¿Por qué no se vende tu libro? Obstáculos y oportunidades

«Mi libro no se vende, ¿por qué será?» es una pregunta que se hacen muchos escritores noveles y autores que están empezando a promocionarse en Internet. Como lectora profesional, leo unos 50 manuscritos al año. Me da la sensación de que todo el planeta está sentado frente al ordenador pariendo y pariendo novelas, libros de relatos, biografías, ensayos…

Hace unos meses me escribió un autor de literatura infantil que tiene un libro autopublicado, para contarme que hacía muchísimos esfuerzos pero que no se vendía. La editorial no le estaba apoyando, y aunque su libro era muy interesante, no alcanzaba la difusión suficiente para llegar a las editoriales ni a los lectores. Y hace poco, un poeta ecuatoriano, me escribió para contarme prácticamente lo mismo. A todos les hablo de los obstáculos y oportunidades que he identificado en el panorama editorial actual.

En el vídeo te comparto esas 5 razones por las que creo que es tan complicado vender libros y las oportunidades que las nuevas tecnologías nos brindan para usarlas en nuestro favor. Si le das al play, te vas a encontrar con:

La forma de hacer las cosas ha cambiado…

…y tú no te has dado ni cuenta. Soy así de sincera, lo digo sin tapujos. Tú te desplazas en un tren a vapor y ahora un dron te trae el pan a casa. Debido a la transformación digital y al desarrollo de las Redes Sociales, el mundo editorial ha cambiado radicalmente en los últimos años. La entrada en el mercado de editoriales de autopublicación y de plataformas tipo Amazon y similares, ha provocado que la audiencia esté muy atomizada. Y que las grandes editoriales «de toda la vida» hayan modificado sus criterios de publicación.

«Busco un agente o una editorial tradicional, como las de antes»…

…me comentan algunos autores. Y les digo, vale, sube a mi máquina del tiempo y viajemos al pasado. Quedémonos sentados en el sofá de tu casa a ver si entra por la puerta un editor que quiera publicar tus cuentos. Como le pasó a Grace Paley en los años ’50.

Al mercado saturado y al aumento del número de impactos informativos que recibe la audiencia cada día, se une la falta de apoyo al escritor por parte de las editoriales que no pueden asumir una oferta cada vez más amplia. Los agentes editoriales también están en la misma situación, buscando voces nuevas que se diferencien, que no sea «más de lo mismo». Pero tienen tal acumulación de representados que es difícil de gestionar tanta oferta cuando se publican 1.565 libros a la semana (cifras de la Federación de Gremios de Editores de España ¡¡en 2016!!).

Diferénciate con tu marca personal

Por eso, se hace cada vez más necesaria la participación activa de los autores en la promoción de sus libros. La utilización de estrategias de marketing, publicidad y visibilidad en Redes Sociales con el fin de dar a conocer la obra propia e incrementar las ventas. Incluso los autores que publican con grandes editoriales comerciales y que manejan muy buenas cifras de venta, tienen internamente tanta competencia entre sus propios compañeros de editorial, que no da tiempo a hacer campañas extensas. Ellas y ellos mism@s tienen que mover y gestionar sus Redes Sociales (o contratar a un Community Manager) y hacer las promociones de sus libros en Facebook y Twitter Ads.

Si quieres acercarte a las editoriales y que un agente te represente, primero tendrás que mostrar tus diferencias, ser visible. Hacerte querer, comunicarte con tu audiencia, fidelizarla y más tarde, presentar unas cifras de ventas. Es un camino largo y perseverante, lo sé, y no existen atajos, ni fórmulas mágicas. Se impone más que nunca que investigues sobre tu marca personal, la manera en que los demás te están percibiendo, la huella que dejas en tus lectores, lo que los otros dicen de ti en las reseñas, blogs, páginas especializadas…

«Es que les envío mi libro por messenger y me marcan como spam»

Por mi trabajo como lectora, recibo solicitudes de amistad en las Redes que inmediatamente después de aceptar, me envían su libro para que me lo lea. ¿Cómo va a comprar tu libro cualquier persona, si lo primero que haces es enviarle publicidad? Ehhhh, ¿tú quién eres y por qué entras en mi casa sin permiso? ¿No te recuerda a los antiguos vendedores de enciclopedias?

