¿Por qué es importante ser visible en redes sociales?

Hace unos meses mientras comía con una amiga escritora, hablábamos sobre las redes sociales y la continua exposición a los medios. Me comentaba que sentía pereza y rechazo a la visibilidad social. Porque a ella lo que le gustaba era escribir, publicar y poder llegar cada vez a un público más amplio. Pero sin tener que estar siempre exhibiéndose, sin tener que airear su vida… solo pasear a sus perros y escribir. Nada más. “Quiero ser como Salinger”. Me quedé mirando el plato que compartíamos y le pregunté “¿De verdad crees que en 2019 puedes y “debes” ser como Salinger?”

No sé por qué razón el autor de “El guardián entre el centeno” intentó, después de publicar su única novela, escapar a la presión mediática y huir por todos los medios de la atención que el público le requería. «Los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida». Quizá esta frase le sirvió como excusa en los años ‘70 pero a día de hoy, la visibilidad y la transparencia que nos brinda internet hacen que sea imposible esta huida.

Supongo que debajo de ese rechazo a la exposición hay muchas razones ocultas. Aunque desde mi experiencia, creo que las principales son el miedo a mostrarnos, el qué dirán y el desconocimiento de cómo funcionan los medios sociales. Normal, ¿quién no ha sentido pánico al subirse a un escenario por primera vez?

Pero dejemos a un lado las razones para no mostrarnos y resolvamos las preguntas: ¿por qué es importante estar presente en las redes sociales? ¿Para qué le sirve a un escritor la visibilidad? En el vídeo te comparto cinco razones por las que creo que, si te quieres dedicar a la escritura, es mejor que sepas manejar con cierta soltura tus redes sociales.

En el vídeo te vas a encontrar con:

Razón nº 1. Cuenta tu historia

Quieras o no, van a hablar de ti, sobre todo cuando eres un escritor con cierto recorrido y visibilidad pública. Cuenta tu historia como tú quieres antes de que los demás digan lo que les de la gana.

Razón nº 2. Evita crisis de reputación

Ser dueño de tu comunicación te permite controlar las posibles crisis de reputación online que puedan surgir, los “haters” que andan sueltos, y estar preparado frente a posibles críticas tanto sobre tu trabajo como sobre ti mismo. Asúmelo, no puedes gustar a todo el mundo.

Razón nº 3. Fideliza a tus lectores

La gente quiere saber de ti, quiere conocer a la persona que está detrás de esas páginas que les han hecho vibrar, de esa novela que les ha cambiado la vida, de ese personaje que es como si fuera de su familia. Con esto no digo que haya que mostrar toooooda tu vida al detalle (o sí, tú decides hasta dónde quieres llegar) pero es importante tener un plan de contenidos organizado que equilibre la promoción (presentación del libro, encuentros literarios, charlas, reseñas…) con la vida personal y sobre todo con compartir el trabajo y las publicaciones de otros escritores.

Razón nº 4. Crea vínculos

Si solo hablas cuando tienes un libro nuevo y lo estás promocionando, la gente va a sospechar – y con razón – de que solo te interesan para venderles tu producto. Pero que no tienes nada más que decir. El diálogo con los lectores debe ser constante, desde la transparencia y la sinceridad. Al final se trata de crear relaciones, establecer vínculos aunque sean digitales.

Razón nº 5. Marca personal

Este punto da para un millón de entradas en el blog. Pero resumiendo, la marca personal es la huella que dejas en los demás. Tiene que ver con la reputación, la credibilidad, la emoción que despiertas en los otros. Promover tu imagen y tus valores a través de una comunicación constante, te permite expandirte y crear relaciones más estrechas con tus seguidores y lectores.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si se te ocurre alguna razón más para tener presencia digital y visibilidad en redes sociales.

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¿Cuál es el secreto para escribir la gran novela?

Todos los escritores, tanto los noveles como los más experimentados, buscamos el secreto, la fórmula mágica, la píldora maravillosa que nos permita escribir esa gran historia que tenemos en la cabeza. Pero, ¿existe ese secreto? ¿Está al alcance de todos?

En este vídeo te comparto 4 claves que creo que son fundamentales para triunfar con tu escritura y escribir esa novela que te está obsesionando.

Primera clave. Conocer las reglas gramaticales y ortográficas

Aunque te parezca muy básico y elemental, en mi trabajo como lectora profesional todavía me encuentro manuscritos y borradores de novelas que tienen faltan gramaticales y ortográficas. Cuando las veo, me sangran los ojos y no sigo leyendo. De verdad, créeme. No hay excusa para poner faltas, sobre todo porque tenemos a nuestra disposición programas y herramientas que solucionan este problema. Y si dudas en una palabra, nada como acudir al Diccionario de la RAE. Conocer las reglas del idioma en el que escribes es una cuestión de respeto y atención.

