¿Por qué y para qué escribes?

¿Nunca te has preguntado por qué escribes? ¿Cuáles son las razones que te impulsan a sentarte delante del ordenador o del cuaderno, a pesar de la falta de tiempo o de inspiración? ¿Qué buscas con tu escritura: ser ric@, famos@, simplemente conectar con los demás a través de tus palabras…?

Todos los que nos dedicamos a escribir tenemos una o varias razones y a veces ocurre que perdemos el foco, nos desconectamos de los motivos que nos impulsan a seguir. A veces es necesario recuperar la zanahoria, esa con la que se engaña al burro para que avance. ¿Cuál es tu zanahoria? En este vídeo te cuento lo importante que es reconectar con el porqué y el para qué de tu escritura si no quieres perder la ilusión y tirar la toalla.

Espero que este vídeo te sirva para volver a enamorarte de tu escritura.

Si te ha gustado, me harás muy feliz si me dejas un comentario y más si lo compartes.

¿Cómo pasar de asalariado a autónomo? Cinco aprendizajes básicos

Hace unos días, un ex compañero de trabajo me hizo una pregunta que me permitió recapacitar sobre qué significa ser autónomo y mis aprendizajes durante estos meses. Por si no conoces mi historia, antes de ser autónoma y desarrollar mi negocio, trabajé durante 17 años en una entidad financiera. Es decir, pasé de ser una empleada con su sueldo fijo y sus beneficios extrasalariales, a depender única y exclusivamente de mi esfuerzo, mi talento y mis recursos.

«Creo que me voy a hacer autónomo, ¿te puedo preguntar algunas dudas?», me comentó este ex compañero con el que trabajé durante algunos años. Él, como otros muchos, ha sufrido un ERE y lleva meses buscando trabajo. Tiene una edad, digamos considerable, y eso es un freno a su contratación. Su decisión, que están siguiendo much@s antiguos compañeros que conozco de mi época de empleada, me llevó a meditar sobre qué puntos son importantes, a nivel mental, para emprender el camino del autónomo. Si estás en esta misma situación, pensando en montártelo por tu cuenta, por convicción o por obligación, aquí van cinco aprendizajes que he vivido en mis propias carnes:

1. Autodisciplina. Antes tenía el respaldo de una macro organización, unos horarios, unas tareas, un equipo para repartir el trabajo…Y ahora estoy yo conmigo misma, creando nuevas rutinas, protocolos y sistemas de gestión. Esto requiere mucha disciplina, constancia y sobre todo un «para qué» muy fuerte. Nadie te vigila para que cumplas con tu misión, nadie te ingresa un sueldo a final de mes hagas lo que hagas… Eres el únic@ responsable de tus objetivos.

2. Liderazgo. Según vas subiendo peldaños en tu negocio, empiezas a necesitar un equipo que gestione todo aquello que tú necesitas delegar para seguir creciendo.  Eso implica asumir responsabilidades, tomar decisiones estratégicas, gestionar a personas que trabajan online desde cualquier parte del planeta… Hay que estar al tanto de todos los errores para detectarlos, aprender de ellos y saber corregirlos en el futuro antes de que se produzcan.

3. Manejo del dinero. Un autónomo antes de emprendedor y de dueño de un negocio, es un recaudador. Por tus manos pasará mucho dinero en impuestos que no es tuyo, es de Hacienda. Así que lo primero que es importante aprender es a no gastar lo que no es tuyo. Otro salto al vacío (este es uno de los frenos mentales que más cuesta vencer) es que hasta ahora disponías de un salario y ese era el dinero para los gastos. El autónomo está siempre en la cuerda floja. Puede haber meses de buenos ingresos y otros no tan buenos, es decir, no hay un salario fijo y eso da miedo. Tener un negocio propio supone aprender a gestionar dinero que va destinado a terceros: pagar a proveedores, colaboradores, Hacienda, Seguridad Social, etc. No todo lo que se ingresa es para uso propio y hay que aprender a manejarlo de la forma más rentable.