No puedes llegar a casa de otra persona que no te conoce de nada a meterle tu novela por los ojos. Esta práctica bastante fea y, por desgracia, muy común, me recuerda a cuando trabajaba en una sucursal bancaria. De eso hace unos 20 años… Como era la más joven, la pringada y la última en llegar, me mandaban a hacer puerta fría, a recorrer las calles en busca de locales que quisieran cambiar de TPV. Pasé tardes enteras – otoñales e invernales – entrando en tiendas a contar mi rollo. ¿Y sabéis el resultado? Menos cero. ¿Por qué? Porque nadie me conocía, ¿cómo iban a confiarme su dinero?

El punto de despegue en mi carrera de looser vendedora se produjo en una tienda de antigüedades. Me encantaba aquel sitio. Entraba para curiosear, para toquetear las preciosidades restauradas, sin venderle nada a la dueña. Comencé a ir todas las tardes, a interesarme por su trabajo, por su vida…No recuerdo cuántas semanas tardó en cambiar el TPV por el de la entidad en la que yo trabajaba y en abrir un Plan de Pensiones, pero supongo que fue el mismo tiempo que en confiar en mi… Primera regla de oro en el mundo digital: No puedes vender nada antes de que te conozcan, de que confíen en ti.

Traza un plan digital

Y para finalizar, la Gran Verdad: Si no estás dispuesto a invertir tiempo o dinero – o más bien las dos cosas – en conocerte a ti y a tu audiencia, en tener conversaciones con tu público, en mantenerte al día en las Redes Sociales, lo vas a tener tremendamente complicado.

Porque esto va de tener un plan estratégico y de llevar a cabo todas las acciones tácticas que estén en tu mano para alcanzar tus objetivos de visibilidad y venta. Si no tienes tiempo para formarte porque no conoces bien el lenguaje online, o lo tuyo es escribir y punto, te recomiendo que busques a un profesional que lo haga, si de verdad estás comprometido con la difusión de tu obra.

Ser constante es otra de las reglas de oro. No vale publicar hoy 10 entradas y dejar tu mundo virtual abandonado un mes. Hay que estar siempre, sin agobios y sin estar todo el día pegado al móvil o al ordenador. Se trata de organizar tus comunicaciones, por ejemplo una vez a la semana, y utilizar herramientas de programación. Ahorrarás muchísimo tiempo y no tendrás que preocuparte de ¿qué publico hoy?… hoy no he publicado nada… ¿y mañana? De verdad, déjate de sufrimientos inútiles que no sirven para nada. Vale más que dediques 2 horas a la semana a programarlo todo y te olvides.

Dime en los comentarios si se te ocurre algún obstáculo más y cómo se puede solucionar. Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Por qué es importante ser visible en redes sociales?

Hace unos meses mientras comía con una amiga escritora, hablábamos sobre las redes sociales y la continua exposición a los medios. Me comentaba que sentía pereza y rechazo a la visibilidad social. Porque a ella lo que le gustaba era escribir, publicar y poder llegar cada vez a un público más amplio. Pero sin tener que estar siempre exhibiéndose, sin tener que airear su vida… solo pasear a sus perros y escribir. Nada más. “Quiero ser como Salinger”. Me quedé mirando el plato que compartíamos y le pregunté “¿De verdad crees que en 2019 puedes y “debes” ser como Salinger?”

No sé por qué razón el autor de “El guardián entre el centeno” intentó, después de publicar su única novela, escapar a la presión mediática y huir por todos los medios de la atención que el público le requería. «Los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida». Quizá esta frase le sirvió como excusa en los años ‘70 pero a día de hoy, la visibilidad y la transparencia que nos brinda internet hacen que sea imposible esta huida.

Supongo que debajo de ese rechazo a la exposición hay muchas razones ocultas. Aunque desde mi experiencia, creo que las principales son el miedo a mostrarnos, el qué dirán y el desconocimiento de cómo funcionan los medios sociales. Normal, ¿quién no ha sentido pánico al subirse a un escenario por primera vez?

Pero dejemos a un lado las razones para no mostrarnos y resolvamos las preguntas: ¿por qué es importante estar presente en las redes sociales? ¿Para qué le sirve a un escritor la visibilidad? En el vídeo te comparto cinco razones por las que creo que, si te quieres dedicar a la escritura, es mejor que sepas manejar con cierta soltura tus redes sociales.