Segunda clave. Leer, leer y leer

Al igual que no me creo a un escrit@r que ponga faltas de ortografía, tampoco me creo a uno que no lea. Para escribir hay que hartarse de leer todo tipo de géneros. Y cuanto más alejados de tu forma de escribir, más enriquecedor es. Además te puede servir de ayuda para ver cómo otros autores han resuelto una escena parecida a la que tú te enfrentas. Si quieres darle un tono lírico a tu prosa y utilizar el lenguaje de forma insólita, lee poesía.

Tercera clave. Entrenar la capacidad de observación

La literatura es una mirada sobre las cosas, un punto de vista sobre lo que te ocurre cada día. Por eso es importante entrenar la capacidad de observación. Meterse en la cabeza de un personaje que piensa de forma muy distinta a ti supone un ejercicio de empatía y de manejo de la atención a los detalles. Mantente siempre curioso y anota lo que te resulte interesante, desde fragmentos de conversaciones hasta la forma de un charco después de la tormenta.

Cuarta clave. Trabajo, esfuerzo y dedicación constante a lo largo de años

Las tres claves anteriores solo se consiguen con tesón y constancia. La escritura es un proceso, no un resultado en sí misma. Para alcanzar tu propia voz, tu estilo diferenciador, necesitarás escribir y leer durante años. Hasta los autores más famosos confiesan que no existe un secreto para escribir, solo el trabajo continuado. Es cierto que hay una serie de pautas que pueden predecir el éxito de una novela. Pero la realidad es que nadie conoce el secreto. Y esperemos que la escritura siga siendo siempre un enigma.

Ups, siento haberte hecho un pequeño spoiler del vídeo. Espero que sigas dándole al play y dime en los comentarios si crees que hay algún secreto para escribir la grandísima novela. Por favor, no te lo quedes para ti.

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Narrador en segunda persona

Si hay un narrador complicado y que se utiliza poco en ficción es el narrador en segunda. Los que escribimos en blogs solemos utilizar este narrador que se dirige a ti o a vosotros. Pero es cierto que hay pocos casos de novelas o relatos que se dirijan directamente al lector.

Bueno, vale, el género epistolar es el rey de la segunda persona y es frecuente encontrar el recurso de las cartas dentro de novelas. También, algunas autobiografías noveladas se dirigen al lector en segunda persona para contar la propia historia del autor, con la idea de que las vivencias y emociones narradas en el libro son cotidianas y podrían ser las de cualquier otro. Así, a través del narrador en segunda persona, el autor logra el efecto de que el lector viva la vida del escritor como si le hubiese sucedido a él.

Características del narrador en segunda persona

  1. El lector es el protagonista. Este narrador consigue una sensación mágica: que los acontecimientos de la historia los protagonice directamente el lector.
  2. La ambientación es clave. Para conseguir que el lector se emocione, sienta miedo, se ría y viva la historia como propia, con tu narrador en segunda persona tendrás que crear una atmósfera real (que no tiene por qué ser realista) para envolver con ella al lector.
  3. El presente es el tiempo fundamental. Utiliza verbos en presente para dirigirte al lector, como si se tratase de un guión. Porque el lector es el actor que interpreta el papel que tú has creado y no tiene recuerdos ni ha vivido las experiencias que le estás contando. Lo está viviendo al mismo tiempo que lee.
  4. Usa la descripción para que el lector visualice. Tu narrador en segunda tiene que describir perfectamente lo que ocurre para que el lector se haga visible a sí mismo en medio de la escena. Además, tendrá que intuir las reacciones del lector para adaptarse a sus emociones y pensamientos. Si quieres que se emocione, tu narrador tendrá que lograrlo a través de la descripción y de los acontecimientos, no diciéndoselo directamente, es decir, no vale la frase «Ahora estás emocionado».

Ejemplos de narrador en segunda persona

Una novela breve maravillosa: «Aura» de Carlos Fuentes. Considerada como una de las mejores de la narrativa mexicana del siglo XX. Es el relato inquietante de un joven historiador que encuentra trabajo en una casa habitada por dos mujeres. Según avanza la acción, se va transformando en una novela de misterio en la que nada es lo que parece. Como lector, te sientes atrapado en ese ambiente extraño y claustrofóbico que genera el narrador en segunda, gracias a las descripciones en presente:

“Caminas, esta vez con asco, hacia ese arcón alrededor del cual pululan las ratas, asoman sus ojillos brillantes entre las tablas podridas del piso, corretean hacia los hoyos abiertos en el muro escarapelado. Abres el arcón y retiras la segunda colección de papeles. Regresas al pie de la cama; la señora Consuelo acaricia a su conejo blanco.”

El fantástico relato «Carta a una señorita en París» (sí, ese famoso de los conejitos) de Julio Cortázar. Lo he leído unas cuantas veces (no sabría decirte el número) y siempre saco una lectura diferente. Es el cuento de las mil interpretaciones. Pero el desasosiego y la incomodidad que me deja, creo que está relacionado con el narrador en segunda persona:

“Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires.”

 

 

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Si se te ocurren ejemplos de historias contadas en segunda persona, te ha gustado este post o las dos cosas, me harás muy feliz si me dejas un comentario y más si lo compartes.

