¿Qué es la autoficción?

De un tiempo a esta parte, los que nos dedicamos a esto de la literatura, la escritura y la lectura, hablamos de un tema que parece que se ha puesto de moda: la autoficción. Pero la verdad es que es una palabreja inventada en 1977 por un crítico y novelista francés que acuñó este término para designar su novela. Entonces, ¡demonios!, ¿qué es la autoficción?

Contarse a sí mismo. Auto, del griego «sí mismo» + ficción. Vale, pero si buscáis esta palabra en el diccionario de la RAE no la vais a encontrar. O sea, que hablamos demasiado de algo que no existe. ¿O sí? Digamos que la autoficción es entonces un pacto contradictorio que hacemos con el lector. Le decimos, lector, esto que estás leyendo es mi vida/autobiografía. El autor, narrador y protagonista coinciden. En cambio, en lo que conocemos como literatura clásica, como ficción pura, no podría darse esta coincidencia.

La verdad es que contarse a uno mismo es más viejo que la humanidad. Todos los que escribimos lo hacemos partiendo de nuestras experiencias personales, de nuestros problemas, miedos, frustraciones y demás «mierdas». Así que la cuestión de lo que es autoficción (que si te soy sincera, no tengo muy claro) está más en el nivel de «desnudez» del autor/a. ¿Hasta dónde nos desnudamos los autores para contar nuestras historias personales? ¿Qué se debe/puede contar de las experiencias propias? ¿Interesa la vida real? ¿Dónde está el límite entre lo real y la ficción? Todas estas preguntas y muchas más las lanzo en el vídeo con el fin de reflexionar sobre la universalidad de la literatura.

Ahora dale al play si quieres saber con más detalle qué es la autoficción. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario más abajo:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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¿Cómo me dediqué a la literatura a tiempo completo?

¡¡¡Hemos llegado a los 100 suscriptores en el canal de YouTube!!! Sí, sí, ya sé que es una cifra muy modesta comparada con los cientos de miles que tienen otros canales a los que sigo y admiro. Pero para mí es todo un logro porque nunca pensé que fuera un medio interesante en mi sector y porque me daba pánico hacer un vídeo. Me veía fea y artificial, y me daba un miedo horrible la visibilidad. A base de hacer más y más vídeos, me di cuenta de que lo importante no soy yo, sino mi mensaje. Y ese mensaje por suerte está llegando a la audiencia y calando. Por eso, quiero celebrar este pequeño gran paso para mí con este vídeo-post sobre ¿cómo me dediqué a la literatura a tiempo completo después de trabajar 17 años en un banco?

Además de ser un vídeo-post de celebración, es un reto de uno de los suscriptores del canal, que me dejó un comentario: ¿Te apetecería hacer un vídeo especial sobre literatura, pero relacionado contigo, cuando lleguemos a los 100 suscriptores? Dicho y hecho, adoro los retos 🙂 Espero que te sirva de inspiración, ayuda y motivación lo que cuento en él, porque lo importante no es mi historia sino lo que puede servir en tu vida.

En el vídeo hablo de cómo fui construyendo un «plan B» mientras trabajaba para otros, de cómo pude dejar aquel trabajo, de cómo me hice lectora profesional, de cómo seguí escribiendo y leyendo sin parar a lo largo de los años, de los miedos, las ayudas y de este viaje duro y a la vez maravilloso, que es emprender en el mundo literario.

Ahora dale al play para ampliar los detalles sobre cómo me dediqué a la literatura a tiempo completo después de trabajar 17 años en un banco. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario. Son de gran ayuda para crear nuevos contenidos gracias a tus dudas e inquietudes:

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¿Qué es la voz propia de un personaje?

Este post surge a raíz de un comentario de un suscriptor de mi canal de YouTube. Me ha parecido una cuestión interesante que puede inquietar a más personas. Por eso me he decidido a crear una publicación y un vídeo específicos para intentar resolver esta duda. ¿Qué es la voz propia de un personaje? El comentario dice lo siguiente:

A pesar de conocer a mis personajes e incluso sentirme ellos mientras escribo, me cuesta dotarlos de voz propia. He oído mucho esto de la voz propia y siendo franco, no sé a qué se refieren, no sé cómo aplicarlo en mi novela. Otro punto es que no sé muy bien cómo diferenciar a los personajes en los diálogos y no estoy seguro de que estén perfectos (considero que son una de las partes más difíciles de la novela). Por ejemplo: uno de mis personajes es muy curioso y suele ser quien pregunta a cada rato; luego hay otro personaje que suele gritar a la hora de expresarse. Pero considero que es demasiado cansado poner todos sus intervenciones entre exclamaciones.