En el vídeo te vas a encontrar con:

Razón nº 1. Cuenta tu historia

Quieras o no, van a hablar de ti, sobre todo cuando eres un escritor con cierto recorrido y visibilidad pública. Cuenta tu historia como tú quieres antes de que los demás digan lo que les de la gana.

Razón nº 2. Evita crisis de reputación

Ser dueño de tu comunicación te permite controlar las posibles crisis de reputación online que puedan surgir, los “haters” que andan sueltos, y estar preparado frente a posibles críticas tanto sobre tu trabajo como sobre ti mismo. Asúmelo, no puedes gustar a todo el mundo.

Razón nº 3. Fideliza a tus lectores

La gente quiere saber de ti, quiere conocer a la persona que está detrás de esas páginas que les han hecho vibrar, de esa novela que les ha cambiado la vida, de ese personaje que es como si fuera de su familia. Con esto no digo que haya que mostrar toooooda tu vida al detalle (o sí, tú decides hasta dónde quieres llegar) pero es importante tener un plan de contenidos organizado que equilibre la promoción (presentación del libro, encuentros literarios, charlas, reseñas…) con la vida personal y sobre todo con compartir el trabajo y las publicaciones de otros escritores.

Razón nº 4. Crea vínculos

Si solo hablas cuando tienes un libro nuevo y lo estás promocionando, la gente va a sospechar – y con razón – de que solo te interesan para venderles tu producto. Pero que no tienes nada más que decir. El diálogo con los lectores debe ser constante, desde la transparencia y la sinceridad. Al final se trata de crear relaciones, establecer vínculos aunque sean digitales.

Razón nº 5. Marca personal

Este punto da para un millón de entradas en el blog. Pero resumiendo, la marca personal es la huella que dejas en los demás. Tiene que ver con la reputación, la credibilidad, la emoción que despiertas en los otros. Promover tu imagen y tus valores a través de una comunicación constante, te permite expandirte y crear relaciones más estrechas con tus seguidores y lectores.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si se te ocurre alguna razón más para tener presencia digital y visibilidad en redes sociales.

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¿Cuál es el secreto para escribir la gran novela?

Todos los escritores, tanto los noveles como los más experimentados, buscamos el secreto, la fórmula mágica, la píldora maravillosa que nos permita escribir esa gran historia que tenemos en la cabeza. Pero, ¿existe ese secreto? ¿Está al alcance de todos?

En este vídeo te comparto 4 claves que creo que son fundamentales para triunfar con tu escritura y escribir esa novela que te está obsesionando.

Primera clave. Conocer las reglas gramaticales y ortográficas

Aunque te parezca muy básico y elemental, en mi trabajo como lectora profesional todavía me encuentro manuscritos y borradores de novelas que tienen faltan gramaticales y ortográficas. Cuando las veo, me sangran los ojos y no sigo leyendo. De verdad, créeme. No hay excusa para poner faltas, sobre todo porque tenemos a nuestra disposición programas y herramientas que solucionan este problema. Y si dudas en una palabra, nada como acudir al Diccionario de la RAE. Conocer las reglas del idioma en el que escribes es una cuestión de respeto y atención.

Segunda clave. Leer, leer y leer

Al igual que no me creo a un escrit@r que ponga faltas de ortografía, tampoco me creo a uno que no lea. Para escribir hay que hartarse de leer todo tipo de géneros. Y cuanto más alejados de tu forma de escribir, más enriquecedor es. Además te puede servir de ayuda para ver cómo otros autores han resuelto una escena parecida a la que tú te enfrentas. Si quieres darle un tono lírico a tu prosa y utilizar el lenguaje de forma insólita, lee poesía.

Tercera clave. Entrenar la capacidad de observación

La literatura es una mirada sobre las cosas, un punto de vista sobre lo que te ocurre cada día. Por eso es importante entrenar la capacidad de observación. Meterse en la cabeza de un personaje que piensa de forma muy distinta a ti supone un ejercicio de empatía y de manejo de la atención a los detalles. Mantente siempre curioso y anota lo que te resulte interesante, desde fragmentos de conversaciones hasta la forma de un charco después de la tormenta.

Cuarta clave. Trabajo, esfuerzo y dedicación constante a lo largo de años

Las tres claves anteriores solo se consiguen con tesón y constancia. La escritura es un proceso, no un resultado en sí misma. Para alcanzar tu propia voz, tu estilo diferenciador, necesitarás escribir y leer durante años. Hasta los autores más famosos confiesan que no existe un secreto para escribir, solo el trabajo continuado. Es cierto que hay una serie de pautas que pueden predecir el éxito de una novela. Pero la realidad es que nadie conoce el secreto. Y esperemos que la escritura siga siendo siempre un enigma.