Los atajos en la escritura no sirven para nada

¿Estás buscando atajos en tu escritura? ¿Fórmulas mágicas que te conviertan en tu escrit@r favorit@ de la noche a la mañana? Pues siento decirte que en la escritura, como en muchas facetas de nuestra vida, los atajos no existen. No llevan a ninguna parte. Si alguien te vende que puedes escribir como los grandes de la literatura en dos semanas, desconfía. La escritura exige trabajo, dedicación, esfuerzo y mucho tiempo, tiempo que no le vas a poder dedicar a otras actividades o personas… No puedes pretender escribir como Alice Munro o Cortázar en cuestión de días. Llegará un momento en el que encontrarás tu voz, tu estilo y la forma de contar tu visión de la vida a través de tus relatos, pero es un proceso de años escribiendo, corrigiendo y leyendo.

En este vídeo te doy dos argumentos por los cuales creo que en la escritura los atajos no sirven para nada.

Primer argumento: Necesitas crecer para merecer

Esta es una ley universal, la del equilibrio y la compensación. Imagínate que la escritura es ir subiendo una escalera, pasando de un peldaño al siguiente. Y no te puedes saltar ninguno. No puedes ir del nivel 1 al nivel 5 de la noche a la mañana. Es como el caso de aquella persona que le toca la lotería, de repente se ve con chorrecientos mil millones en su cuenta y al año se los ha gastado. Esa persona ha pasado del nivel 1 de «pobreza» al nivel superior de «riqueza» sin formarse en finanzas, sin gestionar con cabeza ese dinero, sin pasar por todos los peldaños del esfuerzo y el trabajo que cuesta ganar esos euros.

Cuanto más escribes, corriges y lees, más vas subiendo en esa escalera, en esos niveles. Si pretendes publicar la obra maestra sin escribir y sin leer todos los días, olvídate. Todos queremos el resultado pero la realidad es que no estamos preparados para el trabajo y la energía que conlleva ese proceso.

Segundo argumento: La escritura no es un fin en sí misma, es un proceso

La escritura es una inversión de tiempo y dedicación. El resultado no importa, lo que importa es el/la escritor/a en el que te conviertes en ese proceso a lo largo de los años gracias a la formación y al aprendizaje de nuevas habilidades. Porque subir peldaños supone gestionar nuevos problemas: no son los mismos problemas los que se tienen en el nivel 1 de escritura que en el nivel 30. Y aunque te conviertas en un escrit@r reconocido y consagrado, tendrás otros problemas del nivel «maestro del universo», pero problemas. Porque la vida es eso, ir resolviendo problemas de diferentes niveles mientras vas transformándote.

Si escribes una novela y la rechazan todas las editoriales a las que la envías, escribes otra, o un libro de relatos, o un ensayo, o una saga completa… De lo que se trata es de escribir independientemente del resultado. Es la única forma de que ese resultado que deseas llegue. Porque ya sabes que es una ley universal.

Ahora dale al play y dime en los comentarios si crees que hay algún atajo infalible para escribir como Alice Munro de la noche a la mañana. Por favor, cuéntamelo.

Vídeos relacionados:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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El punto de vista narrativo es el quid de la cuestión

El punto de vista narrativo es la madre del cordero, la base central y crucial de un relato o novela. En serio, no estoy de broma. Elegir en la primera página cuál va a ser la perspectiva desde la que se van a contar los hechos es fundamental para el desarrollo de la historia. Si te equivocas y cuando llevas 100 páginas escritas te das cuenta de que no funciona, es bastante probable que tengas que reescribirla desde el primer párrafo.

¿Qué es el punto de vista?

Es la perspectiva o posición desde la que se van a narrar los acontecimientos de tu historia y también el nivel de conocimiento de los hechos que tiene esa voz que cuenta.

Por eso, el punto de vista tiene mucha relación con el narrador:

  1. Si el narrador es un personaje, forzosamente veremos todo lo que ocurre a través de sus ojos y será un punto de vista interno.
  2. Si eliges un narrador que no es un personaje de la historia y está por encima de todos (o focalizado en varios según la acción), tendrás más margen de maniobra y será un punto de vista externo.

Cualquiera de los dos es válido. Todo dependerá de ti, de lo que quieras contar y sobre todo de quién quieres que transmita lo que vas a narrar. Elígelo bien desde el principio porque es uno de los pilares de la narración que más difícil es de modificar. Y no te digo nada si llevas más de la mitad de la novela escrita…

En el vídeo te cuento lo siguiente:

  • ¿Qué es el punto de vista?
  • Diferencias entre punto de vista interno y externo.
  • Ejemplos de ambas perspectivas.

Es fundamental saber desde el principio de tu historia quién va a contarla porque podría convertirse (y de hecho se convierte) en un relato radicalmente distinto. Ahora dale al play y dime en los comentarios qué punto de vista utilizas con más frecuencia.

[Aviso: Te pido mil disculpas si en algún momento del vídeo el sonido no es el óptimo. Subí a la azotea para explicar el tema de la perspectiva en real y no veas qué viento de levante y qué ensayos de las bandas de música de Semana Santa… Me he jugado la vida para grabarlo 😀]

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Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

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