¿Cómo recuperar la motivación para escribir?

La escritura no podemos separarla de nuestra vida personal y profesional. A veces, sufrimos crisis fuertes, momentos de evolución provocados por fallecimientos, separaciones, rupturas emocionales, cambios de trabajo, etc, que afectan a nuestra escritura. Podemos estar meses o quizá años sin escribir. ¿Cómo recuperar la motivación para escribir? ¿Cómo retomar el hábito después de ese tiempo de crisis? En este vídeo te comparto las razones por las cuales se pueden producir las crisis y te cuento una historia muy personal. También te doy tres consejos para retomar el hábito de escribir después de ese tiempo de cambio:

  1. Apúntate a un taller/curso de escritura. Relacionarte con otras personas que tienen tu misma pasión por la escritura y la literatura es muy motivador. Compartir semanalmente con los demás tus textos es la mejor forma para recuperar el hábito de escribir.
  2. Date el permiso de no escribir. Concédete un tiempo para no escribir nada que tenga un desarrollo, nudo y desenlace. Date el gustazo de escribir títulos, frases sueltas o incluso nada. Si la escritura es algo que te surge de dentro, volverás a recuperarla tarde o temprano. Todo lo que es tuyo, vuelve a ti.
  3. Indaga en la emoción que te ha provocado esa crisis. Y escribe sin ninguna pretensión lo que te salga, los sentimientos que te asalten sin orden ni lógica. Cuando tengas algo más claro y pasado un tiempo, para que esas emociones maceren, ya podrás darle una estructura de ficción y convertirlo, por ejemplo, en un relato.

Ahora dale al play y amplia el detalle de cada consejo para saber cómo recuperar la motivación para escribir después de una crisis de escritura. Si se te ocurren más trucos que tú utilices, por favor compártelos en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

¿Cuál es el truco para escribir si no te sientes inspirado?

Estar tocado por la musas… Seguro que has escuchado alguna vez esta frase. Aunque yo no creo demasiado en estas divinidades inspiradoras de las Artes (soy más de la opinión de que «la inspiración te pille trabajando») hay momentos en los que estás más bajo de energía y no surge la chispa. Te sientes bloqueado, no sabes cómo continuar ese relato o ese capítulo de tu novela… ¿Cuál es el truco para escribir si no te sientes inspirado?

Realmente este post debería haberlo titulado en plural porque en el vídeo te cuento, no solo uno, sino cuatro trucos. Pero me voy a reservar el último 😉 Así que aquí van tres trucos +1 en el vídeo que te advierto que es el que más me ayuda:

  1. Cambia de actividad. Haz cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con la escritura, sobre todo que implique movimiento y actividad física. Sal a la calle, date un paseo, corre, ve al gimnasio, móntate en el autobús, visita un museo… Mientras estás movimiento, tu cerebro trabaja en un segundo plano, resolviendo el bloqueo que tienes al escribir. A mí me ayuda mucho correr. Además mientras corro voy fijándome en el paisaje, la gente, los edificios, escuchando música o los sonidos de la ciudad, del campo… La vista y los demás sentidos se estimulan y eso enciende la creatividad.
  2. Haz listados. Vale, este truco me sirve a mí que soy bastante organizada y suelo hacer listas para todo. La idea es la misma que el anterior truco: darle a tu cerebro una distracción para que trabaje en segundo plano. Y además, es un truco muy útil y motivador, porque puedes hacer listados de temas para posibles relatos, de títulos, de series o películas que quieres ver, o incluso la lista de la compra.
  3. Lee en papel. No vale brujulear por Internet o las Redes Sociales. Coge un libro de alguna temática o género que se asemeje a lo que estás escribiendo y lee cómo ese autor/a ha resuelto el bloqueo que tú tienes. Comprobar que otros se han enfrentado a los mismos problemas que tú tienes, ayuda bastante a relativizar nuestros «dramas» y a tomar distancia sobre lo que estamos escribiendo. Y no te fuerces, ya encontrarás la manera de resolver esa escena o ese capítulo.

Ahora dale al play y conoce cuál es el cuarto truco para escribir si no te sientes inspirado. Si se te ocurren más trucos que tú utilices, por favor compártelos en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

¿Cuáles son tus excusas para no escribir?

Los que escribimos, tenemos tremendas ganas de sentarnos a escribir, de sacar adelante esa novela que nos obsesiona, de terminarla y enseñársela al mundo para que la lea. Pero hay una parte de nuestra mente que siempre encuentra alguna razón por la que todo esto suena fenomenal, pero luego dice: «esto no es para mí, es muy difícil y en mi caso, imposible». La realidad es que nos ponemos mil excusas para no sentarnos a escribir. Esas excusas esconden miedos que debemos vencer.  ¿Cuáles son tus excusas para no escribir?