Esta voz se refiere a que, al igual que las personas, cada personaje en una novela debe expresarse según sus parámetros de edad, educación, nivel social… No habla igual un chico de 20 años que se ha educado en un colegio trilingüe de un barrio rico que otro que vive en un barrio pobre. O a lo mejor sí, pero tiene que estar justificado. Y no se expresará igual una mujer alemana de 80 años que una niña de 10 que vive en Venezuela. Cada uno es diferente y requiere de un tratamiento distinto. Para que puedas conocer mejor a cada uno de tus personajes, tendrás que hacerles preguntas sobre su vida. Debajo del vídeo, tienes una ficha con cuestiones básicas para que puedas construir tu personaje y convertirlo en un ser de carne y hueso en la ficción. Puedes descargar el pdf, es completamente gratuito.

La forma de expresarse en los diálogos

Respecto a la pregunta sobre los diálogos, en el caso del personaje curioso, se puede utilizar el estilo indirecto para expresar lo que dice sin cansar al lector. Para la forma de expresarse del personaje gritón, se pueden utilizar mayúsculas, que también gritan, y alternarlas con las exclamaciones. De todas formas, una vez que el lector ha entrado en el juego narrativo, no hace falta que se repita constantemente la forma de hablar de los protagonistas.

Ahora dale al play para ampliar los detalles sobre la voz propia de los personajes y tomar nota de los ejemplos. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario. Son de gran ayuda para crear nuevos contenidos gracias a tus dudas e inquietudes:

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eBook: Ficha de personaje

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¿Qué tres ingredientes son básicos para la ficción?

Hay tres ingredientes fundamentales que no pueden faltar a la hora de cocinar una ficción literaria. Si tu novela o relato carece de alguno de ellos, no te quedará tan sabroso y nutritivo como para mantener al lector enganchado a tus páginas. Por mi trabajo de lectora profesional, me encuentro muchas novelas de autores noveles (y no tan noveles) en las que alguno de estos tres requisitos (o los tres) brillan por su ausencia. ¿Quieres saber cuáles son los tres ingredientes básicos para la ficción?

  1. Conflicto. Es el detonante de la acción. La motivación, es decir, el motivo que mueve a la acción al protagonista. Puede ser interno, externo o ambos y no puede faltar para el desarrollo de la trama. En la ficción, como en la vida, pasan cosas y el protagonista se tiene que encontrar con una serie de obstáculos, de pruebas, que tenga que solucionar para volver a restablecer el equilibrio. Si la ficción está llena de acciones no literarias (el protagonista se levanta, desayuna, se peina, va al trabajo, envía un email, sale a comer con los compañeros, vuelve al trabajo…) se convierte en un aburrimiento. Esto puede estar bien para mostrar la rutina de tu protagonista, pero si se repite en todos los capítulos, no está pasando nada y la acción no avanza.
  2. Emoción. Los personajes tienen que mostrar sentimientos porque los humanos empatizamos con seres de carne y hueso que sienten ira, frustración, decepción, alegría, amor, etc. Esto se consigue gracias al estilo, a las metáforas, las imágenes… Y a mostrar las acciones, no a decir lo que le está pasando al personaje. Las emociones son universales (con algunos matices culturales en función del lugar y la época) y son capaces de atrapar al lector que siente como suyos todos esos sentimientos que están viviendo los personajes.
  3. Transformación. El protagonista no puede ser el mismo cuando empieza que cuando acaba la novela. Ha vivido una serie de experiencias que lo han hecho evolucionar y aprender algo que al comienzo de esa historia no sabía. Igual que tú no eres el mismo que hace cinco años, tu personaje tiene que cambiar, dure la ficción un día o cuatro décadas. Tiene que estar en un nivel de conocimiento distinto al del punto de partida. Se ha convertido en otra «persona» con una visión diferente de que la que arrancó la aventura.

Ahora dale al play para ampliar los detalles sobre los ingredientes básicos para cocinar la ficción y tomar nota de los ejemplos. Me encantará que si este tema te resuena, me dejes un comentario:

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