Ups, siento haberte hecho un pequeño spoiler del vídeo. Espero que sigas dándole al play y dime en los comentarios si crees que hay algún secreto para escribir la grandísima novela. Por favor, no te lo quedes para ti.

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Narrador en segunda persona

Si hay un narrador complicado y que se utiliza poco en ficción es el narrador en segunda. Los que escribimos en blogs solemos utilizar este narrador que se dirige a ti o a vosotros. Pero es cierto que hay pocos casos de novelas o relatos que se dirijan directamente al lector.

Bueno, vale, el género epistolar es el rey de la segunda persona y es frecuente encontrar el recurso de las cartas dentro de novelas. También, algunas autobiografías noveladas se dirigen al lector en segunda persona para contar la propia historia del autor, con la idea de que las vivencias y emociones narradas en el libro son cotidianas y podrían ser las de cualquier otro. Así, a través del narrador en segunda persona, el autor logra el efecto de que el lector viva la vida del escritor como si le hubiese sucedido a él.

Características del narrador en segunda persona

  1. El lector es el protagonista. Este narrador consigue una sensación mágica: que los acontecimientos de la historia los protagonice directamente el lector.
  2. La ambientación es clave. Para conseguir que el lector se emocione, sienta miedo, se ría y viva la historia como propia, con tu narrador en segunda persona tendrás que crear una atmósfera real (que no tiene por qué ser realista) para envolver con ella al lector.
  3. El presente es el tiempo fundamental. Utiliza verbos en presente para dirigirte al lector, como si se tratase de un guión. Porque el lector es el actor que interpreta el papel que tú has creado y no tiene recuerdos ni ha vivido las experiencias que le estás contando. Lo está viviendo al mismo tiempo que lee.
  4. Usa la descripción para que el lector visualice. Tu narrador en segunda tiene que describir perfectamente lo que ocurre para que el lector se haga visible a sí mismo en medio de la escena. Además, tendrá que intuir las reacciones del lector para adaptarse a sus emociones y pensamientos. Si quieres que se emocione, tu narrador tendrá que lograrlo a través de la descripción y de los acontecimientos, no diciéndoselo directamente, es decir, no vale la frase «Ahora estás emocionado».

Ejemplos de narrador en segunda persona

Una novela breve maravillosa: «Aura» de Carlos Fuentes. Considerada como una de las mejores de la narrativa mexicana del siglo XX. Es el relato inquietante de un joven historiador que encuentra trabajo en una casa habitada por dos mujeres. Según avanza la acción, se va transformando en una novela de misterio en la que nada es lo que parece. Como lector, te sientes atrapado en ese ambiente extraño y claustrofóbico que genera el narrador en segunda, gracias a las descripciones en presente:

“Caminas, esta vez con asco, hacia ese arcón alrededor del cual pululan las ratas, asoman sus ojillos brillantes entre las tablas podridas del piso, corretean hacia los hoyos abiertos en el muro escarapelado. Abres el arcón y retiras la segunda colección de papeles. Regresas al pie de la cama; la señora Consuelo acaricia a su conejo blanco.”

El fantástico relato «Carta a una señorita en París» (sí, ese famoso de los conejitos) de Julio Cortázar. Lo he leído unas cuantas veces (no sabría decirte el número) y siempre saco una lectura diferente. Es el cuento de las mil interpretaciones. Pero el desasosiego y la incomodidad que me deja, creo que está relacionado con el narrador en segunda persona:

“Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires.”

 

 

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Si se te ocurren ejemplos de historias contadas en segunda persona, te ha gustado este post o las dos cosas, me harás muy feliz si me dejas un comentario y más si lo compartes.

Los atajos en la escritura no sirven para nada

¿Estás buscando atajos en tu escritura? ¿Fórmulas mágicas que te conviertan en tu escrit@r favorit@ de la noche a la mañana? Pues siento decirte que en la escritura, como en muchas facetas de nuestra vida, los atajos no existen. No llevan a ninguna parte. Si alguien te vende que puedes escribir como los grandes de la literatura en dos semanas, desconfía. La escritura exige trabajo, dedicación, esfuerzo y mucho tiempo, tiempo que no le vas a poder dedicar a otras actividades o personas… No puedes pretender escribir como Alice Munro o Cortázar en cuestión de días. Llegará un momento en el que encontrarás tu voz, tu estilo y la forma de contar tu visión de la vida a través de tus relatos, pero es un proceso de años escribiendo, corrigiendo y leyendo.