En este vídeo te comparto las cuatro excusas clásicas que me ponen las personas que contactan conmigo y a las que ayudo en el proceso de escritura. Cada una de ellas encierra un miedo que afrontar. Si conoces la excusa, conocerás tu miedo y al revés. ¿Quieres saber qué miedos esconden y cómo superarlos?

  1. No tengo tiempo. O también «Ahora no es mi momento». Esta excusa, que me encanta, porque una de las obsesiones de mi vida es el tiempo, esconde el miedo clásico de enfrentarnos a la página en blanco o a ese capítulo de la novela que se me ha atascado o a esa escena del relato que no sé continuar. Es el miedo al bloqueo que intentamos racionalizar dedicándonos a otras cosas: a limpiar la casa, fregar los cacharros, sacar al perro, «inspirarnos» en las redes sociales… Todo sea por procrastinar y no poner acción. Se supera organizando el tiempo en fracciones pequeñas, por ejemplo, dedicar solo media hora al día concentrada, o varias horas el fin de semana. Solo a ESCRIBIR.
  2. No tengo dinero para seguir formándome. Esta excusa encierra el miedo a no estar a la altura, a no dar la talla como escritor/a y sentir la necesidad de formarse hasta el vómito. Es cierto que hay que formarse, aprender técnicas y hábitos de escritura, apuntarse a un taller para compartir con tus compañeros la pasión por la escritura y enseñarles tus textos. Pero hay mil recursos gratuitos en internet y un montón de formaciones con unos precios más que asequibles. No hace falta que inviertas un pastón.
  3. Mi círculo familiar o mi pareja o mis amigos no me apoya. Este razonamiento mentiroso esconde el miedo a la no aceptación social. Estamos necesitados de reconocimiento social aunque no sea de forma consciente. Frases como «los escritores se mueren de hambre», «no me dedicas el tiempo necesario o toda la atención que requiero porque estás con tus tonterías de escribir», «haz algo útil y déjate de juntar palabras»… que en ocasiones nos dicen nuestros familiares y amigos, probablemente para protegerse de sus propios miedos, pueden hacer que dejemos la escritura. La realidad es que tendrás que enfrentarte a esa conversación incómoda con tu pareja o familiares y decirles que te apoyen o no, vas a seguir escribiendo porque es lo que quieres hacer. No necesitas el reconocimiento social para desarrollar tu pasión.
  4. No pasa nada si no escribo. Esta es la excusa más peligrosa, intentar autoconvencerte de que no pasa nada si no escribes. «Si tengo un trabajo que me encanta, una familia maravillosa…¿para qué me voy a complicar la vida?». Esta razón esconde el miedo a no brillar, a no destacar, a no ser «un bicho raro». Es la excusa del conformista y del mediocre, por eso me parece la más peligrosa de todas, no solo para la escritura sino para la vida en general. Estoy convencida de que al final de tu vida solo te arrepentirás de lo que no has hecho. Y solo hay una manera de saber lo que te gusta hacer en la vida: deja de hacerlo por un tiempo. Si no puedes dejar de hacerlo, escribirás toda la vida por mucho que te autoengañes con la frase «no pasa nada si no escribo». Hazte un favor, no te conformes.

Ahora dale al play para conocer más en profundidad cuáles son tus excusas para no escribir, qué miedo esconde cada excusa y cómo afrontarlo. Si se te ocurre alguna excusa más, por muy peregrina o loca que te parezca, por favor compártela en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

¿Por qué tenemos miedo cuando escribimos?

Está claro que el miedo más típico es a la página en blanco. Nos entran dudas al sentarnos al escribir, pensamos ¿esto le interesa a alguien, esto que estoy escribiendo es bueno, merece la pena seguir esforzándome? Ainssss…. ¿Por qué tenemos miedo cuando escribimos?

Decía Shakespeare que

«Los peligros visibles nos atemorizan menos que los horrores imaginarios».

Lo cierto es que podríamos fundar un club de miedosos y dudosos al escribir. Pero tampoco seríamos tan especiales ni sería un club exclusivo porque, déjame que te confiese, que es lo más normal del mundo.

Cuando escribimos tenemos miedo también de no ser capaces de terminar el relato o la novela. Y cuando hemos terminado nuestro libro tenemos miedo de que nos lean, de si gustará, del qué dirán… Estamos llenos de horrores imaginarios que nos paralizan y no nos hacen avanzar. Pero hay que tomar acción, enfrentarte a tus miedos y trascenderlos porque detrás de ellos está la verdadera literatura.