4. Conciliación de trabajo y vida privada. No dejas de ser autónomo en ningún momento del día. Cuando trabajaba para otros, me iba cuando había cumplido mi jornada laboral y desconectaba. Ahora, es muy muy distinto, siempre estoy pensando en nuevos proyectos, en cómo hacer que un servicio que ofrezco sea más rentable, qué nuevas ideas pueden ayudar a mi público… Puedo trabajar un domingo, pero a cambio puedo decidir no trabajar un lunes o un martes. Esto para mi es una ventaja porque valoro mucho la libertad y el poder gestionar mi tiempo. Pero también hago un esfuerzo por crear espacios para disfrutar de mi familia, mis amigos, mi gata, mis ratos de ocio… Es fundamental crear una rutina de horarios que te permitan conciliar y, en la medida de lo posible, desconectar.

5. Optimismo. Ser autónomo es difícil, no te voy a engañar. Tiene muchas compensaciones y es mejor que las recuerdes continuamente y te tomes todo con un poco de ligereza y sentido del humor. Porque vendrán curvas peligrosas y cuestas muy empinadas que tendrás que subir tú sol@. Trabajar el lado bueno de la vida y la resilencia te llevarán a conseguir tus objetivos. No te olvides nunca de reírte al menos 30 veces al día 😉

Espero que te hayan resultado útiles estas pautas y que las pongas en práctica si estás pensando iniciar un nuevo camino profesional. Me quedan por compartir algunos aprendizajes más pero me los guardo para la próxima entrada.

 

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 

😃

 

¿Cómo crear una rutina en tu escritura? Aunque te parezca odiosa… o precisamente por eso

A veces la vida se nos va de las manos. Y reconozcámoslo, hay mil cosas más importantes que escribir. Salvo que vivas de tus novelas y tu editor esté dándote con el látigo todos los días. Pero si escribes por placer, por la sencilla razón de que te encanta y es tu pasión, en ocasiones la vida se desborda y tienes otras prioridades.

Para mi estos últimos dos meses han sido un verdadero desbarajuste: mudanza, casa y ciudad nuevas, viajes constantes… Por mucho que he intentado mantener el ritmo de posts, de vídeos y de publicaciones en las redes sociales, la semana pasada que estuve trabajando en Madrid, fue el caos y no lancé ningún contenido.

Bien, estas cosas pasan y tampoco hay que castigarse por ello. Sirven para aprender lo importante que es tener las cosas planificadas con antelación. Así que entonando el «mea culpa», este artículo lo escribo para que me sirva como recordatorio, y para personas como yo, que aunque son organizadas, dejan bastante campo a la improvisación. ¡¡Es tan aburrida la planificación!! 😩😩 Pero por otro lado, reconozco que la estructura es liberadora de tiempo, minimiza imprevistos y riesgos y te permite tener capacidad de reacción.

Vaya por delante que este post no solo sirve para planificar tu escritura, sino también otras facetas de tu vida que te cueste poner en piloto automático. Porque se trata de crear «caminos mentales» que no te supongan un esfuerzo extra para que las tareas sean más llevaderas, de integrar hábitos en tu rutina diaria.

¿Qué cinco cosas puedes hacer?

