien un juego divertido, para convertir tu historia personal en ficción literaria, en un relato universal que atrape la atención de los lectores.

Sé que tú tienes una historia que contar pero en ocasiones no sabes cómo empezar a narrarla: qué anécdotas de tu vida cotidiana elegir para trasladarlas a la ficción, cómo distanciarte de tu historia personal para que se convierta en universal, cómo crear tu mitología íntima para no caer en los tópicos y lugares comunes…

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿Quién me enseñó esta técnica? Juan José Morales, ‘Tate’, dramaturgo, director y actor. Él la aplica a la escritura de obras teatrales pero se puede trasladar perfectamente a una novela o un relato corto.
  • ¿Qué es la mitología íntima vs. los lugares comunes? Crear tus propias metáforas sin caer en los tópicos.
  • Deseo y acción. A todos los personajes de una historia les mueve una motivación, un objetivo que conseguir. Sin acción y sin conflicto no hay historia.
  • Búsqueda del distanciamiento. Para transformar tu historia personal en ficción universal hace falta distanciarse de uno mismo y utilizar un protagonista totalmente ajeno a ti.
  • Los dos pasos de la técnica. Elige un tema, dale características tangibles, busca tu protagonista y las 3 acciones principales que va a realizar. Así contado parece que vas a construir una catedral, pero de verdad que es una técnica muy sencilla.

Contarnos a nosotros mismos y transformar lo cotidiano en épico puede resultar tan fácil como utilizar el juego que te comparto en el vídeo de esta semana. Solo te hacen falta dos folios, un bolígrafo, tu memoria y tu imaginación. Ahora dale al play y ¡¡ponte a jugar/escribir!!

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El narrador, ¿quién cuenta la historia?

En toda historia, ya sea novela, relato corto, ensayo, reportaje, crónica…hay siempre una voz que transmite esos hechos a un lector. Todos los textos, incluso los más «objetivos» tienen siempre un punto de vista concreto, con un enfoque y un tono de voz determinados. Respondería a la pregunta: ¿Quién cuenta la historia y desde dónde la cuenta?

El narrador sirve para construir nuestra historia. Gracias a él, podemos describir a los personajes, ambientes y acciones. También transmitir emociones, crear los diálogos, las opiniones y dosificar la información para crear suspense o intriga. El narrador es la «voz mágica» que selecciona lo que cuenta y lo que omite, que elige los momentos para mostrar la información o anticipa los acontecimientos que todavía no han ocurrido.

Hay varios tipos de narradores y múltiples puntos de vista. Pero lo más importante es que el narrador que comienza a contar la historia sea el mismo que la termina. A veces leo borradores de novela en los que empieza a narrar una primera persona, pero luego sin razón aparente cambia el foco y se mezcla con la voz del autor. El narrador tiene que ser coherente desde el principio hasta el final. Aunque puede haber dos narradores (o más) intercalados en la acción, por ejemplo, un narrador en primera en forma de diario o de cartas, y un narrador omnisciente que cuenta el resto de puntos de vista de los otros personajes.

  • Narrador en primera persona. Se cuenta la historia desde el yo, a través de los ojos y opiniones de un personaje. Puede ser el protagonista o un secundario. Para mi es el más difícil de construir porque no te puedes despegar nunca de su visión. Es el que más engancha al lector porque automáticamente te metes en la piel de ese protagonista
    pero es el que tiene un punto de vista más reducido.
    También en primera persona podemos encontrar al narrador testigo, que es un personaje implicado en la historia de manera más o menos directa y nos la cuenta desde su punto de vista, como hace Scott Fitzgerald en «El gran Gatsby».
  • Narrador en tercera persona. El más usado. Alguien, implicado en la historia o no, cuenta en tercera persona lo sucedido. Es un observador, pero puede ser de dos tipos: 1. Omnisciente. El narrador lo sabe todo, como un dios que mira. Alberga un conocimiento superior al del protagonista y al de los secundarios. 2. Limitado o equisciente: también en 3ª persona pero desde el punto de vista de un solo personaje. Puede contarnos lo que siente, ve y opina dicho personaje, pero no lo que les pasa por la cabeza a los otros.
  • Narrador en segunda persona. El menos utilizado de todos, pero uno de los más interesantes. Apela directamente al lector mediante el tú o el vosotros. Consigue que el lector se involucre en lo que se le cuenta porque se apela directamente a él. Se suele usar en el género epistolar. Un ejemplo clásico sería «Cinco horas con Mario»  de Miguel Delibes.
  • Según el punto de vista, puede haber un narrador desapegado, que describe de manera objetiva lo que ocurre. Se limita a narrar los hechos tal y como se ven o se oyen, sin opiniones. Es sutil y, a veces difícil, pero gratificante para el lector, que añade su interpretación a la historia, sin verse influido por el narrador. Es el estilo periodístico o de informe, como si se contase lo que se ve a través de una cámara de vídeo. También puede haber un narrador comentarista que, aunque no participe en la historia, puede introducir reflexiones sobre lo que sucede.

Y ahora viene lo complicado… ¿Cómo elegir uno u otro para contar tu historia? Por desgracia, como todo en la literatura, no hay fórmulas mágicas ni una respuesta definitiva. Lo importante es tener claro qué quieres contar, qué emociones y sentimientos quieres despertar en el lector. Creo que más que una decisión racional, es algo intuitivo, que surge de una especie de voz interior con la que te encuentres cómod@ y con la que la historia fluya. Cuando te hable, déjate llevar por ella.

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