La realidad es que si no puedes dejar de escribir, si te tiene agarrado por el cuello y no te deja vivir, vas a tener que vencer esos miedos y trascender las dudas para convertirte en una mejor versión de ti mismo y alcanzar tus objetivos como escritor. O también puedes pensar, ¿qué es lo peor que puede pasar si termino la novela y se la enseño al mundo? Seguro que nada de lo que puedas imaginar es tan grave como para no seguir desarrollando tu pasión.

Ahora dale al play porque solo en 45 segundos te comparto la inutilidad de los miedos imaginarios y la necesidad de trascenderlos. Me encantará que dejes tu opinión en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas

que le puede interesar.

Tres cualidades de las buenas historias de ficción

La primera vez que vi la película «Los Goonies» en la gran pantalla fue en diciembre de 1985. Tenía 10 años recién cumplidos. Me llevó mi tía a verla a unos cines en Madrid que ya no existen. Recuerdo que acababa de tener una gripe tremenda que me tuvo varios días en cama y que fue la primera vez que salía a la calle ya recuperada.

El impacto que me provocó esa película quizá fue culpa de los restos de la fiebre. Pero la realidad es que luego la he visto unas veinte veces más y siempre siento el mismo cosquilleo. Esta semana de agosto la han vuelto a poner en los cines de España y he ido a verla one more time 34 años después con amigos de mi generación. Y a todos nos pasa lo mismo con esa historia, nos encanta, nos remueve, nos levanta del asiento como si tuviéramos de nuevo 10 años…

¿Qué cualidades tienen las grandes historias de ficción que no puedes sacarte de la cabeza?

Dicen que dijo Kafka que:

«Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros»

Esto viene a significar que la literatura nos debe conmover, emocionar, removernos por dentro. Las buenas historias siempre te tocan el corazón. Así que la primera cualidad que deben tener es la emoción.

Las grandes ficciones que nunca olvidas siempre tienen acción, pasan cosas buenas, malas, regulares… como en la vida. El proceso de los personajes durante la narración transcurre por diferentes momentos críticos y tienen que tomar decisiones para darle solución a los problemas. Por eso la segunda cualidad es el conflicto. No me canso de decirlo, sin conflicto no hay literatura, ya sea conflicto externo, interno o de ambos tipos.

Y muy relacionada con la anterior cualidad, nos encontramos con la tercera y última: una historia inolvidable nunca te deja indiferente, siempre te cambia, te hace convertirte en una persona distinta. El protagonista sufre un cambio, un momento «ajá» en el que comprende o descubre algo que antes no sabía. Sufre una epifanía. Eso supondrá un antes y un después: comienza la historia siendo una persona y evoluciona hasta convertirse en otra distinta. Si la historia está bien construída, empatizaremos con el/la protagonista y evolucionaremos también como lectores.

Ahora dale al play porque solo en 47 segundos te comparto estas tres cualidades de las historias de ficción que no puedes olvidar. Me encantará que me cuentes más cualidades en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

¿Cómo sabes si tienes talento para escribir?

Hay una frase del escritor portugués Gonçalo Tavares que dice:

«La escritura tiene mucho que ver con el esternocleidomastoideo, el músculo que permite girar el cuello y cambiar el punto de vista».

Y es que la escritura está relacionada con la visión que tenemos sobre lo que nos pasa, sobre las personas que nos rodean, sobre nuestra forma de mirar el mundo. Así que el talento es esa mirada particular de cada uno.

Todos llevamos un narrador dentro. Porque todos miramos la vida de una manera diferente. Es posible enseñar la técnica y desatar las palabras de nuestro interior. Pero también hace falta tener una pasión enorme por la escritura relacionada con la emoción y la sensibilidad de cada uno. Eso es bastante difícil de enseñar y de aprender. Aunque sí se puede desarrollar la mirada gracias a la perseverancia y al entrenamiento del punto de vista.

Aprender a mirar los detalles más allá de lo que pueden parecer, entrenar la curiosidad y la atención se consigue a base de tiempo y de experimentación. No hay otra fórmula mágica. Ver, escuchar y apuntar todo lo que te resulte interesante para aplicarlo luego a tus historias.

Ahora dale al play porque solo en 38 segundos te comparto mi opinión sobre la importancia de la mirada para escribir. Me encantará que dialoguemos sobre este tema en los comentarios:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

¿Cuál es el requisito fundamental para escribir?

