¿Qué tres ingredientes son básicos para la ficción?

Hay tres ingredientes fundamentales que no pueden faltar a la hora de cocinar una ficción literaria. Si tu novela o relato carece de alguno de ellos, no te quedará tan sabroso y nutritivo como para mantener al lector enganchado a tus páginas. Por mi trabajo de lectora profesional, me encuentro muchas novelas de autores noveles (y no tan noveles) en las que alguno de estos tres requisitos (o los tres) brillan por su ausencia. ¿Quieres saber cuáles son los tres ingredientes básicos para la ficción?

  1. Conflicto. Es el detonante de la acción. La motivación, es decir, el motivo que mueve a la acción al protagonista. Puede ser interno, externo o ambos y no puede faltar para el desarrollo de la trama. En la ficción, como en la vida, pasan cosas y el protagonista se tiene que encontrar con una serie de obstáculos, de pruebas, que tenga que solucionar para volver a restablecer el equilibrio. Si la ficción está llena de acciones no literarias (el protagonista se levanta, desayuna, se peina, va al trabajo, envía un email, sale a comer con los compañeros, vuelve al trabajo…) se convierte en un aburrimiento. Esto puede estar bien para mostrar la rutina de tu protagonista, pero si se repite en todos los capítulos, no está pasando nada y la acción no avanza.
  2. Emoción. Los personajes tienen que mostrar sentimientos porque los humanos empatizamos con seres de carne y hueso que sienten ira, frustración, decepción, alegría, amor, etc. Esto se consigue gracias al estilo, a las metáforas, las imágenes… Y a mostrar las acciones, no a decir lo que le está pasando al personaje. Las emociones son universales (con algunos matices culturales en función del lugar y la época) y son capaces de atrapar al lector que siente como suyos todos esos sentimientos que están viviendo los personajes.
  3. Transformación. El protagonista no puede ser el mismo cuando empieza que cuando acaba la novela. Ha vivido una serie de experiencias que lo han hecho evolucionar y aprender algo que al comienzo de esa historia no sabía. Igual que tú no eres el mismo que hace cinco años, tu personaje tiene que cambiar, dure la ficción un día o cuatro décadas. Tiene que estar en un nivel de conocimiento distinto al del punto de partida. Se ha convertido en otra «persona» con una visión diferente de que la que arrancó la aventura.

Ahora dale al play para ampliar los detalles sobre los ingredientes básicos para cocinar la ficción y tomar nota de los ejemplos. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario:

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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2 comentarios
  1. Carolina Urrutia Dice:

    ¿ Cómo aplica las tres componentes de conflicto, emoción y transformación en un microrrelato y cuento?
    Si es de la misma manera que novela o predomina alguna debido a que es más corto el relato.

    Responder
    • Nuria Sierra Dice:

      ¡Hola Carolina!
      Se aplica de la misma forma en el caso del cuento. En el micro, dada su extensión y las características del género, suele prevalecer la emoción por encima de las otras dos. Porque en escasas líneas, no da tiempo a desarrollar el conflicto y la transformación del protagonista. Espero que te sirva de ayuda. Muchísimas gracias por tu comentario y saludos.

      Responder

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