  1. Incorporar el hábito a una rutina ya establecida. Piensa que hay mil cosas que haces en una cadena rutinaria. Por ejemplo, antes de acostarte te pones el pijama, te lavas la cara, te cepillas los dientes, te pones crema de noche… Y estoy segura de que siempre lo haces en el mismo orden sin darte cuenta. Tengo una amiga que dirige una tienda online de cosmética coreana. La rutina nocturna de exfoliantes, esencias y cremas consta de 10 pasos ¡¡10!! Al principio cuesta entender que tengas que ponerte 10 productos en un orden determinado todas las noches…pero se acaba convirtiendo en una rutina. Con la escritura, pasa lo mismo. Elige una hora del día, siempre la misma e intégrala dentro de tu rutina. Por ejemplo, voy a escribir una hora o media hora entre el café de la merienda y recoger a los niños de la clase de inglés, o entre mi entrenamiento del gimnasio y la hora de la cena. La idea es integrarlo como un paso más dentro de tu día a día.
  2. La repetición es la clave. Una vez que has elegido la hora dentro de tus tareas rutinarias, siéntate y escribe. ES-CRI-BE. Esto significa cerrar las redes sociales, el email, silenciar el móvil… Evitar distracciones y aunque no te salga nada, porque no todos los días está un@ con la inspiración a flor de piel, escribe palabras, frases inconexas, recuerdos, posibles párrafos, comienzos de capítulos, descripción de un personaje…
  3. Apunta tu rutina. En post-it, anotaciones en el calendario, avisos en el móvil…Hora de escribir, escribir, escribir…
  4. Recuérdate los «para qué» del hábito. Es importante asociar tu escritura a para qué escribes, cuál es la zanahoria que te motiva a seguir avanzando. Así será más fácil que no lo abandones. Es como el que odia ir al gimnasio pero recuerda que tiene el colesterol alto y hacer ejercicio es muy beneficioso para su salud, para evitar por ejemplo un ataque al corazón. Y es más sencillo si lo pones en positivo, es decir, piensa en las ventajas que tiene el nuevo hábito de escribir. Este es el típico consejo que te dan cuando quieres dejar de fumar, piensa en tooooodos los beneficios para tu salud.
  5. Empieza escribiendo en cortos espacios de tiempo. Yo odiaba correr. Empecé hace 14 años unos días de verano que pasé en Sitges. Mi novio de aquel entonces corría y me aficionó. Al principio, daba pasitos como un ganso loco y no más de 5 minutos. Pero al final de aquella semana de vacaciones, ya trotaba ida y vuelta por el paseo marítimo. Llegué a correr la media maratón de Madrid. Y ahora no es que sea Usain Bolt, pero hacer 10 kilómetros en un entrenamiento normal, no me asustan. Empieza con 5 minutos, que luego serán 10 y cuando te des cuenta, todas las horas de tu día te parecerán pocas.

Resumiendo, la incorporación del hábito de la escritura en el resto de rutinas de tu vida te permite planificar para avanzar tanto en un relato como en una novela. Solo puedes corregir el rumbo si estás en movimiento. Pero aunque la planificación sea fundamental, deja margen para la improvisación. Algunas veces también hay que dejarse llevar un poco, no? Flowwwww 😉

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 

😃

 

El fin está cerca… Tercera y última etapa del Viaje del Héroe

¿Qué pasa cuando el héroe ya ha conseguido su misión, cuando ya ha alcanzado el objeto de su búsqueda? Todo viaje que comienza irremediablemente tiene que terminar.

La semana pasada te contaba la segunda etapa del Viaje del héroe,  la iniciación, y anteriormente hice un resumen de la primera etapa, la salida.  Vamos ahora con la tercera etapa, el regreso, que está formada por las 6 fases que tiene que atravesar cronológicamente el héroe o heroína para volver a su vida ordinaria y transmitir el conocimiento adquirido en su búsqueda a sus semejantes.

En este nuevo vídeo te lo cuento en solo 5 minutillos.  👇👇

Las 6 fases de esta tercera etapa del regreso son:

  • La negativa a regresar. Después de alcanzar la felicidad y la iluminación, el héroe rehúsa a volver a su mundo ordinario para compartir el don que ha recibido con sus semejantes.
  • El vuelo mágico. A veces el héroe debe escapar con el don que suele ser algo (material o inmaterial) que los dioses guardaban celosamente. El regreso puede ser tan peligroso y aventurero como el camino de búsqueda.
  • El rescate del exterior. Al igual que en el viaje el héroe necesitaba ayudantes para la búsqueda, en el regreso encontrará guías y salvadores de gran poder que lo lleven a su vida cotidiana, sobre todo si el héroe ha sido herido o debilitado por la experiencia del viaje.
  • El cruce del umbral de retorno. El sentido del regreso es la conservación de la sabiduría adquirida en la búsqueda, la incorporación del conocimiento en la vida humana y encontrar la forma de compartirla con el resto.
  • El maestro de dos mundos. Suele convertirse en una figura trascendente, tipo Jesús o Buda. Para el héroe humano, esta fase es el equilibrio entre lo material y lo espiritual. Se siente cómodo con el mundo interior y exterior.
  • La libertad para vivir. El dominio y la sabiduría que ha adquirido el héroe le conducen al temor a la muerte y a la libertad de vivir. Ha alcanzado el poder de vivir el momento presente, sin lamentar el pasado o anticipar el futuro.