En este vídeo te doy dos argumentos por los cuales creo que en la escritura los atajos no sirven para nada.

Primer argumento: Necesitas crecer para merecer

Esta es una ley universal, la del equilibrio y la compensación. Imagínate que la escritura es ir subiendo una escalera, pasando de un peldaño al siguiente. Y no te puedes saltar ninguno. No puedes ir del nivel 1 al nivel 5 de la noche a la mañana. Es como el caso de aquella persona que le toca la lotería, de repente se ve con chorrecientos mil millones en su cuenta y al año se los ha gastado. Esa persona ha pasado del nivel 1 de «pobreza» al nivel superior de «riqueza» sin formarse en finanzas, sin gestionar con cabeza ese dinero, sin pasar por todos los peldaños del esfuerzo y el trabajo que cuesta ganar esos euros.

Cuanto más escribes, corriges y lees, más vas subiendo en esa escalera, en esos niveles. Si pretendes publicar la obra maestra sin escribir y sin leer todos los días, olvídate. Todos queremos el resultado pero la realidad es que no estamos preparados para el trabajo y la energía que conlleva ese proceso.

Segundo argumento: La escritura no es un fin en sí misma, es un proceso

La escritura es una inversión de tiempo y dedicación. El resultado no importa, lo que importa es el/la escritor/a en el que te conviertes en ese proceso a lo largo de los años gracias a la formación y al aprendizaje de nuevas habilidades. Porque subir peldaños supone gestionar nuevos problemas: no son los mismos problemas los que se tienen en el nivel 1 de escritura que en el nivel 30. Y aunque te conviertas en un escrit@r reconocido y consagrado, tendrás otros problemas del nivel «maestro del universo», pero problemas. Porque la vida es eso, ir resolviendo problemas de diferentes niveles mientras vas transformándote.

Si escribes una novela y la rechazan todas las editoriales a las que la envías, escribes otra, o un libro de relatos, o un ensayo, o una saga completa… De lo que se trata es de escribir independientemente del resultado. Es la única forma de que ese resultado que deseas llegue. Porque ya sabes que es una ley universal.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si crees que hay algún atajo infalible para escribir como Alice Munro de la noche a la mañana. Por favor, cuéntamelo.

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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El punto de vista narrativo es el quid de la cuestión

El punto de vista narrativo es la madre del cordero, la base central y crucial de un relato o novela. En serio, no estoy de broma. Elegir en la primera página cuál va a ser la perspectiva desde la que se van a contar los hechos es fundamental para el desarrollo de la historia. Si te equivocas y cuando llevas 100 páginas escritas te das cuenta de que no funciona, es bastante probable que tengas que reescribirla desde el primer párrafo.

¿Qué es el punto de vista?

Es la perspectiva o posición desde la que se van a narrar los acontecimientos de tu historia y también el nivel de conocimiento de los hechos que tiene esa voz que cuenta.

Por eso, el punto de vista tiene mucha relación con el narrador:

  1. Si el narrador es un personaje, forzosamente veremos todo lo que ocurre a través de sus ojos y será un punto de vista interno.
  2. Si eliges un narrador que no es un personaje de la historia y está por encima de todos (o focalizado en varios según la acción), tendrás más margen de maniobra y será un punto de vista externo.

Cualquiera de los dos es válido. Todo dependerá de ti, de lo que quieras contar y sobre todo de quién quieres que transmita lo que vas a narrar. Elígelo bien desde el principio porque es uno de los pilares de la narración que más difícil es de modificar. Y no te digo nada si llevas más de la mitad de la novela escrita…

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿Qué es el punto de vista?
  • Diferencias entre punto de vista interno y externo.
  • Ejemplos de ambas perspectivas.

Es fundamental saber desde el principio de tu historia quién va a contarla porque podría convertirse (y de hecho se convierte) en un relato radicalmente distinto. Ahora dale al play y dime en los comentarios qué punto de vista utilizas con más frecuencia.

