Lecciones del deporte que sirven para la escritura

lecciones-del-deporte-para-la-escritura

Lo reconozco. No he sido nunca una gran deportista. De niña era más bien patosa. Aprobaba la gimnasia con un suficiente pelado y era un pelín “paquete” en el equipo de baloncesto del colegio. Con 13 años empecé a jugar los veranos al voley playa y eso sí que me gustaba. No el hecho en sí de competir, sino la brisa, la arena, el sol, darse un baño al terminar el partido…las sensaciones, vamos. No, no he sido nunca muy fan del deporte. Me aburren cuando los ponen en la televisión, salvo el patinaje, la gimnasia rítmica y la natación sincronizada, que me parecen bellísimos.

Sin embargo, hace unos 16 años empecé a ir habitualmente al gimnasio y luego comencé a correr. Me costó incluir esta rutina en mi vida. Eso que dicen que se tarda 21 días en establecer un hábito, te aseguro que con el deporte no funciona. Necesitas mucho esfuerzo, voluntad, tesón o llámalo “por narices que esto lo hago yo”. Comencé corriendo 5 minutos, luego 15…hasta que en 2010 acabé la media maratón de Madrid.

Ahora corro los martes muy temprano en El Retiro con el equipo de corredores del gimnasio y el resto de días de la semana hago entrenamientos de clases colectivas: cardio combat, spinning, walking indoor, abdominales… Un variadito para no aburrirme. Y lo tengo tan integrado en mi día a día que cuando no voy al gimnasio, me falta algo. Pero te aseguro que me ha llevado muuuuucho tiempo y que aún, cuando suena el despertador a las 07:00 hrs para ir a correr (sobre todo en invierno, cuando nieva, llueve o se está tan a gustito bajo el edredón), me pienso varias veces el levantarme.

El escritor japonés Haruki Murakami escribió en 2007 un libro que es como el best seller del running: “De qué hablo cuando hablo de correr”. Para mi gusto, aunque pretende ser divulgativo, es un libro espeso y difícil, que no he terminado de leer, probablemente porque estoy bastante peleada, estilísticamente hablando, con el autor. Pero tiene algunos hallazgos interesantes como la soledad del corredor, disfrutar de una cerveza después de correr o la reivindicación de la siesta, con los que estoy muy de acuerdo. 😃

Históricamente hemos dividido el cuerpo y la mente en territorios estancos, como si estuvieran peleados: el cuerpo, mundano y la mente, pura espiritualidad. Actualmente, la ciencia sabe de la importancia y la relación tan estrecha que hay entre cerebro y todo lo demás. Y yo, después de todos estos años, me he dado cuenta que de la práctica del ejercicio, se pueden extraer algunas herramientas interesantes para aplicar a la escritura:

  • Luchar contra los límites: cuando practicas ejercicio continuado, siempre hay un límite en que tu cuerpo dice “vale, ya está bien, me rindo”. Y es en ese umbral donde se trabaja: cada día ir un poco más allá, correr un minuto más, hacer 4 abdominales más, o levantar 3 kilos más. En el caso de la escritura, sin llegar a caer en el perfeccionismo que inmoviliza, siempre hay que luchar contra la frustración de ese relato que no funciona y no sabes por qué, el atasco en una escena de la novela o ese final que se resiste.