La regreso es la parte que une las dos anteriores y le da un sentido de trascendencia a toda la historia. Espero que esta estructura te sirva como andamiaje para tus novelas y relatos, de tal forma que puedas construir con facilidad el desarrollo de los acontecimientos de tu protagonista.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 
😃

Cuando el héroe inicia la aventura. Segunda etapa del Viaje del héroe

Cuando el héroe ya se ha lanzado a la aventura, comienza lo bueno. Las pruebas, los dragones, los obstáculos, el amor, las tentaciones, el miedo al poder, el conocimiento, los dones, el elixir de la inmortalidad…

La semana pasada te contaba la primera etapa del Viaje del héroe, cuando recibe la llamada y decide salir de su cómoda vida para enfrentarse a la aventura. Vamos ahora con la segunda etapa, la iniciación, que está formada por las 6 fases más importantes de esta estructura clásica, recurrente y tan eficaz para escribir tus novelas y/o relatos.

En este nuevo vídeo te lo cuento muy resumido.  👇👇

Las 6 fases de esta segunda etapa son:

  • Las distintas pruebas. El héroe tiene que enfrentarse a varias hazañas o tareas difíciles para vivir la transformación. Suelen presentarse en grupos de tres y el héroe fracasa en todas ellas o en alguna. Es la fase de los paisaje difusos porque el protagonista no tiene muy claro dónde se ha metido. También es el momento de resolver acertijos, enigmas, arrancar las escamas al dragón…
  • El encuentro con la diosa/el dios. El héroe o la heroína se encuentran con el amor, el sentimiento que les hace sentirse todopoderosos y ETERNOS. Una de las mayores fuerzas del universo.
  • La mujer/el hombre como tentación. El héroe/la heroína tiene que enfrentarse a tentaciones físicas, materiales, placenteras, lujuriosas…que le van a hacer abandonar por un momento su misión. No necesariamente tiene que ser un hombre o mujer, puede ser una fuerza que le haga extraviarse de su objetivo. El ejemplo clásico son los cantos de las sirenas de Ulises en la Odisea.
  • La reconciliación con el padre. El padre representa en muchas culturas la figura del gran poder sobre la vida y la muerte. Es la fase más importante de esta etapa porque el héroe se tiene que enfrentar a él y reconciliarse para madurar. Abrir los ojos al terror y al miedo para superar este poder.
  • La apoteosis. El protagonista ha llegado a un estado de conocimiento divino, de felicidad, de epifanía. Es el momento de descanso y paz antes del regreso que es la tercera parte del viaje.
  • El don final. El héroe recibe la bendición que es haber logrado la misión de su aventura. Es la recompensa al esfuerzo y su purificación. Suele ser un objeto (o estado inmaterial) trascendente: el elixir de la vida, una planta de inmortalidad, el Santo Grial…

La iniciación es la parte más larga y compleja de la estructura del héroe, la que encierra la profundidad de la trama y los conflictos principales. Revisa si tu novela o relato desarrolla estas fases en el orden cronológico.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes

 😃

Todo comienza con una llamada. Primera etapa del Viaje del héroe

Todo viaje tiene un punto de partida, un pistoletazo de salida que arranca la acción. Suele ser una llamada irrefrenable, una voz interna, una información desconocida, un dato que cambia la historia… algo tan potente que obliga al héroe a emprender la aventura.

En este vídeo anterior hablaba sobre los ingredientes fundamentales de la estructura clásica del «Viaje del héroe». Y ahora comenzamos el viaje con la primera etapa, la salida del héroe. Que a su vez está formada por 5 fases que el protagonista tiene que recorrer en orden cronológico para avanzar en la trama.

En este nuevo vídeo te lo cuento en solo 3 minutitos y poco. 👇

Las 5 fases de esta primera etapa son:

  • La llamada a la aventura: el héroe recibe esa información o esa voz interior que le incita hacia lo desconocido, a salir de su vida cotidiana y enfrentarse a algo distinto.
  • El rechazo de la llamada: el héroe mira hacia otra parte y no presta atención a la llamada, no quiere traspasar su zona de confort por miedos, obligaciones, inseguridades, debilidades…
  • La ayuda sobrenatural: aparece un guía o ayudante mágico que proporcionará talismanes para proteger al héroe en su viaje y le dará pautas para aprender a enfrentarse a lo desconocido.
  • El cruce del primer umbral: el héroe deja atrás las fronteras conocidas y se aventura en lo peligroso, un mundo donde no hay reglas o al menos él/ella no las conoce.
  • El vientre de la ballena: el protagonista se separa de su mundo conocido y se compromete con su metamorfosis.