[Aviso: Te pido mil disculpas si en algún momento del vídeo el sonido no es el óptimo. Subí a la azotea para explicar el tema de la perspectiva en real y no veas qué viento de levante y qué ensayos de las bandas de música de Semana Santa… Me he jugado la vida para grabarlo 😀]

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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Epígrafes, ¿qué son y para qué sirven?

¿Te has parado a pensar alguna vez qué son los epígrafes? Y sobre todo, ¿para qué sirven? ¿Son útiles esas frases que ponemos al comenzar un relato o una novela? ¿Los utilizas antes de ponerte a escribir?

Puede resultar un asunto obvio, pero los epígrafes tienen más importancia de lo que parece a simple vista por dos razones:

  1. Sugieren el contenido de lo que nos vamos a encontrar dentro de la obra.
  2. Expresan el pensamiento o la idea que ha motivado a escribirla.

Teniendo en cuenta las dos razones anteriores, las funciones primordiales de los epígrafes son:

  1. Enfocar el tema. A veces es demasiado abstracto lo que estamos contando y no encontramos las palabras exactas para expresarlo. Por eso, recurrir a frases de otros autores/as nos puede abrir los ojos, dar una nueva perspectiva o aterrizar nuestros pensamientos antes de ponernos a escribir.
  2. Inspirar y motivar. Hay otros autores que han llegado a la misma (o parecida) conclusión que nosotros. Recurrir a sus palabras hace que el proceso de escritura se convierta en un diálogo con otros escritores/as. Porque al fin y al cabo, la literatura son vasos comunicantes, es la retroalimentación entre las historias de unos y de otros.

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿De dónde ha surgido la reflexión sobre los epígrafes?
  • Truco muy práctico para tener organizados tus epígrafes.
  • Funciones de los epígrafes.
  • Número máximo de epígrafes.
  • Ejemplos de epígrafes.

Utilizar las frases de autores/as que nos resuenan puede ser muy útil y motivador a la hora de ponernos a escribir sobre una temática complicada. También sirven para contextualizar nuestra historia o dar pistas al lector de lo que se va a encontrar dentro del libro. Ahora dale al play y dime en los comentarios si utilizas los epígrafes. O escríbeme alguna frase que te apasione y que hayas utilizado para enmarcar alguna de tus historias.

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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Más allá de los escollos del mar. Reseña de «La mecánica del agua» de Silvana Vogt

Contar las olas

¿Quién no se ha sentado alguna vez en la playa a contar las olas? ¿Y los segundos que tardan en romper en la orilla?* Vera, la protagonista de «La mecánica del agua» es una experta en contar olas, en desentrañar el mecanismo del agua, esa mecánica del fluido que erosiona las rocas y las convierte en arena blanca que tapiza las playas. Y así durante milenios, acción y reacción. Porque ya se sabe que después de la erosión siempre llega la calma y que el mar está sujeto a unas leyes enigmáticas como las que obligan a los seres humanos a reinventarse una y otra vez. A luchar por vivir cuando lo fácil sería dejarse arrastrar por la corriente en un planeta cuajado de cobardes, corruptos y mentirosos.

No hay señales luminosas o carteles de dirección en el mar ni en el cielo. Y Vera solo podrá valerse para este viaje de una brújula que siempre apunta al sur. Con ella y con su perro Kantiano, un teckel con cuerpo de salchicha, emprenderá la huida de su país, Argentina, que se ahoga en un nuevo corralito, que ha dejado de hablar de crisis para decir «estado natural de las cosas». Vera abandona la patria (¿qué es la patria y hasta dónde hay que serle fiel?), abandona a Darío, un amor cobarde que nunca se decidirá a dar el paso definitivo y se abandona a sí misma a la melancolía, a vivir en el pasado como apunta el epígrafe de la novela:

«Escribimos para recordar lo que hemos perdido/Cada palabra es póstuma», Anise Koltz.

* Por cierto, si nunca has contado olas, no sabes lo que te pierdes.

Nadar hacia la vocación

Vera no solo emprende un viaje de huida a España. También es un periplo de búsqueda. Busca un libro, desaparecido de Argentina tras el nuevo colapso, un libro que la salve de la autodestrucción. «Encontrar un búnker de papel y letras donde pueda esconderse de los políticos, de los muertos inocentes, del clamor del pueblo, de las mentiras del gobierno, de las promesas de Darío». Y busca poder dedicarse a su vocación, la literatura. «Elegir la literatura ya que no puedo elegir la realidad». Pero, ¿cómo una «sin papeles» podrá demostrar su talento más allá de trabajos precarios en negro? Barcelona no es Buenos Aires, ni siquiera el idioma es el mismo.