  • Competir contra uno mismo: cuando te planteas hacer un tiempo en una carrera, es tu tiempo, no es el del keniata maratoniano que está en la élite mundial. No puedes compararte con nadie, solo bajar el cronómetro que hiciste tú en la carrera anterior. En la escritura ocurre lo mismo. Siempre buscando la excelencia, se trata de escribir mejor que hace 10 años, de conocer con más criterio el estilo y la voz propios, de tener una técnica cada vez más depurada. Además, cada aut@r tenemos un público, un nicho de lectores que no se puede comparar, porque no a tod@s nos gustan los mismos libros.
  • La importancia del descanso: para seguir rindiendo en el deporte, todo deportista sabe que  necesita recargar pilas durmiendo y dejar de hacer ejercicio durante algún día de la semana para no sobrecargar el cuerpo. En el caso de la escritura, los escritores también necesitamos ese descanso. Es una actividad mental intensa en la que se está continuamente uniendo conceptos y conectando distintas partes del cerebro. Para mi, el descanso es la lectura. Cuando estoy atascada en algún punto del relato, leo alguna obra de un género parecido o de un estilo que pueda servirme para una voz o un personaje.
  • Socialización: aunque me gusta montar en bicicleta o ir a correr sola, reconozco que voy al gimnasio porque me divierto. Y sobre todo porque es una forma de socializar, de conocer a más gente que está como tú, esforzándose, dedicando una hora al día a su cuerpo y a ellos mismos, sudando y en muchos casos, pasándolo mal. Uno de los principales motivos de abandono de la escritura es la soledad, demasiadas horas con un@ mism@, luchando contra un párrafo, desesperándote porque no te salen las palabras…Por eso, los talleres y escuelas de escritura cumplen un papel fundamental, no solo en la formación técnica de los autores, sino en la emocional. Juntarse con personas que tienen tus mismas inquietudes y pasiones es lo mejor que te puede pasar. Yo hace 10 años que asisto al Taller de Escritura Creativa de Clara Obligado, donde comparto experiencias con una gran familia de escritores.
  • Vencer el miedo al ridículo: cuando empiezas una nueva actividad deportiva, te sientes estúpid@, te miras al espejo y te dices pero ¿qué hago si no me entero de los pasos, de la coreografía, si ya estoy sudando antes de montarme en la bici, la gente me mira cuando corro…? Nuestro cerebro es experto en ponernos excusas, “palos en las ruedas” para no seguir con el ejercicio. Y déjame que te diga que no eres el centro del universo, que nadie te está mirando y que es muy probable que el resto de la gente esté pensando lo mismo que tú. Esto es una tremenda liberación, de verdad. Y esto también se aprende en las clases de escritura: exponer tus textos a los demás, hacerte visible, que te lean y valoren tu escrito es una forma de darse cuenta de que nadie te juzga a ti, sino a tu texto.
  • Estar presente:  estamos siempre en el pasado (¿qué habría pasado si…?) o en el futuro (¿qué pasará si…?)…vivimos la vida en condicional. Pero cuando el cuerpo está en movimiento, disfruta del “aquí y ahora”, y no tiene otra cosa en la que pensar. Eso mismo ocurre con la escritura: te permite fluir en el presente y estar concentrad@ en esa tarea, solo avanzar.

Sin entrar en los beneficios físicos del deporte (mantenimiento del peso, bajada del colesterol, regulación de la presión arterial, aumento del tono muscular…), a mi me aporta energía, flexibilidad mental, concentración, coordinación… Te animo a que practiques algún deporte, pero no hace falta que te pongas a correr maratones. Elige algún ejercicio con el que te sientas a gusto: nadar, jugar al ping-pong, bailar swing, boxear… o si eres de los afortunad@s que viven cerca del mar, salir a pasear por la playa. Porque como decía George Orwell, “El deporte tomado en serio es como la guerra pero sin tiros”.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 😃

5 puntos débiles de los borradores de libros

correcciones textos literarios

En este post comentaba en qué consistía la lectura editorial y cómo la figura del lector profesional suele estar vinculada a una editorial o a una agencia literaria. Desde 2006 he trabajado para diferentes sellos de Penguin Random House y para la agencia literaria Dos Passos. En la época pre-crisis leí mucho, muchísimo, más de 300 lecturas de libros maravillosos y otros no tanto. Había presupuesto para dedicar a la labor de “filtro” que en el fondo es lo que hace un buen lector: seleccionar para el editor aquellos libros que merecería la pena ser publicados teniendo en cuenta el enfoque editorial que se esté buscando.

Cuando no hay una editorial por medio, el lector hace de filtro directo para el autor. Es una especie de testeo de si el “producto” merece la pena o habría que corregirlo antes de ponerlo en circulación, ya sea para enviarlo a una editorial o para autopublicarlo. Se trata de hacer de espejo donde el autor pueda ver reflejados los puntos débiles de su obra que tendría que retocar. Es, digamos, una lectura más crítica y en profundidad para convertir el borrador en una novela, libro de relatos, ensayo, etc…Por mi experiencia, las flaquezas de la mayoría de los borradores de ficción que leo están en:

  • Los personajes: suelen ser planos y sin profundidad. Estereotipos faltos de vida que caen en lugares comunes. Está claro que Madame Bovary solo hay una pero si la protagonista de tu historia es tan previsible que el lector se adelanta a sus pasos, no será memorable, que al final es lo que importa para empatizar con ella.
  • La acción y la tensión: a veces los comienzos de las novelas son tan buenos que luego es difícil mantener el nivel. Se frustran las expectativas del lector y las acciones se convierten en una sucesión de anécdotas sin pies ni cabeza.
  • La credibilidad de la historia: cuando un escritor cuenta una historia, está creando un pacto con el lector. Y si ese pacto se rompe, toda la ficción se viene abajo. Esto nos lleva a la siguiente problemática de los borradores: la vida de uno mismo no es ficción; en cambio, la ficción sí es una recreación de la vida, un material veraz que tiene que convertirse en universal, en literario.
  • El narrador: ¿quién cuenta y desde dónde lo cuenta? Hay borradores de novela en los que comienza a contar la historia una primera persona, pero luego sin razón aparente cambia el foco y se mezcla con la voz del autor.
  • El estilo: los lectores normalmente buscamos rasgos frescos y diferenciadores, que no te sugieran el tan temido “esto ya lo he leído antes”. El estilo es complicado de definir. Es algo tan personal e intransferible porque tiene mucho que ver con la mirada del autor. Si bien, se puede “copiar” el de otros autores, hacerse con un estilo propio es como conocerse a uno mismo, como saber qué ropa o qué corte de pelo te va mejor. A veces me encuentro estilos pedantes, pastelosos, plagados de metáforas y adjetivos ñoños, demasiado informativos…

Hay más puntos débiles que se pueden mejorar. Pero no quiero extenderme más, así que los dejaremos para otra ocasión.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 😃

¿Cómo crear un curriculum original e impactante en LinkedIn? [Guía descargable de regalo]

15 claves de un curriculum impactante en LinkedIn

Este post va de seducción. Sí, del latín seducere: persuadir, embargar o cautivar el ánimo de alguien. Porque ¿qué crees si no que hace un curriculum, ya sea en papel o en su versión LinkedIn? Ese alguien puede ser el departamento de RRHH de tu empresa soñada, un cliente que necesita tus servicios, la competencia de tu sector que está buscando perfiles diferentes o – ¿por qué no? – un lector de tus libros o artículos que quiere saber más sobre tu vida profesional.

Un curriculum es algo más que el listado de empresas en las que has trabajado, los estudios y cursos que tienes o las habilidades adquiridas. Eso está muy bien pero en el siglo XXI se necesita algo más para atraer la atención hacia ti en un escenario en el que cada vez nos parecemos todos más, en el que a base de las mismas carreras, masters, postgrados…el valor diferencial de las personas se está perdiendo.

Saber volar…Os acordáis del anuncio de la Cuenta Nómina de ING de hace unos meses? Te invito a verlo antes de seguir leyendo. Está basado en “Espantapájaros”, un poema de Oliverio Girondo en el que cuenta por qué se enamoró locamente de María Luisa: “Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa”… No hace falta que vueles 😃 solo piensa:  ¿Qué te hace diferente de alguien que tiene tus mismos estudios, y tus mismos años de experiencia en, casualmente, tu mismo sector profesional? ¿Qué puedes aportar al mundo que tú y solo tú sabes hacer? Esto tiene mucha relación con tus valores, tu visión y tu misión en la vida.

Cuando hace algo más de un año, me acogí al ERE de la empresa en la que trabajaba (si quieres leer más sobre esto, date una vuelta por mi historia), los que nos marchamos tuvimos unos meses pagados en una agencia de recolocación para reenfocar nuestras carreras y encontrar un puesto acorde con nuestro curriculum. Había cursos de formación en nuevas habilidades y me apunté a uno de ellos: cómo hacer tu curriculum en LinkedIn. Cuál sería mi sorpresa cuando llegué al aula y allí está mi foto proyectada en la pared 😳 La formadora estaba poniendo como ejemplo de impactante y original mi perfil de LinkedIn. Ejemmm…Cierto que yo dentro del mundo bancario en el que trabajé era una “rara avis”: por mi formación alejada de lo financiero y por mi desarrollo de carrera vinculado con el marketing, la gestión contenidos y las redes sociales.

¿Te gustaría saber qué lo hace diferente? ¿Qué es lo que invita a seguir leyendo?

¿Cómo puedes sacar el máximo partido a tu curriculum gracias al poder de las palabras?

Soy Nuria Sierra, experta en desatar el poder ancestral de las palabras. Ayudo a escritores y emprendedores a encontrar las palabras que necesitan para conseguir sus objetivos. He preparado un pequeño ebook con las 5 claves de un curriculum impactante en LinkedIn. Gracias a ellas conocerás la manera de sacar el mejor partido a tu valor diferencial.

eBook: 15 claves de un curriculum impactante en LinkedIn.

Rellena tu nombre e email a continuación y tendrás acceso inmediato

Además, te agregaré a mi lista exclusiva para que puedas estar al tanto de más contenido de calidad.

¿Qué te ha parecido este post? Me harás muy feliz si me lo cuentas y más si lo compartes 😃