¿Te has preguntado alguna vez si hay un requisito fundamental que cumplen todas las personas que escriben? ¿Alguna cualidad absolutamente necesaria que tengas que desarrollar para perseguir tus objetivos de escritura?

Pues sí, hay algo que tienen en común todos los autores que consiguen resultados. Y está muy relacionado con una frase de la Premio Nobel de Literatura, Doris Lessing, que dice:

«El talento es algo corriente. No escasea la inteligencia sino la constancia».

Y ese es el requisito fundamental que necesitas para escribir, la constancia. Seguir escribiendo, perseverar a pesar de los obstáculos, los miedos, las dudas. La constancia te llevará a la acción continuada a lo largo del tiempo y, la acción, tarde o temprano, te dará buenos resultados. Aunque no importa demasiado el fin sino el proceso. Porque la escritura es un camino, una evolución, un aprendizaje continuo que nunca acaba. Se trata de subir niveles, de escribir cada vez mejor y con más soltura.

Ahora dale al play porque solo en 36 segundos te comparto el requisito fundamental para escribir. Déjame en los comentarios si se te ocurre alguna otra cualidad necesaria:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

Sigue escribiendo aunque pienses que es basura

Hace unos días me llegó por email la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo seguir escribiendo aunque piense que lo que escribo es basura? La verdad es que me dejó bastante sorprendida. En un primer momento, no sabía qué contestar. ¿Cómo puede saber que lo que escribe no merece la pena si no lo ha leído nadie?

Reflexionando sobre esta cuestión, me he dado cuenta de que es una pregunta que seguro que se hace mucha gente. Porque nos han enseñado a ser modestos, a no valorar nuestro trabajo, a no destacar ni ser significativos. Por eso, he grabado este vídeo por si hay alguien más que está pensando que lo que escribe, a pesar de invertir mucho esfuerzo y tiempo, es una porquería.

En él, te doy tres consejos para seguir y seguir escribiendo a pesar de tus pensamientos negativos:

  1. Evitar el autosabotaje. Tendemos a sabotear nuestra relación con la escritura por miedo, por dudas, por perfeccionismo… Nuestro crítico y juez interno nos hacen creer cosas que la mayoría de las veces no son ciertas. A la hora de escribir, deja que fluya la escritura, vívela e intenta acallar esa vocecita interior negativa que no aporta nada y solo te boicotea.
  2. Apúntate a algún curso online o taller de escritura presencial. Para subir la autoestima y acabar con el saboteador que todos llevamos dentro, lo mejor es apuntarse a un curso de escritura. Aprenderás un montón de técnicas y herramientas, conocerás tu propia voz y estilo y sobre todo, pondrás a prueba tus textos, compartiéndolos con otros compañeros. Ellos te ayudarán a crecer en el proceso de escritura.
  3. Envía el borrador de tu libro a un lector profesional. ¿Cómo sabes que lo que escribes es una basura si no lo has testado? Si tienes una novela, un libro de relatos o cualquier otra cosa escrita, no se lo des a leer a tu madre, a tu primo o a un amigo, que te dirán que está todo perfecto (probablemente porque te quieren y para eso están) sino a un lector profesional que te de pautas sobre lo que puede mejorar o lo que tienes que revisar.

Ahora dale al play y déjame en los comentarios si se te ocurre algún otro consejo para sortear los pensamientos negativos sobre tu escritura:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

Cómo crear personajes inolvidables. Cinco consejos.

Seguro que tienes en mente un montón de personajes inolvidables, que han marcado un antes y un después en el mundo de la ficción: Madame Bovary, Ana Karenina, La Maga, Gregorio Samsa, Gatsby, Drácula, Frankenstein, Chinaski, Ignatius Reilly…

¿Y cómo construyeron sus autores esos personajes que no te puedes sacar de la cabeza? ¿Qué trucos han utilizado para dotarlos de vida, de esa sensación de «carne y hueso»? En este vídeo te comparto cinco consejos para que puedas convertir a tus criaturas en seres inolvidables para la mente del lector:

  1. Dótalos de emoción y sentimientos. Tienen que tener vida propia y sensación de verosimilitud con los humanos. Las personas reales no somos buenos ni malos siempre. Nos movemos en una escala de grises, en territorios intermedios… No dejes que tus personajes caigan en el maniqueísmo y parezcan marionetas de cartón-piedra. Haz que tengan dudas y aristas, y se comporten de distinta manera según la situación.
  2. Cada uno tiene una personalidad única. E irrepetible como los humanos. Todos tenemos el mismo ADN pero recombinado en miles de millones de formas distintas. Tus personajes deben moverse y hablar de manera diferente al resto. Y sobre todo actuar, porque los personajes tienen que mostrar acciones.
  3. Tienen motivaciones. Algo les mueva a la acción, un deseo, un objetivo… Esos son sus actantes, sus disparadores de movimiento que les permiten ir cambiando y evolucionando a lo largo de la historia. Porque sin transformación, no hay literatura. El personaje no puede ser igual cuando empieza la novela que cuando acaba.
  4. Huye de los estereotipos. Esos lugares comunes, esos clichés en los que es fácil caer. Porque son las etiquetas que les ponemos a los personajes en función del grupo/colectivo al que pertenecen: la rubia tonta, la guapa que no sabe que es guapa, el angustiado que solo se lamenta pero no hace nada, los obreros, los millonarios sin escrúpulos, los policías corruptos,… Intenta crear arquetipos, reinventando los estereotipos, asignándoles nuevas características o valores, dándole la vuelta al clásico lugar común. Por ejemplo, lo que hizo William Steig con Shrek, transformando el mito del ogro malvado.
  5. Conócelos a fondo. Métete en su pellejo, convive con ellos. Para esto, lo mejor es crear fichas de tus personajes, respondiendo a todas las preguntas que se te ocurran: cómo se llaman, donde viven, estudian o trabajan, qué comen, cómo eran sus abuelos, tienen aficiones, cómo hacen el amor, odian el pescado… Y busca fotos de personajes famosos (actores, actrices, cantantes, presentadores…) o familiares y amigos que se parezcan a tu personaje para ponerle cara y tenerlo siempre presente.

Ahora dale al play y déjame en los comentarios si se te ocurre algún truco más para crear personajes inolvidables:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.

Cómo mejorar tu escritura en verano

El verano es el momento perfecto para mejorar en tu escritura. ¿Por qué? Seguro que tienes más tiempo libre, baja la carga de trabajo, hay jornada intensiva, disfrutas de esas ansiadas vacaciones, cambias tu rutina, viajas, te marchas a la playa o al pueblo a descansar, pasas las tardes en la piscina…

Por eso, el tiempo de relax es perfecto para bajar el ritmo y aprovecharlo para desarrollar tu pasión. En este vídeo te comparto cuatro maneras de sacarle el máximo partido a tus días de playa, campo, piscina, descanso en la montaña… Para que después de las vacaciones puedas retomar la escritura con muchas más ganas. Son cuatro trucos sencillos y muy efectivos para aplicar durante tu tiempo de relax:

  1. Replantéate tu escritura. Tómate este tiempo para «resetear» tu escritura, para reflexionar sobre por qué escribes, para qué escribes, si lo que estás escribiendo te gusta, si deberías pasarte del relato a la novela, o empezar un proyecto de escritura en serio para presentarlo a algún concurso… Es un tiempo de reconexión y de pensar qué es lo que quieres hacer con tu pasión.
  2. Habla con tu pareja y tu familia. Si te vas de vacaciones con tu pareja y familia y vas a aprovechar para escribir, asegúrate de hablar con ellos y que entiendan que vas a dedicar un tiempo a tu pasión. Porque escribir te requiere aislarte y en vacaciones es bastante complicado porque todos reclamarán tu atención para ir a la playa, a la piscina, a montar en bici, a la heladería con los niños… Déjales claro que vas a invertir una hora al día, por ejemplo, en ti y en tu proyecto de escritura.
  3. Lee, sobre todo a los clásicos. Este truco es tan obvio, que me da hasta apuro comentarlo. Pero es cierto. Se aprende una barbaridad de los clásicos, aquellos libros anteriores al siglo XIX que tienen un tempo y un ritmo más lento y requieren otro nivel de lectura. Aprovecha para tomar notas: qué estructura utiliza, cómo es el narrador, cómo describe a los personajes… Y lee también a autoras/es que sean de tu género o que te encantaría escribir como ell@s.
  4. Fórmate. Tienes millones de cursos online que puedes ver tumbado en el chiringuito tomando un mojito o aprovechando las tardes de tu jornada intensiva. Sobre relato, novela, técnicas específicas de narrativa… Muy prácticos, para aplicar desde el primer día a tu escritura. Con muy poca inversión de tiempo, llegarás a septiembre con las herramientas básicas para escribir lo que te apetezca.

Ahora dale al play y déjame en los comentarios si se te ocurre alguna manera más de aprovechar el verano para mejorar tu escritura:

Espero que este vídeo te sirva de utilidad y muchísimas gracias por verlo.

Contenidos relacionados:

}

Si te ha gustado, me harás muy feliz compartiéndolo con quien creas que le puede interesar.