Aunque la nueva ciudad parece que se rompe bajo sus pies, en Barcelona está la editorial del libro que Vera busca, de ese salvavidas que le permitirá despedirse del dolor, del agujero negro del pasado. En ella, el editor Eliseo Mussol se refugia de una rabia antigua y conocida, de tres muertos en la memoria que le arrastran hacia el acantilado. Ambos personajes encontrarán en la palabra ese bote que les permita contar su relato porque «Eliseo se da cuenta de que, como él, Vera también tiene necesidad de explicarse. De relatarse». ¿Podrían estar inventándose el pasado? Sí. ¿Podrían mentir? También.

Remar a favor del viento

«La mecánica del agua» es también una historia sobre la amistad incondicional de Nil, un escritor novel que ayuda a Vera a remar hacia el futuro; sobre el fracaso o más bien sobre la necesidad de no fracasar; sobre el resurgimiento de las cenizas; sobre el amor («…el amor es incómodo, feroz, inaplazable.»); sobre el deseo («…el deseo detiene el mundo externo porque todo quema dentro. Todo arde dentro.»); sobre el miedo que siempre (siempre, siempre, siempre, repite conmigo…) supera al amor, salvo en la factoría Disney. Pero, ayyy amiguit@s, esta novela es la realidad, aunque sea lo suficientemente universal para trascender e impactar en el lector.

Dicen que dijo Kafka:

«Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros. […] Si el libro que estamos leyendo no nos obliga a despertarnos como un puñetazo en la cara, ¿para qué molestarnos en leerlo?».

Me alegro de que esta novela me haya apuñalado. Definida como autoficción, signifique lo que signifique, utiliza una estructura fragmentada como el pensamiento y un hilo lírico que hilvana toda la trama. Narrada en una tercera persona que, con toda probabilidad la autora utiliza para tomar distancia de lo contado, pero que en la mente del lector es una voz en primera con todas sus consecuencias. Y un estilo, para mi gusto el mayor acierto, cargado de emoción, de metáforas brillantes, de lenguaje sensorial certero y afilado («Lila era lavanda./Virgilio, madera./Mateo, tiza»). Casi poesía. Y ese final… Pero ya he contado demasiado.

Solo me queda decirte que si vas a leer «La mecánica del agua», coge lápiz porque te vas a hartar de subrayarlo que es lo mejor que le puede pasar a un libro.


Extras

Te gustará si…

  • Adoras los relatos «inspirados en hechos reales» pero con espíritu de trascendencia.
  • Eres fan de los estilos potentes y las voces peculiares.
  • Las historias de resurgimiento y superación te ponen.
  • Buscas una novela diferente y con mucha personalidad.
  • Quieres que un libro te estruje el alma y la tire contra la pared.
  • Crees que la LITERATURA (mayúsculas, negrita, ¡ojo!) existe.

Sinopsis de la contraportada

Argentina se colapsa bajo el peso de la economía y se ahoga en la densidad de los gases lacrimógenos. Sin embargo, Vera no se abraza al patriotismo para salvarse del naufragio, todo lo contrario, detesta este país que ha dejado sin libros a su patria imaginada: las librerías. Y decide huir con una brújula que no funciona junto a su perro Kantiano, el único ser vivo que no la ha abandonado en esta parte del mundo.

De todos es sabido que hay más de una Barcelona: la Barcelona de Vera, la del recién llegado que sobrevive a merced de la suerte; la Barcelona de Eliseo, editor prestigioso que aparentemente lleva una vida cómoda y aburguesada, y quien también, en su día, decidió romper con su destino. Tal vez por este motivo le concede una oportunidad a Vera, como si, indirectamente, se la concediera a sí mismo antes de que sea demasiado tarde.

Dos ciudades, dos culturas, dos maneras de entender la vida y la literatura. Y un puente hecho de libros.

«Un relato maduro sobre la migración, la vocación y el legado. Un relato autobiográfico inspirado en hechos reales pero con ambición de trascender», Jorge Carrión

Sobre la autora 

Silvana Vogt (Morteros, Argentina, 1969) estudió Filosofía y ejerció de periodista radiofónica antes de que el cisma económico de su país la empujara hacia una ciudad del norte, desconocida pero con rastros literarios. En Barcelona, tras sobrevivir con varios empleos, se vinculó al mundo de los libros trabajando como lectora editorial, columnista en prensa gratuita y emisoras de radio y, finalmente, como librera en Cal Llibreter, en Sant Just Desvern.