Fuertecito para ser un comienzo, no? Revisa si tu novela o relato comienza con estos pasos, con esta llamada a la acción.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes

 😃

Ingredientes del viaje del héroe

Una de las estructuras más clásicas, recurrentes y efectivas para avanzar en la escritura de tus novelas o relatos, es el viaje del héroe. Se trata de un patrón universal, reconocido en las grandes historias de la Humanidad, desde la tragedia griega, hasta Shakespeare, los cuentos clásicos de los hermanos Grimm, la epopeya de la «Guerra de las Galaxias» o la mayor parte de las series actuales de HBO o Netflix.

En este vídeo te cuento cuáles son los ingredientes fundamentales de este periplo que tienen que estar sí o sí presentes para que funcione la trama. 👇🎥

Espero que te sirva para reconocer en tu escritura qué elementos están, deberías añadir o trabajar más.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes

 😃

Vigas y columnas de tu novela. Estructura en 3 actos

La estructura de una narración son como las vigas y columnas de cualquier edificio: no se ven pero dan forma y carácter a todo el conjunto. Y sobre todo, lo sostienen. En el vídeo de esta semana me gustaría hablaros de la estructura más clásica, el esquema aristotélico de 3 actos: 1. planteamiento 2. nudo y 3. desenlace.

  1. En el planteamiento debemos introducir el incidente detonador, es decir, el suceso que lo va cambiar todo. También presentar al protagonista, el lugar de la acción y dar una idea del tema que será el foco de tu historia: libertad, amor, pérdida, infancia, vejez…
  2. En el desarrollo de una novela es donde sucede lo primordial. Donde conocemos más sobre el personaje principal y vemos cómo se enfrenta al conflicto y cómo supera los obstáculos. Recuerda que en una novela siempre, siempre, siempre tiene que haber un conflicto, un cambio. El protagonista no puede ser el mismo que al comienzo de la obra, tiene que sufrir una transformación. Esta es la clásica estructura del viaje del héroe, que ya contaré más detenidamente en otro vídeo, lo prometo 😃
  3. En el desenlace deben unirse de forma lógica todos los puntos de la historia. Incluso aunque plantees un final abierto, lo que sucede en el desenlace tiene que desprenderse de lo que ha venido ocurriendo hasta el momento. Las fuerzas del conflicto vuelven a quedar en reposo y el personaje completa su evolución. Te recomiendo que cuando empieces a escribir tu siguiente novela, escribas primero el final. Puede que luego lo cambies, no pasa nada, pero te ayudará a que tu cerebro vaya del punto A al punto B, como si fuera un GPS, llenando todos los huecos de la trama que vas a ir encontrando en el viaje/proceso de escritura.

Si escribes sagas compuestas por varias novelas, también cada una de ellas debe tener un final. Aunque la trama principal vaya a continuar desarrollándose en las sucesivas entregas, debes ponerle el punto final a alguna de las tramas secundarias que manejas para que el lector perciba esa sensación de resolución.

Además de esta estructura clásica, puedes utilizar otras formas que me guardo para contarte en otra ocasión. Y ahora, si te interesa profundizar en el punto de la estructura de las obras de ficción, te recomiendo que escuches esta charla del escritor argentino Federico Falco. A partir del minuto 24 habla sobre comienzos y finales, aunque todo el podcast merece muchísimo la pena.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes

 😃

 

La técnica del robo en la escritura

Te has quedado sin ideas para escribir porque cuanto más lees, más tienes la sensación de que todo está ya escrito… Esta afirmación es bastante más común de lo que crees y además te confieso que es una realidad. Ahora que estoy leyendo un libro de guión, «La semilla inmortal. Los argumentos universales en el cine», me estoy dando cuenta de que llevamos desde la tragedia griega escribiendo lo mismo. Shakespeare reinventó los temas y a partir de ahí…toda historia sigue unos patrones universalmente reconocibles. ¿Entonces? ¿Qué hacemos si no hay nada nuevo bajo el sol?

