Plagio: nociones básicas para no liarte

Hace unas semanas un suscriptor de mi canal de Youtube me dejó un comentario en un vídeo. Nunca imaginé que el tema del plagio podría despertar dudas o generar confusión, dado que, por mi formación de periodista, es un término que daba por hecho. Por eso no había pensado nunca hablar de él. Pero luego me dije: es verdad que en ficción hay una delgada línea entre lo que es una copia y lo que puede considerarse inspiración u homenaje. ¿Dónde está ese límite? Así que aquí va este post sobre plagio: nociones básicas para no liarte. Y para no caer en él.

El comentario de este suscriptor dice lo siguiente:

¿Podrías hablarnos sobre el plagio? Hay algunos conceptos de él que no me quedan muy claros y creo que podría ser muy interesante que nos hablarás de él, quizás, poniéndonos algunos ejemplos. Uno de mis quebraderos de cabeza está siendo que mi novela tiene ciertos elementos comunes a otra obra, sin embargo, estos no están tratados de la misma manera, pero temo que esto pueda ser considerado plagio por la similitud que tiene con otra obra. Estoy a punto de entrar en el proceso de corrección (es mi primera novela) y la verdad es que éste asunto del plagio me tiene un poco agobiado; sobre todo por que la inspiración y el plagio se diferencian por una delgada línea. También me gustaría saber si en el caso de que dos tramas fuesen similares, por tener elementos comunes, pero tratados de diferente forma a la original, si sería considerado plagio.

Yo le contesté que la literatura es un vaso comunicante entre escritores pasados, presentes y futuros. Igual que todo el arte. Somos herederos de una tradición y unas referencias culturales que no se pueden obviar. Desde la tragedia griega no se ha escrito nada nuevo y solo hay tres temas universales: la vida, el amor y la muerte. La diferencia estriba en la mirada que cada autor/a arroja sobre ellos, el tratamiento, el estilo, la voz…

Le puse como ejemplo una escena de mi novela «La mujer que vendía el tiempo»  en la que hago un guiño a «Lo que el viento se llevó», y no por eso es un plagio. También suelo manejar frases de otros autores que saco de contexto. Aunque siempre pongo encima de la mesa de dónde he sacado esa inspiración. En mi libro de relatos «Nido ajeno» tengo algunos cuentos que explícitamente son un homenaje a Carver y se los dedico porque «he copiado» su estilo.

En literatura podríamos hablar de plagio cuando copias literalmente una obra o párrafos completos, según el Diccionario de la RAE. O «españolizas», por ejemplo, «Crepúsculo», copiando toda la trama y personajes pero poniéndolos en un instituto de Cuenca. No sé si me explico.

Ahora dale al play para ampliar los detalles sobre el plagio: nociones básicas para no liarte. Y también para conocer más ejemplos. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

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