Ficha técnica

La mecánica del agua · Autora: Silvana Vogt

Editorial EntreAmbos · Barcelona

Colección: Narrativa, 11 · Primera edición: febrero de 2019

ISBN: 978-84-16379-14-9 · 208 páginas · 17,00 €

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Técnica para convertir tus historias personales en ficción

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Espero que esta reseña te anime a leer la novela y si la lees, por favor déjame un comentario. Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiendo este post con quien creas que le puede interesar.

Técnica para convertir tus historias personales en ficción

La semana pasada en unas jornadas sobre Storytelling aprendí una técnica muy sencilla, más bien un juego divertido, para convertir tu historia personal en ficción literaria, en un relato universal que atrape la atención de los lectores.

Sé que tú tienes una historia que contar pero en ocasiones no sabes cómo empezar a narrarla: qué anécdotas de tu vida cotidiana elegir para trasladarlas a la ficción, cómo distanciarte de tu historia personal para que se convierta en universal, cómo crear tu mitología íntima para no caer en los tópicos y lugares comunes…

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿Quién me enseñó esta técnica? Juan José Morales, ‘Tate’, dramaturgo, director y actor. Él la aplica a la escritura de obras teatrales pero se puede trasladar perfectamente a una novela o un relato corto.
  • ¿Qué es la mitología íntima vs. los lugares comunes? Crear tus propias metáforas sin caer en los tópicos.
  • Deseo y acción. A todos los personajes de una historia les mueve una motivación, un objetivo que conseguir. Sin acción y sin conflicto no hay historia.
  • Búsqueda del distanciamiento. Para transformar tu historia personal en ficción universal hace falta distanciarse de uno mismo y utilizar un protagonista totalmente ajeno a ti.
  • Los dos pasos de la técnica. Elige un tema, dale características tangibles, busca tu protagonista y las 3 acciones principales que va a realizar. Así contado parece que vas a construir una catedral, pero de verdad que es una técnica muy sencilla.

Contarnos a nosotros mismos y transformar lo cotidiano en épico puede resultar tan fácil como utilizar el juego que te comparto en el vídeo de esta semana. Solo te hacen falta dos folios, un bolígrafo, tu memoria y tu imaginación. Ahora dale al play y ¡¡ponte a jugar/escribir!!

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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Tres razones por las cuales vas a escribir toda la vida

Lo sé. A veces te dan ganas de dejar de escribir, te entra el bajón. Te planteas ¿para qué escribo? ¿A dónde me lleva todo esto?

Yo me lo suelo cuestionar bastante, sobre todo en horas bajas, cuando parece que toda tu vida se va a pique y no puedes corregir el rumbo…. Pero esa es otra historia.

Por suerte la semana pasada me llegó este vídeo de Dimitri Uralov, un coach financiero al que sigo desde hace años. Se titula «Vas a trabajar toda la vida». Él da tres razones por las cuales piensa que los que tenemos 40 años o menos no vamos a poder dejar de trabajar.

Lejos de lanzar un mensaje pesimista y derrotista, te explica por qué debes abrazar este valor del trabajo. Y sobre todo, ser feliz haciendo lo que mejor sabes hacer. Te invito a que inviertas 14 minutos en verlo porque es revelador.

Así que he grabado un vídeo en esta línea. Para contarte las tres razones por las cuales creo que vas a seguir escribiendo toda tu vida a pesar de todos los inconvenientes y bajones. Es un vídeo optimista, lo prometo, para darte ánimos y para que desates el poder de las palabras y las abraces.

Las tres razones que se desarrollan en el vídeo:

  1. Lo has hecho toda la vida, desde que eres niñ@: no puedes dejar de poner tu vida en palabras.
  2. Todos tenemos una vocación artística que debemos desarrollar: hay gente que pinta, otra que esculpe, otros tocan un instrumento o se suben a un escenario.
  3. No puedes dejar de hacerlo: es una necesidad como comer o dormir, algo fisiológico que te obliga a desatar todas las palabras que llevas dentro.

Y ahora, dale al play y deja que te cuente las tres razones por las cuales vas a escribir toda la vida. Vale, sí, lo que se ve al fondo es el mar, la bahía de Cádiz 😎

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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