La semana pasada en un grupo de escritores de Facebook en el que participo, una escritora que está corrigiendo su primer libro para autopublicarlo (una distopía de ciencia-ficción) comentaba que estaba a punto de llorar porque cuantas más novelas leía de su género, más descubría que muchas ideas que aparecían en su novela ya estaban de manera similar en libros con mucho éxito que no había leído antes. En este caso, mi recomendación fue…dejar de leer forever 😂😂 No, en serio, lo que le comentamos muchas personas en el grupo es que las ideas, los argumentos, las tramas, los personajes, las motivaciones…son universales pero que lo que difiere es la VISIÓN, desde dónde se cuenta y cómo se cuenta. Y eso es único e intransferible.

Dos personas podemos estar viendo una misma escena y contarla desde puntos de vista totalmente distintos. Uno se puede fijar en la luz, en los detalles y el otro en las relaciones entre los personajes, en el sonido de fondo… La literatura es una VISIÓN sobre la vida, no me cansaré de repetirlo.

Llegados a este punto entonces, lo mejor es relajarse y robar. Así de claro, robar. En el buen sentido de la palabra, ya me entiendes. Porque ¿es robar algo que ya ha sido robado? Se trata de reinventar las visiones sobre las mismas historias. ¿Y qué podemos «tomar prestado», amigos de lo ajeno? Salvo plagiar la novela palabra por palabra, T-O-D-O lo demás:

  • Estructura. Los grandes clásicos nunca fallan. Lee a Charles Dickens (cualquiera de sus novelas) y haz un mapa del argumento. Dónde están los puntos de giro, cómo avanza y retrocede en el tiempo, dónde pone la acción y dónde la descripción… Copia los puntos del mapa y rellénalos con tu historia.
  • Comienzo. Si no sabes cómo arrancar, fíjate en un principio que te guste y cambia las palabras, donde dice «abuelo» pon «tío», donde pone «casa de la playa», pon «piso en el extrarradio»… Es decir, utiliza el andamio y luego rellena con tu argumento.
  • Estilo. Esto es bastante fácil de robar, dado que si te gusta un género o estás escribiendo algo similar, es probable que leas mucho de él y se te acabará «pegando» el ritmo de las frases, la musicalidad, el campo semántico…
  • Motivaciones de los personajes. Para esto Shakespeare es el rey. De hecho, la mayoría de las series actuales, son copias de los actantes del siglo XVI. Pues sí que hemos avanzado…Obviamente la sociedad ha cambiado pero nos siguen moviendo las mismas cosas: el poder, el dinero, los celos, la venganza, la traición, la mentira, el miedo, el amor…

El escritor Ronaldo Menéndez en su libro de relatos «Covers. En soledad y compañía»  utiliza esta técnica del «robo» magistralmente. Es un ejercicio de intertextualidad, de vasos comunicantes con otros escritores. Todos los cuentos son versiones y homenajes a diversos autores. Se apropia de elementos de otros cuentos o de películas, un mismo personaje, técnica narrativa, estructura…Te invito a que lo leas porque es un libro donde se aprende un montón, no solo a escribir relato corto, sino sobre otras obras literarias y cinematográficas. Porque ya lo decía el actor W.C. Fields, «Algo digno de tenerse es algo digno de robar».

¿Se te ocurre algún punto más? Estoy segura, déjame un comentario y cuéntame. También me harás muy feliz si lo compartes. 😃

Lecciones del kitesurf que sirven para la escritura

Hace unos meses, escribí un post sobre las lecciones del deporte que sirven para escribir. Pues bien, esta semana con septiembre ya mordiéndonos los pies, me resisto a abandonar el verano. Es mi época del año favorita y disfruto muchísimo de la playa. Me encantan los deportes náuticos, ver los barcos, las velas arrastradas por el viento, los saltos en las tablas… Hace años practiqué windsurf y este verano me he dicho, ¿y si me apunto a kitesurf? Planazo, porque además de descargar adrenalina y ser un potente anti estrés, te permite por unos segundos, experimentar la sensación de volar.

El kitesurf, como la escritura, es un invento antiguo. En el siglo XII en China e Indonesia se utilizaban cometas para arrastrar pequeñas embarcaciones. En noviembre de 1903, el inventor americano Samuel Cody atravesó el Canal de la Mancha navegando con este artilugio. Pero hasta 1977 no es cuando Gijsbertus Adrianus Panhuise patenta un sistema de navegación sobre una tabla de surf arrastrada por una especie de paracaídas. Y se convierte así en el padre de este deporte.

En el sur de Cádiz se lleva practicando poco más de una década. Antes, el rey era el windsurf, pero el kite se está imponiendo porque necesita mucha menos parafernalia, los instrumentos son más fáciles de transportar, de montar y desmontar que una vela. Aunque después de varios días intentando entender el manejo de la cometa, me di cuenta de que no es tan fácil como parece – la verdad es que es dificilísimo mantenerse en equilibrio sobre la tabla y al mismo tiempo manejar la cometa 😅😅 – y aprendí varias lecciones que se pueden aplicar a la escritura.

  • Ir siempre a favor del viento. A veces nos empeñamos en escribir una historia que no fluye, que se queda atascada sin saber la razón. No intentes ir contra tu propia escritura. Si ves que la cometa no vuela, olvídate, escribe otra cosa y aparca esa historia para cuando el viento sea favorable.
  • Existe un viento protagonista y un antagonista. Como en todas las buenas historias. En la playa en la que yo he practicado, está el Poniente, el viento que viene del Oeste. Es el bueno, el que te arrastra a tierra y te hace volar rápido. Y luego está el Levante, que viene del Este y es el malo malísimo de la película. Te lleva hacia el interior del mar, es imprevisible y si te descuidas, acabas cruzando el Estrecho 😃
  • Hay horas del día con mejor viento. De esto no tenía ni idea, pero resulta que por la combinación entre las altas y las bajas presiones (y un rollo técnico que no entiendo y que prefiero llamar «la magia de la naturaleza»), cuando la tierra está más caliente, es decir, entre las 14:00 y las 16:00, el mar enfría la tierra y hace mucho más viento. Cuando la tierra se va enfriando, hacia las 18:30- 19:00, el mar ya no ejerce de compensador y el viento baja. ¿Recuerdas el primer punto? Todos tenemos horas en las que fluimos mejor y otras peor. No te guíes por consejos del tipo, escribe mejor por la mañana porque recién levantado, la cabeza blablabla…Yo por la mañana no soy capaz de juntar tres palabras seguidas y este post lo estoy escribiendo a las 12 de la noche. Elige tu hora de viento bueno.
  • La importancia de estar presente. Si cuando practicas kite estás pensando en el pasado (¿qué habría pasado si…?) o en el futuro (¿qué pasará si…?), te ahogas. Literalmente. Tienes que estar en el presente, moviéndote y alerta, disfrutando del “aquí y ahora”, y sin pensar en otra cosa que en la dirección del viento. Eso mismo ocurre con la escritura: te permite fluir en el presente y estar concentrad@ en esa tarea. Solo avanzar.
  • Hazte con un buen profesor y apúntate a un curso. Esta afirmación que parece obvia cuando practicas un deporte arriesgado por primera vez en la vida, no la solemos tener en cuenta cuando escribimos. Como todos aprendemos a escribir de niñ@s…Ya, pero la literatura es otra cosa, la ficción requiere de sus normas y su técnica. El talento que tienes hay que ponerlo a trabajar y para eso, lo mejor es buscar ayuda profesional que ponga las bases y te guíe. Uno de los principales motivos de abandono de la escritura es la soledad, demasiadas horas con un@ mism@, luchando contra un párrafo, desesperándote porque no te salen las palabras…Por eso, los talleres y escuelas de escritura cumplen un papel fundamental, no solo en la formación técnica de los autores, sino en la emocional. Juntarse con personas que tienen tus mismas inquietudes y pasiones es lo mejor que te puede pasar.  Practicar kite acompañado supone la diferencia entre la vida y la muerte, ¿y si el viento te arrastra mar adentro y estás sol@?
  • Todo es cuestión de práctica. Cada nueva habilidad que adquieres, tiene su curva de aprendizaje. Dicen que hacen falta más de 1.000 horas para convertirse en un experto en algo. Escribe, escribe, escribe, borra, borra, borra…una y otra vez. Y se te caes, lo peor que te puede pasar es que te mojes.

Ya sabes, todo es cuestión de viento, de práctica y de presente. Así que si estás empezando una novela o a la mitad o terminando o atascad@ o no sabes ni qué viento te está dando, déjame que te preste mi ayuda. Aquí tienes más información de cómo te puedo echar una mano.

«Entre los vivaces brazos del viento. Si pudiera insinuarme», Emily Dickinson.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes

 😃